domingo, 19 de mayo de 2013

El mundo según LandSat

Como suele ocurrir, Microsiervos me sorprendió con una de esas aplicaciones que no entiendo cómo encuentran. Se trata del proyecto Timelapse, de la revista Time, en donde han compilado imágenes satelitales desde 1984 hasta 2012, que nos permiten ver como ha cambiado el mundo entero. Las imágenes empleadas fueron obtenidas por los satélites de la serie LandSat (EE.UU.), cuya misión es la observación en alta resolución de la superficie terrestre. Hasta el día de la fecha se han lanzado siete de estos satélites, que van desde el LandSat 1, en julio de 1972, hasta el LandSat 7, puesto en órbita en 1999. Pero más allá de los detalles técnicos de los satélites, que pueden verlos en las páginas especializadas, lo interesante del portal Timelapse es que nos permite ver en una secuencia de fotos, como han cambiado (y mucho) algunas regiones del planeta.

Cuando me toca probar alguna de estas herramientas, lo primero que hago es buscar cosas de la Patagonia. Los resultados fueron sorprendentes en todos los casos. No tanto porque no supiese que habían cambiado las cosas, sino cuanto lo habían hecho. La expansión demográfica o las cuestiones climáticas han operado cambios importantes en la geografía de la región, y algunos de ellos son al menos inquietantes. Pero bueno, en vez de seguir filosofando, voy a ir directo al grano con algunas imágenes que seleccione. Les recomiendo ir a dar un vistazo por su cuenta.

La cambiante Caleta Valdés
Es bien conocido que la boca de la Caleta Valdés se ha modificado en las últimas décadas, gracias al aporte constante de sedimentos por parte del mar. Antiguamente, a fines del siglo XIX y principios del XX, los barcos entraban en la caleta y navegaban algunos kilómetros en su interior. Sin embargo, una cosa es decirlo y otra verlo. En Timelapse se puede ver la secuencia de los últimos 28 años, y es notable como la boca de la Caleta parece estar animada, ya que se modifica todos los años. A modo de muestra, seleccioné dos que están separadas por 21 años.

Caleta Valdés, año 1986

Caleta Valdés, año 2007.

domingo, 12 de mayo de 2013

El riflero de Ffos Halen

Como he dicho en más de una ocasión, me gustan las historias relacionadas con los pioneros de la Patagonia. En particular, me interesa mucho todo lo relacionado con los colonos galeses y su gesta histórica en Chubut. Por ello, cuando descubrí El riflero de Ffos Halen hace unos años, a través de su blog de promoción, la anoté mentalmente entre los libros que debía leer. En mi último viaje a Madryn aproveché a comprarla, y recién ahora pude saldar esa deuda. El riflero de Ffos Halen es una novela del escritor chubutense Carlos Dante Ferrari, que fue finalista del premio "La Nación" 2001 y que actualmente va por su 4ta edición.

martes, 7 de mayo de 2013

La extraña visita del Malwa a Puerto Madryn

Acá estoy todavía, a pesar del prolongado silencio. Estas últimas dos semanas me han tenido a mal traer, y no le he podido dedicar tiempo al blog. Como siempre, tengo dos o tres artículos a medio armar, que se me han escapado de las manos, y muy poco tiempo para dedicarme a Bahía Sin Fondo. Pero para evitar que la espera se haga muy larga, les voy a compartir un breve artículo que tengo guardado hace un tiempo. Trata sobre Madryn, pero es tan vaga que me deja muchas más preguntas que respuestas. Me refiero a una breve nota que salió en el diario The San Antonio Light, del martes 17 de Marzo de 1908, titulada "When the Malwa had the wobbling habit" (algo así como "Cuando el Malwa se bamboleo"). La nota es un relato del capitán del bergantín británico Malwa, quien se refería a un viaje a Puerto Madryn. A continuación les voy a transcribir algunos párrafos, y de antemano les pido perdón por la traducción, pero fue un texto algo difícil de depurar.

