domingo, 17 de agosto de 2014

La organización administrativa de Chubut a través de los años

Hace unos meses, cuando escribí el artículo sobre el valle de los Mártires, tuve la duda de cuando y cómo se había realizado la división administrativa de las provincias patagónicas. Desde el tratado de límites entre Argentina y Chile de 1881, hasta la provincialización de las primeras provincias patagónicas (1955), hubo varias décadas en las cuales la administración se realizó mediante la figura de los Territorios Nacionales, donde los gobiernos eran puestos "a dedo" desde Buenos Aires. Dentro de ese período, las provincias tomaron su forma actual y se organizaron internamente de la forma en las que siguen hoy en día. Pero bueno, para entender un poco más este proceso, voy a tratar de resumirlo en las sucesivas instancias o formas que fue tomando el mapa de la región, y de Chubut en particular.

1) Gobernación de la Patagonia
En el año 1881 se firmó un tratado de límites entre Argentina y Chile. Este tratado, a pesar de haber necesitado algunas enmiendas posteriores, como el arbitraje de la corona británica de 1902 y el recordado conflicto del Beagle, entre otros, no ha sido cuestionado por ninguna de las partes y dio lugar a la resolución pacífica de una extensa frontera. Adelantándose al tratado, el gobierno argentino ya había creado la Gobernación de la Patagonia tres años antes, a través de la ley Nº 954, del 11 de octubre de 1878. Su territorio se extendía desde el límite fijado por la ley N° 947, del mismo año, hasta el Cabo de Hornos:

1.° La línea del Río Negro desde su desembocadura en el Océano, remontando su corriente, hasta encontrar el grado 5.° de longitud occidental del meridiano de Buenos Aires.
2.° La del mencionado grado 5.° de longitud, en su prolongación Norte, hasta su intersección con el grado 35 de latitud.
3.° La del mencionado grado 35 de latitud, hasta su intersección con el grado 10 de longitud occidental de Buenos Aires.
4.° La del grado 10 de longitud occidental de Buenos Aires, en su prolongación sud, desde su intersección en el grado 35 de latitud, hasta la margen izquierda del río Colorado y desde allí, remontando la corriente de este río, hasta sus nacientes, y continuando por el río Barrancas, hasta la Cordillera de los Andes.
(Extraído de la Ley Nº 947 del año 1878 )

La capital de la Gobernación de la Patagonia fue Mercedes de Patagones (hoy Viedma). La ley estaba muy ligada al proyecto de la Conquista del Desierto del general Julio Argentino Roca, estableciendo que el Gobernador de la Patagonia dependiera del Ministerio de Guerra y Marina y no del Ministerio del Interior. Su duración temporal fue muy reducida, apenas unos seis años, en lo cuales se desempeñaron como gobernadores el Coronel Álvaro Barros y el General Lorenzo Vintter.

Gobernación de la Patagonia según un mapa de 1882.


2) División de la Patagonia en Territorios
Por la ley N° 1.532 del 16 de octubre de 1884, se crearon los Territorios Nacionales dividiendo la Gobernación de la Patagonia en los siguientes territorios nacionales: Río Negro, La Pampa, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Se puso fin a la unidad administrativa de la Patagonia argentina el 24 de noviembre de 1884 al asumir los nuevos gobernadores. Los flamantes territorios fueron a su vez divididos en departamentos. En el caso de Chubut, esta primigenia división se redujo a solo dos departamentos, Según lo establecido en un decreto del 5 de enero de 1885. Estos departamentos se denominaron como de la Capital y del Sur, y la frontera entre ambos estaba dada por el río Chubut. Considerando la escasa población estable que había al momento (había 3748 personas según el censo de 1895... y esto fue 10 años antes), esta división parecía más que suficiente.

