viernes, 27 de agosto de 2010

El LHC (Large Hadron Collider) en forma didáctica y para todo el mundo

A esta altura hablar del LHC, el gran colisionador de hadrones, o como se lo popularizó en los medios, "La Máquina de Dios", es repetir mucho de lo que ya se ha dicho. Ríos de tinta (y de bytes) se han escrito sobre este tema, tanto de sus aspectos técnicos e ingenieriles hasta los motivos que impulsaron la construcción de este enorme banco de ensayos. Una falla eléctrica frustró la inauguración de 2008, que había sido anunciada con bombos y platillos, y hubo que esperar un año más para que empezase a funcionar. Científicos de todo el mundo están ahora trabajando sobre los resultados obtenidos de esas colisiones, en busca de la prueba final que valide (o no) la existencia del escurridizo "Bosón de Higgs", la pieza clave de las teorías vigentes sobre la materia. No me voy a extender demasiado sobre esto, ya que mi conocimiento sobre la física de partículas o de altas energías no es muy profundo, pero está claro que los resultados que se obtengan del LHC tendrán un enorme impacto, no solo ahora sino más bien en las próximas décadas. Donde sí me voy a detener un poco es en los grupos de trabajo que han participado en la construcción y puesta en marcha del LHC. Si bien el LHC es el gran banco de experimentos de los físicos, el diseño y construcción de semejante máquina ha sido un desafío enorme para los ingenieros de todas las áreas. La obra civil tiene una envergadura para nada desdeñable, una enorme circunferencia de 27 kilómetros de diámetro enterrada varios metros bajo tierra, a medio camino entre Francia y Suiza. Por otro lado, todo lo relativo a la parte eléctrica/electrónica ha significado un desafío de igual o mayor magnitud, tanto en lo que respecta al control de los electroimanes del acelerador como de la adquisición y el procesamiento de los datos obtenidos. Todos estos aspectos fueron resueltos por miles de ingenieros de diferentes países y especialidades, que trabajaron durante años para que el LHC sea lo que es ahora. Todos esos ingenieros provenían de diferentes empresas e instituciones de Europa y el resto del mundo, incluyendo algunos colegas de la Argentina. Sí, la Argentina también formó y forma parte de este experimento, con la participación de grupos de investigación de las universidades de La Plata (UNLP), Buenos Aires (UBA) y Mar del Plata (UNMDP). En particular ésta última, a través del Laboratorio de Instrumentación y Control (LIC), participó en trabajos relacionados con fuentes de potencia de alto rendimiento y el control de electroimanes. Existe una gran cantidad de material en Internet sobre este tema, por lo cual no voy a hacer un extenso listado de ellos, prefiero dejarle ese trabajo a Google. Sin embargo, quiero citar un trabajo muy interesante, realizado por el Ing. Mario Benedetti, investigador de CONICET y docente de la UNMDP, quien armó una clase muy didáctica sobre el tema del LHC, la física de partículas y otros aspectos científicos, y que tiene una particularidad: está en YouTube y la puede bajar todo el mundo. La clase está pensada para un público general, sin conocimientos sobre el tema, y ha sido utilizada como material didáctico en varias escuelas secundarias. La clase se ha dividido en 14 fragmentos consecutivos, que se pueden acceder en cualquier momento y en forma gratuita. Voy a dejar el enlace del primer capítulo, y el resto lo pueden obtener en YouTube:


Creo que es un material interesante para todo aquel que tenga un poco de inquietud sobre estos temas que están en la frontera de conocimiento. Además tiene un interés especial por haber sido preparado en Argentina y por personas que han trabajado directamente en el LHC.

Creo que ya me he extendido más de lo que esperaba. Les dejo con los videos, y me despido hasta una próxima entrada.

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