martes, 23 de abril de 2013

La ciencia ficción a la luz de la física

Los amantes de la ciencia ficción sabemos que en nuestro género favorito se leen, o se ven, según sea el caso, muchos disparates. No me refiero a la ficción en sí, porque lo que hoy es ciencia ficción mañana es tecnología, sino a las cosas que son lisa y llanamente imposibles desde el punto de vista físico. El ejemplo clásico son las batallas de naves espaciales, como las de Star Wars. La posibilidad de que haya batallas espaciales en un futuro muy, muy lejano, no las podemos descartar. Al fin y al cabo la Humanidad se masacró por tierra y mar durante milenios, para pasar a matarse también desde el aire en el pasado siglo. Podemos discutir horas sobre la conveniencia y viabilidad de esas batallas. Ahora, lo que es físicamente imposible es que las naves se destruyan disparándose con rayos  láser... y escuchemos las explosiones en el espacio. En el espacio hay vacío, ergo, no pueden propagarse las ondas sonoras. Pero esto no es nada, comparado con otras cosas que andan dando vuelta... y si no, preguntenle al Sergio Palacios, el autor de dos libros sobre el tema: La guerra de dos mundos y Einstein versus Predator.


martes, 16 de abril de 2013

Quince años podrían ser nada

(Un ensayo acerca del tiempo y de mis sentimientos)

Había una canción, o una película, a esta altura no le tengo muy claro, que decía “veinte años no es nada”. Podría decir que la recuerdo con tan poca claridad que no estoy seguro de si son veinte años o solo diez, por lo que me voy a quedar con un número intermedio: quince. En fin, a los efectos de lo que quiero plantear da lo mismo, es un brevísimo ensayo improvisado sobre el tiempo, sobre como se nos escurre de los dedos, sobre como la vida pasa con cierta desidia a su lado.

Quince años pueden ser mucho o poco, todo depende del cristal con que se mire. Para países milenarios, como China o Egipto, quince años son apenas una página más de la historia, un susurro en medio de un estadio repleto de personas coreando al ritmo de un recital. Para estados más jóvenes, como Timor Oriental o Montenegro, representa casi todo el tiempo de su existencia.

Quince años pueden ser una eternidad o un parpadeo cósmico, todo depende del lugar en que nos toque vivir. Quince años de hambre, miseria y guerras de quienes viven en esos lugares del mundo donde la cordura ha desaparecido con la misma velocidad que un vaso de agua en el desierto del Sahara, equivalen a quince mil años de insulsas y extremadamente cómodas vidas de aquellos que demoran sus horas en torres de cristal y realidades de shopping. Quince años pasan como un vendaval para los que nunca han tenido una carencia en su vida y han podido dedicarse a satisfacer cuanto capricho han tenido.

domingo, 7 de abril de 2013

La bala que dobló la esquina

Esta entrada se la dedico a un tema de esos que encuentro de pura casualidad, de esas casualidades que cada vez más abundan por mi vida. La expresión "la bala que dobló la esquina" la recuerdo con cierta nostalgia porque era una expresión muy común de mi padre para cuando quería referirse a algún suceso inverosímil o disparatado (al igual que aquella otra del "pelado con trenzas", pero no encontré ningún pelado que viniese al caso en esta historia).

En la web de la biblioteca de investigación del Ejército de EE.UU. (CARL, Combined Arms Research Library) se puede encontrar, entre muchas otras cosas, una gran cantidad de material relativo a la Segunda Guerra Mundial (SGM). Allí, por ejemplo, se puede dar un vistazo a los partes y ordenes de batalla relativos a los frentes europeo y asiático, con mapas, tablas, y un largo etcétera de datos. Es algo muy tentador para los que estudian, o son lisa y llanamente fanáticos/freaks, temas relacionados con la SGM. Confieso que les di un vistazo, pero muy superficial, la verdad es que no puedo detenerme mucho en esto. Pero bueno, no era de esto lo que quería hablar sino de la colección de revistas de la Military Review. Allí encontré, buscando referencias a la Argentina en los años de la guerra, un artículo de lo más curioso, porque trata literalmente sobre "La bala que dobló la esquina". En la edición de enero de 1946 de Military Review aparece una breve nota, en la sección Military notes around the world, titulada "La carabina de caño curvado", en la cual se describe una extraña carabina del ejército alemán.