Mapa de la gobernación de Chubut según el mapa de Paz Soldán editado en 1888. Nótese que el departamento del Sur aparece identificado mayormente como Tierra Inesplorada (sic).

sábado, 2 de agosto de 2014

28 de julio de 2014, Tuag at canmlwyddiant a hanner (Rumbo al sesquicentenario)

Es cierto, esta entrada debería haberla publicado el mismo 28 de julio, pero recién ahora tengo algo de tiempo para sentarme a escribir (mientras ignoro, de reojo, las cuatro decenas de correos por leer). El pasado lunes 28 de julio se celebró, como es costumbre, el aniversario de la llegada de los colonos galeses a las costas de Puerto Madryn. Hace 149 años, un grupo de 153 colonos galeses arribó a la Bahía Nueva, dando comienzo a la primera colonización exitosa, y pacífica, en la Patagonia. Como fruto de esta gesta surgieron la mayoría de las poblaciones del valle inferior del río Chubut y del noroeste de la provincia; y comenzó la ocupación efectiva del territorio por parte de la naciente República Argentina.

Como es costumbre, el 28 de julio es un día festivo en Puerto Madryn, y se realizan diversas actividades culturales para celebrarlo. Una de ellas es la recreación del desembarco en Punta Cuevas, en la cual se evoca el contacto entre las dos culturas (galeses y mapuches/tehuelches). El pasado lunes no acompañó al festejo porque llovía de a ratos, hacía frío, y como no podía ser de otra manera, el viento hizo acto de presencia. Por esta razón hubo que suspender la recreación del desembarco y la convocatoria de la gente fue bastante poca. Llegué bastante tarde al lugar de la ceremonia, casi convencido de habérmelo perdido, pero valió la pena. Representantes de ambos pueblos, unidos bajo el común denominador de la Argentina, recordaron la importancia del aniversario, con sus vestimentas, idiomas, y costumbres distintivas. Como para quitarle un poco de solemnidad a la ceremonia no faltaron algunas chanzas entre ambas colectividades, relativas a la carrera del barril, que este año tuvo que suspenderse por el mal clima.

El viento despliega con fuerza las tres banderas en Punta Cuevas. Al centro la bandera Argentina, rodeada por las banderas del país de Gales (izquierda) y de las comunidades mapuche/tehuelches (derecha).

sábado, 26 de julio de 2014

4 años, 200 artículos, y algunas reflexiones

Casi sin quererlo, Bahía Sin Fondo cumplió cuatro años en el ciberespacio, o la blogósfera, como más les guste. Cuando empecé tenía mis dudas acerca de si iba a poder darle la continuidad que se merecía. Internet está plagada de webs y blogs muertos, algunos de los cuales no pasaron de su etapa embrionaria y otros que se desarrollaron y un día dejaron de crecer y quedaron estáticos. Algunos de mis blogs favoritos, que me llevaron a preguntarme si valía la pena, y si podía, escribir un blog, están hoy muertos. Pero bueno, acá estoy todavía, alimentando este hobby al que me gustaría dedicarle más tiempo, y con ganas de seguir aportando pequeñas perlitas y curiosidades.

Nube de tags de las últimas 10 entradas [creado con Tagul.com]

A modo de balance, y aprovechando que para este aniversario he superado la barrera simbólica de los 200 artículos, he decidido hacer un muy breve resumen de algunos números que caracterizan al blog. Doscientos  artículos en 4 años son unos 50 por año, o sea, casi uno por semana. Sin embargo, desde mediados del año pasado tengo un ritmo mucho más bajo (31 artículos en 2013 contra 52 y 66 en los dos años anteriores). A mi favor puedo decir que las notas han ganado en calidad y extensión. Pero bueno, vayamos al balance del que les hablé:

domingo, 20 de julio de 2014

Viendo la Primera Guerra Mundial a través de los billetes y monedas


Desde el mes pasado, y hasta fines del 2018, vamos a vivir una serie de centenarios relacionados con la Primera Guerra Mundial. No me voy a detener mucho hablando sobre la guerra en sí, porque esta nota es un lugar muy pequeño para ello. Como toda guerra, fue una gran tragedia, y en particular, fue la más grande que vivió la Humanidad hasta ese entonces. por supuesto, ninguna lección se aprendió de ella, porque poco más de dos décadas después el mundo se lanzó a otra guerra de proporciones más grandes y devastadoras. En su momento fue llamada "la guerra para acabar con todas las guerras", cosa que a la luz de la historia es una completa mentira. También ha sido considerada la última guerra del siglo XIX, ya que en parte se peleó como en ese siglo, pero con nuevas armas más letales.

