domingo, 22 de febrero de 2015

Ucronías y falsos documentales para recomendar

Me gustan mucho las historias ucrónicas bien contadas. ¿Qué es una ucronía? Pues es una rara mezcla entre las palabras Utopía y Cronos, algo así como una utopía mirando en el sentido contrario a la flecha del tiempo. Dicho en otras palabras, una realidad alternativa generada a partir de la modificación de un suceso del pasado.

Existen muchas novelas e historias de ficción que exploran estos infinitos mundos ucrónicos. En mi limitada experiencia como lector me he encontrado con cosas para todos los gustos. Allí está la apasionante historia de Patria/Fatherland (Robert Harris, 1992), en donde la Segunda Guerra Mundial termina con Inglaterra y URSS derrotadas y la firma de la paz entre EE.UU. y el III Reich. El Holocausto es silenciado y, a partir de una serie de asesinatos de viejos jerarcas nazis, se desarrolla una investigación policial que empieza a echar luz sobre los hechos. Una aterradora historia alternativa que por suerte nos libramos de vivir, con un Estado Nazi que controla Europa y que permanece impune luego del brutal Holocausto judío. Otro libro, interesante por el planteo pero poco atractivo (a mi gusto) por la forma en que está contado, es Tiempos de arroz y sal (Kim Stanley Robinson, 2003). Este libro parte del supuesto que la Peste Negra extermina a la población entera de Europa durante la Edad Media, con lo cual lo que hoy conocemos como cultura occidental nunca llega a existir. La historia del mundo ahora corre por los países de religión musulmana, China, India, y una curiosa alianza de culturas en América. La propuesta es muy interesante, pero la forma en que está narrada no me agradó, y se me hizo algo tediosa.




sábado, 31 de enero de 2015

Aventureros patagónicos que atravesaron el continente en los comienzos del siglo XX

La entrada anterior fue dedicada, en principio, a las exposiciones del automóvil de Dolavon, y luego derivó en un repaso de la travesía Trelew - Detroit de Lecea y Rebuffo. A pocas horas de publicarla y compartirla por Facebook, recibí material adicional sobre la travesía de parte de dos amigos (Antonio y Patricio) que, a este ritmo, van directo a convertirse en staff del blog. Como para completar, encontré más material que tenía sin procesar sobre el raid de dos madrynenses a Nueva York en 1925 y el de un grupo de comodorenses que unieron Comodoro Rivadavia y Nueva York en 1927. Dada esta situación, creo que es bueno hacer un racconto de lo publicado, el material nuevo, y una nota más vieja que hice en 2012, y poner sobre la mesa todos los testimonios juntos. Espero por un lado enmendar los errores y desprolijidades de las entradas previas, y por otro, dar una visión más entera de estos aventureros de principios del siglo XX.

Julian Lecea y Juan Rebuffo junto a Henry Ford y el Ford T con el que realizaron la travesía Trelew - Nueva York. [Fuente: Facebook Madryn Olvidado]

martes, 20 de enero de 2015

De las exposiciones del automóvil en Dolavon hasta Detroit

Hace un par de años escribí una nota sobre el frustrado viaje en moto que intentó unir las ciudades de Puerto Madryn y Nueva York en el año 1925. Allí mencioné, entre otras cosas, que había otros ejemplos de travesías similares, entre las que se hallaban Tschiffely y sus famosos caballos Gato y Mancha; y el raid automovilístico de Sánchez, Leitendorff, López, y Bassi, que unieron Comodoro Rivadavia y Nueva York en 1927. También hice mención a una historia sobre una travesía entre Trelew y Detroit que creía haber escuchado en una exposición de automóviles antiguos realizada en Dolavon, allá por 1996 o 1997, sobre la cual no tenía más información. Pues bien, resulta que revisando fotos y papeles viejos me encontré con algunas cosas relativas a aquellas exposiciones, y algunas referencias más sobre la travesía Trelew - Detroit.

1ra Exposición del automóvil de Dolavon, año 1996. En el centro se destaca una Ford F100 modelo 1966 color gris.

1ra Exposición del automóvil de Dolavon, año 1996. Se puede apreciar una de las unidades de Transportes Patagónicos correspondientes a la década del '40. Nótese el faro buscahuellas ubicado a la derecha, que denota la posición del conductor. En el grupo Madryn Olvidado se puecden encontrar otros ejemplos interesantes de este tipo de vehículos.