Anverso del billete de 5 marcos alemanes (Fünf Mark) del 01/08/1917. Número de catalogo Krause #56a.

Reverso del billete de 5 marcos alemanes (Fünf Mark) del 01/08/1917. Número de catalogo Krause #56a.

lunes, 14 de julio de 2014

Más códigos sin descifrar y un misterio personal

Mientras escribía la entrada anterior sobre El castillo de las estrellas y el manuscrito Voynich, me encontré con varias referencias a otros textos que aún no han sido descrifrados, pero que no tienen tanta publicidad como el Voynich. A eso se le suman otras sobre códigos sin descrifrar que tengo anotadas en un archivo de texto hace rato. Como cereza del postre tengo en mis manos un enigmático texto para compartir sobre el que no sé nada. Pero primero lo primero, vayamos por partes y veamos que textos permanecen aún ocultos tras una cortina criptográfica.

Códex Seraphinianus
Si el Voynich es raro, el Códex Seraphinianus lo es diez veces más, aunque a diferencia del primero, al menos se conoce su autor y fecha de elaboración. Se trata de un libro escrito e ilustrado por el arquitecto, diseñador y artista italiano Luigi Serafini, entre los años 1976 y 1978. El libro, o Códex, tiene 360 páginas y está organizado en once capítulos, agrupados en dos secciones. La primera sección parece describir el mundo natural: flora, fauna y física. La segunda parece referirse a los diversos aspectos de la vida humana: historia, ropa, arquitectura, etc. Todas sus páginas están decoradas con complejos dibujos surrealistas y escritos con un alfabeto desconocido, de letras redondeadas y con vagas reminiscencias a la escritura latina. La obra completa parece una rara mezcla del Voynich, el surrealismo, y las pinturas de El Bosco. El idioma en el que está escrito el libro es indescifrable, y ha resistido el análisis de diversos investigadores independientes. Sin embargo, en una charla realizada en la Sociedad de Bibliófilos de la Universidad de Oxford, en mayo de 2009, Serafini declaró que no hay significado oculto detrás de la escritura del Códex. Según él, su única intención era transmitir al lector la misma sensación que tienen los niños al sentarse en frente de un libro que todavía no pueden entender, a pesar de que ven que su escritura tiene sentido para los adultos. Si esto es cierto, este libro se trataría de un misterio que nunca será solucionado.

Páginas 180-181 del Códex Seraphinianus. Se puede descargar el libro completo desde diversos sitios [Sitio1, Sitio2]

sábado, 5 de julio de 2014

El castillo de las estrellas, una amena introducción al fascinante manuscrito Voynich

Hace un par de semanas terminé de leer "El castillo de las estrellas", una entretenida novela escrita por el astrofísico español Enrique Joven. La tenía en mente desde que leí una reseña muy buena en Tecnología Obsoleta hace varios años. No la podía conseguir en papel en Argentina, y traerla desde España la encarecía mucho. Hace un par de meses la vi en oferta en Casa del libro, en formato electrónico, y me saqué las ganas. La novela trata, con rigor histórico y científico, la relación entre grandes astrónomos, como Tycho Brahe y Johannes Kepler, con un misterioso libro conocido en la actualidad como el Manuscrito Voynich. La historia se desarrolla en el presente y se relata desde el punto de vista de un jesuita que está tras las pistas de dicho manuscrito. Él, junto a otros dos compañeros, un astrónomo inglés y una misteriosas joven mexicana, van a recorrer distintos lugares de España e Italia en busca de las pistas que dejaron antiguos miembros de la orden jesuita acerca de la clave para descrifrar el libro. Paralelamente, se van contando las vidas de Brahe y Kepler, y de otros personajes históricos del siglo XVI.



La novela, como dije al principio, es entretenida, y además rigurosa. Quizás si tuviese que hacer una crítica, por mínima que sea, sería que, al igual que muchas otras novelas basadas en misterios históricos (Dan Brown y cía.), los personajes de la historia tienen una facilidad y una suerte para dar con las pistas (sumado a que toman aviones y trenes que siempre se ajustan a su tiempos) que a mi gusto le quitan un poco de realismo. Pero bueno, es ficción, si no fuese así sería un informe o ensayo. Pero bueno, a lo que quiero enfocarme ahora es al misterioso libro que articula toda la novela: el manuscrito Voynich.

Un fragmento del folio 58r del manuscrito Voynich.

martes, 1 de julio de 2014

Buscando mapas viejos de la Patagonia (y muchos otros lados)

Bueno, después de postergarlo muchas veces, he decidido encarar la continuación del artículo sobre los mapas antiguos de la Patagonia. En todo este tiempo he ido recolectando fuentes dispersas, algunas de las cuales anexé a la nota anterior del 2012. Otras me han quedado apuntadas en un archivo de texto, por lo que me he propuesto hacer un poco de orden y limpieza y pasarlas en limpio en el blog. Sin más demoras, allá vamos:

- La biblioteca del congreso de los Estados Unidos
Buscando al tuntún en la web, llegué al portal de la biblioteca del congreso de Estados Unidos, en donde hay una interesante colección de mapas que incluye, entre otros, a la Patagonia. Allí están el mapa de navegación de las corbetas Descubierta y Atrevida sobre la costa Patagónica (1789), el de la travesía de Francisco de Orosco (1754), y el mapa de América por Diego Gutiérrez (1562). Sin embargo, uno de los que me pareció más interesante fue el Atlas del plano catastral de la República Argentina, de Carlos de Chapeaurouge (1901). Se puede acceder a los mapas en detalle de toda Argentina, y en particular a la zona Patagónica, incluyendo las islas Malvinas y Chile.

El mapa de América por Diego Gutiérrez (1562) [Fuente: Wikimedia Commons].

Mapa perteneciente al atlas del plano catastral de la República Argentina, de Carlos de Chapeaurouge (1901) [Fuente: Biblioteca del congreso de Estados Unidos].

lunes, 16 de junio de 2014

Operativo Comodoro Rivadavia (1959)

Después de más de un año voy a retomar un tema sobre el que había prometido al menos dos entradas adicionales. Se trata de la serie de avistajes y persecuciones de submarinos intrusos en las costas patagónicas entre 1958 y 1960, también conocidos como "los submarinos de Frondizi", cuyas historias siguen envueltas en misterio. El objeto de estas notas no es develar dicho misterio, a fin de cuentas no tengo acceso a ningún material clasificado ni inédito, pero sí tratar de repasar los hechos tal como sucedieron.

Mapa publicado por el diario La Prensa del miércoles 21/10/1959 con algunas de las posiciones donde se avistó el submarino [Fuente: Biblioteca del Congreso de la Nación]


Todo comenzó la noche del lunes 19 de octubre de 1959, frente a las costas de Comodoro Rivadavia. La fragata Heroína navegaba por el golfo San Jorge cuando, a las 22:17 hs., detecta por medio del sonar la presencia de un submarino no identificado en las coordenadas 45°54' Sur y 67°27' Oeste. Lo sigue y pierde contacto a las 23:40 hs. frente a Punta Delgada (mapa), unos 12 kilómetros al sur de Comodoro Rivadavia. Cerca de la medianoche retoma el contacto y confirma la presencia del submarino con el avistaje de una torreta a unos 1000 metros de la fragata. Desde la Heroína se abre fuego de artillería, pero la nave se sumerge y evade el ataque. A la 01:46 hs. del día 20 de octubre vuelve a detectar al submarino y lo ataca con erizos (un tipo de arma antisubmarina) y cargas de profundidad. Luego del ataque se pierde contacto con el sumergible a las 01:55 hs.

Esquema de ataque a un submarino publicado por el diario La Prensa del miércoles 21/10/1959 [Fuente: Biblioteca del Congreso de la Nación]


sábado, 31 de mayo de 2014

Visto y Leído: Noticias tecnológicas argentinas

La vorágine de noticias cotidianas está cargada de cosas negativas, aunque si nos esforzamos y leemos esas noticias breves que aparecen siempre al margen o tapadas por otros titulares, nos podemos encontrar con muchas noticias positivas. Esto no anula lo primero, hay noticias negativas porque suceden cosas negativas, y no se trata de una sensación, es una realidad. Pero, tampoco seamos ingenuos, hay una tendencia a exacerbar este tipo de noticias en detrimento de las otras. Por eso hoy quiero compartir, en forma muy resumida, un puñado de noticias sobre ciencia y tecnología que son positivas y que vale la pena leer.