domingo, 11 de enero de 2015

La caída de un gigante: la Torre Omega

Ya empezamos el 2015 y creo que es un buen momento para recordar uno de esos sucesos que pertenecen al pasado cercano. Se trata de la demolición de la Torre Omega, que estaba emplazada a la salida de Trelew, a un costado de la ruta nacional Nº3, en junio de 1998. Para ser más rigurosos, se trataba del mástil de la antena correspondiente a la estación F del sistema de navegación Omega. Su altura, para nada despreciable, de 366 metros la convertía en la estructura más alta de sudamérica, y si bien era una construcción muy sencilla (una torre de metal sujetada por cables de acero), no dejaba de ser vistosa. En los recuerdos de mi niñez y adolescencia siempre aparece la Torre Omega, cuando viajábamos a Trelew o el valle, que se veía desde Madryn, a más de 50 km, apenas uno subía la barda y alcanzaba la ruta. Una hilera de luces rojas que parpadeaban lentamente y que se veían desde todos los ángulos. Al pasar a los pies de la torre, había un cerco perimetral y una serie de potentes reflectores que iluminaban el campo circundante. Pero mejor que antes de seguir me detenga a recordar un poco de que se trataba el sistema Omega.

Vista satelital del predio que ocupaba la Torre Omega, al costado de la ruta nacional Nº3. Todavía son visibles las huellas del sistema de anclaje de la torre (líneas radiales que señalan el lugar donde pasaban los cables de acero).
La estación F del sistema de navegación Omega, tal como lució entre 1976 y 1998 [Fuente: Controlled Demolition Inc.].

martes, 23 de diciembre de 2014

Cazando al cazador (Orión)

La de hoy es una entrada corta. Muy corta. No voy extenderme en largos repasos temáticos o recopilaciones de materiales históricos. Acabo de liberarme de los últimos compromisos que me tenían en jaque y empiezo a recuperar algo de paz y de tiempo medianamente libre. Al menos lo suficientemente libre como para salir a jugar un poco (muy poco) con mi vieja y baqueteada Lumix DMC-TZ4. Mis conocimientos sobre fotografía no pasan del botón on-off y el disparador, pero luego de probar unos cuantos intentos, pude sacar unas cuantas fotos a la constelación de Orión, mientras ésta se alzaba lentamente por el pedacito de cielo que puedo ver desde mi patio.

A la izquierda, una foto tomada el 21 de diciembre a las 23:00 hs, en donde se aprecia a la constelación de Orión en la mitad izquierda. A la derecha, una foto tomada el 22 del mismo mes a las 21:00 hs, en donde Orión apenas termina de sobresalir por encima del techo de la casa de mis vecinos.

No es nada impresionante, pero al menos tiene un grado de decencia mínimo, y me anima a salir a la caza de otras constelaciones. En fin, una actividad interesante para hacer durante las vacaciones, si el clima me lo permite.

Las mismas fotos pero resaltando el cuerpo de Orión. Al centro se encuentra el Cinturón de Orión, también conocido como "Las Tres Marías": Alnitak, Alnilam, y Mintaka. En los extremos opuestos se hallan la supergigante roja Betelgeuse y la supergigante azul Rigel.

Ahora sí, a cumplir lo prometido: ¿vieron que fue una entrada corta? Nos vemos en la próxima.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

El Kaiser: Hurgando en la historia de un barco

Hace tres años atrás escribí un par de artículos (art1 y art2) dedicados a uno de los pecios más accesibles que hay en las costas del golfo Nuevo: el Kaiser. Sin embargo, no he dejado de buscar material en todo este tiempo, tratando de rellenar los huecos en la historia. En un principio se me ocurrió esperar hasta el próximo abril de 2015, cuando se cumplirá un siglo del accidente que lo condenó al desguace, pero como no tengo claro ni lo que voy a hacer pasado mañana, decidí adelantarme un par de meses para evitar enterrar esta nota en el baúl de las cosas que nunca terminaré de escribir. Así que para empezar, nada mejor que ir a las fuentes, retrocediendo casi cien años y parándonos en la costa de Puerto Madryn, donde una densa columna de humo empieza a elevarse...

El Kaiser se incendia (01/abril/1915) - Fuente: Facebook Madryn Olvidado.


1º de abril de 1915: El día del incendio
El Kaiser era  un barco a vapor de la Deutsche Ost-Afrika-Linie (DOAL), que prestó servicios realizando viajes entre África y Alemania, entre 1891 y 1912. Servía tanto para carga como para transporte de personas, donde podía acomodar hasta 32 pasajeros en primera clase, 24 pasajeros en segunda clase, y 38 pasajeros en tercera clase, con una tripulación de 48 hombres. En 1912 fue vendido a la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia (SAIEP), y terminó anclado, a mediados de 1913, frente a la costa de Puerto Madryn, para cumplir la función de pontón. Sin embargo este destino sería apenas transitorio, no más de dos años, porque en la tarde del 1 de abril de 1915 se declaró un incendio voraz a bordo que fue imposible de combatir. Así fue como lo contó el semanario Golfo Nuevo, en su edición del sábado 3 de Abril de 1915:

La noticia del incendio del Kaiser salió publicada en el semanario Golfo Nuevo, en su edición del sábado 3 de abril de 1915 [Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento].