Nanosatélites nacionales: el BugSat-1
La empresa argentina Satellogic informó que el BugSat-1 (también conocido como Tita, por Tita Merello), fue enviado el pasado lunes 19 de mayo a la base de lanzamiento en Rusia, donde será puesto en órbita el día 19 de Junio. El BugSat-1 es parte de una demostración tecnológica de una plataforma de pequeños satélites de observación de la tierra que Satellogic planea poner en órbita para brindar un servicio comercial a nivel global. Tiene una masa de 25kg, cuenta con tres antenas, una cámara de video para la toma de imágenes, un receptor GPS, una radio UHF (para la comunidad de radioaficionados) y una radio en Banda-C.

BugSat-1, o Tita, como más les guste, es el tercer satélite que construye la empresa Satellogic. Anteriormente construyó los satélites Capitán Beto (CubeBug-1) y Manolito (CubeBug-2), que actualmente se encuentran en órbita y funcionando. Satellogic fue creada por Emiliano Kargieman, principal desarrollador del grupo y a su vez presidente de la empresa. Kargieman estudió Matemáticas en la UBA y trabajó un tiempo en la base de la NASA estadounidense de Aims, en California, donde le dio forma a la idea de fabricar nanosatélites. En 2010 regresó a Argentina y junto con su colega Gerardo Richarte le presentaron el proyecto de los nanosatélites a Invap, donde recibieron el apoyo para crear la incubadora que luego se convirtió en Satellogic.

El BugSat-1 (Tita) [Fuente: Gunter's Space Page]

lunes, 26 de mayo de 2014

El auto eléctrico de Nikola Tesla

Cada cierto tiempo la Historia (con mayúsculas) nos sorprende con algún personaje singular que parece de otra época. Personas con capacidades excepcionales que revolucionan su entorno y que muchas veces son incomprendidas. Su vida y obra es recordada y amplificada por las siguientes generaciones, que de a poco los van convirtiendo de humanos excepcionales en semidioses. Como ejemplo podría citar a Arquímedes, Da Vinci, Einstein, y Mozart (NO, Maradona no está incluido). Por supuesto, otro de estos personajes es el que se menciona en el título, Nikola Tesla, el inventor de la corriente alterna. A Tesla se le atribuyen varias decenas de inventos de todo tipo, muchos de ellos inverosímiles e incomprobables, entre los que se encuentra el auto eléctrico.

Hace unos meses leí un artículo en la revista Ingeniería Eléctrica (N°274, Marzo 2013), en donde se habla del "Misterioso auto eléctrico sin batería de Nikola Tesla". En la nota se menciona que en 1931 Tesla había probado un prototipo de auto eléctrico empleando la carrocería de un Pierce Arrow, y reemplazado el motor de combustión interna por un motor eléctrico de inducción de 57 kW alimentado por una misteriosa caja de unos 60x30x15 centímetros. Al parecer la caja contenía una docena de válvulas de vacío y su correspondiente parafernalia de cables, capacitores, y resistencias; y estaba unida a una antena de 1,8 metros. La fuente de esta información era un supuesto sobrino de Tesla, llamado Peter Savo, quien decía haber manejado el auto en la ciudad de Buffalo. Esto se lo contó a un periodista, llamado Derek Ahler, quien fue el que divulgó la noticia. En su testimonio, Savo cuenta que el día de la prueba, su tío (Tesla) colocó la misteriosa caja, que había montado en un cuarto del hotel, en el asiento del acompañante, la conectó al motor y realizó algunos ajustes. Savo condujo el vehículo a lo largo de 80 km, a través de la ciudad de Buffalo y los campos circundantes, con velocidades de hasta 140 km/h. Tesla y Savo se quedaron probando el auto en Buffalo durante 8 días. El último día salieron de la ciudad y viajaron unos 20 km por el campo hasta llegar a un lugar determinado, que Tesla conocía, donde había un granero. Dejaron el Pierce Arrow en el granero, sacaron la caja misteriosa, y se fueron.

Un Pierce Arrow sedán de 1931, similar al de la historia de Tesla [Fuente: Serious Wheels].