sábado, 29 de noviembre de 2014

Un viaje en el tiempo en solo 8 bits

Por una vez voy a abstenerme de una larga y aburrida introducción que solo me interesa a mí, y voy a ir directo al asunto. Hace un par de días me subí a una máquina del tiempo virtual discretizada en 8 bits. Por supuesto que se trata de una metáfora, a lo que me refiero es que estuve hojeando una vieja revista Microhobby, de aquellas que leí en mi ochentosa juventud de computadoras hogareñas y solo un canal de televisión (el viejo canal 7 de Rawson). La revista en cuestión, así como toda la colección de Microhobby, esta digitalizada y accesible en la web, basta con ir a este sitio: www.microhobby.org

Portada de la revista Microhobby Nº123, de Abril de 1987 [Fuente: Microhobby].

jueves, 20 de noviembre de 2014

Rosetta y Tronador: En todos lados se cuecen habas


Esta es una entrada breve, redactada a las apuradas entre varias otras tareas pendientes. Lo que la impulsa es la lectura de los hechos que hacen ciertos medios de prensa y sectores políticos sobre el tema de la investigación espacial y, especialmente, sobre la inversión en esta área. Para muestra basta un botón, pero yo he buscado dos, y para que sea más imparcial, los he buscado a ambos lados del Atlántico. Se trata de la misión Rosetta, de la Agencia Espacial Europea (ESA), y el proyecto Tronador, de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

La sonda Rosetta [Fuente: ESA].

El cohete Tronador II [Fuente: CONAE].

domingo, 9 de noviembre de 2014

Cansado, pero no ausente

Sí, estoy cansado. El último trimestre suele ser agobiante, pero éste en particular supera a todos los previos. El trabajo me ha superado por varios cuerpos y voy desactivando bombas a contrarreloj. Pero eso no significa que esté ausente. En mis escasos huecos de tiempo libre reviso el blog, contesto algún ocasional comentario, repaso el par de decenas de artículos en diverso grado de elaboración que tengo... pero bueno, no me da la cabeza para ponerme a escribir. Espero dedicarme a eso a mediados de diciembre, o si no directamente en enero. Sin embargo, no puedo con mi genio y sigo recopilando más material para el blog: más naufragios, más historias de la Patagonia, más curiosidades... cosas que se suman a las ya pendientes, y para las que espero encontrar el tiempo necesario.

Estuve dudando sobre escribir esta entrada, con poca elaboración e investigación, pero tengo la sensación de que en cualquier momento van a considerar que abandoné el juego y van a dejar de visitar la Bahía Sin Fondo. Por eso es que hoy me voy a limitar a compartir algunos temas sobre los que alguna vez quise escribir algo pero que hoy en día estoy seguro de que no voy a volver a tocar. Así que ahí les dejo un puñado de curiosidades "sin ton ni son" sobre las que estuve leyendo tiempo atrás.

Así como este artículo no tiene relación con nada, la imagen que elegí para representarlo tampoco tiene un sentido particular. Es, simplemente, una expresión de arte abstracto infantil.

lunes, 13 de octubre de 2014

¡Saquen esos barcos de ahí! Un vistazo a las historias del Madryn y el Carrier

Hace un tiempo, a través del grupo Historia de la Patagonia, me contacté con Guido Seidel, quien estaba buscando información adicional sobre el remolcador Madryn. Esta embarcación se considera de valor histórico por su participación activa en las actividades portuarias de Puerto Madryn a principios del siglo XX. En aquel momento no tenía nada que no pudiese encontrarse en otras páginas, como la de Histarmar, pero a partir de esta consulta me puse a recopilar cuanto pudiese sobre este tema. Al final resultó que encontré algo de material para aportar, no solo del remolcador Madryn, sino también del vapor Carrier, otro de los pecios emblemáticos de la costa madrynense. Vamos, entonces, a repasar los hechos y las fuentes de información.

Remolcador Madryn varado al lado del muelle Piedra Buena [Fuente: Histarmar].

Un poco de historia
Según cuenta Pancho Sanabra en su libro "Naufragios y algo más...", el remolcador Madryn fue construido en 1911, pertenecía al ferrocarril, y su función era la de atracar los barcos al muelle Piedra Buena. En 1935 fue varado para efectuarle trabajos de mantenimiento, y estuvo muchos años sin navegar. En el auge de la época del cazón (década del '40) fue vendido a una empresa pesquera, donde tuvo poco éxito, ya que debía operar fuera del golfo y navegaba mal frente al oleaje. En 1944 un temporal del norte le soltó las amarras y lo hizo encallar enfrente de lo que hoy sería la calle Lugones. Si bien era tecnicamente posible reflotarlo, su estado no justificaba tal esfuerzo y así fue como se lo dejó. Con el paso de los años se fue deteriorando, desapareciendo su cubierta, chimenea y puente.