Dibujo de la carabina de caño curvado, aparecido en la revista Military Review de enero de 1946.

sábado, 23 de marzo de 2013

Operación Golfo Nuevo (1958)

Este es uno de los tantos temas que tengo en carpeta hace varios meses. Por uno u otro motivo no encontré el tiempo hasta ahora para tratarlo, pero, si no surge nada que me obligue a dejarlo, voy a continuar en al menos dos entradas más. Los submarinos intrusos en las costas del Golfo Nuevo, en 1958 y 1960, y en el Golfo San Jorge, en 1959, me han intrigado desde hace mucho, desde que me contaron la historia durante mi niñez. Su historia sigue rodeada de un aura de misterio, con demasiadas hipótesis para explicarlo. No pretenderé desvelar el misterio aquí, pero al menos trataré de repasar los hechos y las conjeturas tejidas a su entorno.

Todo comenzó el miércoles 21 de mayo de 1958, unos kilómetros al noroeste de Bahía Cracker. Parte de la flota argentina se encontraba en las inmediaciones del Golfo Nuevo, realizando maniobras. Los cruceros General Belgrano, 9 de Julio y La Argentina se hallaban fuera del golfo, mientras que los destructores Buenos Aires, Entre Ríos, Misiones y Santa Cruz, estaban en el golfo. Además, también estaban el buque taller Ing. Iribas y los remolcadores Sanavirón y Charrúa, además de algunos aviones de la Marina.

Mapa de la zona publicado por el diario La Nación (24/Mayo/1958). Dentro del golfo se hallaban cuatro destructores de la flota, mientras que fuera se hallaban los tres cruceros, que no participaron de la persecución al submarino.

La fuerza de destructores realizaba una práctica a 15 millas de Puerto Madryn. Se trataba de un ejercicio de ecodetección para adiestramiento de operadores sonaristas. A las 10:35 el destructor Buenos Aires obtuvo un inesperado contacto de sonar, que minutos más tarde clasificó como perteneciente a un submarino realizando maniobras evasivas. Informa de la situación al comandante de la fuerza de destructores, Contraalmirante D. Benjamín Moritán Colman, quien organiza una UASCA." (Unidad Antisubmarina de Caza y Ataque). Como primera medida, el Buenos Aires lanza una carga de profundidad intimidatoria a las 10:51.

domingo, 17 de marzo de 2013

Mi Land Rover Azul, de Hugo Covaro

Hace un par de días terminé de leer "Mi Land Rover azul - Pequeñas historias del desierto", de Hugo Covaro, un libro de cuentos ambientados en la Patagonia profunda. Hugo Covaro es un escritor patagónico que tenía pendiente desde que leí la selección de cuentos de Julia Chaktoura. En mi último paso por Madryn lo encontré de casualidad en una conocida librería y no dudé en comprarlo. Es un libro muy cortito, apenas 98 páginas que comprenden 12 cuentos y algunas fotos, pero muy intenso. Será porque amo esta tierra o porque leí o viví alguna que otra cosa parecida a las que cuenta Covaro, no lo sé, pero el libro me gustó mucho. Los lugares, los paisajes, las personas... todo tiene ese aura mágico, casi irreal, de la Patagonia profunda.


Como muestra les dejo un breve extracto de uno de los cuentos. Muy recomendable para aquellos que quieran sentir y evocar esas tierras lejanas. Pero bueno, me dejo de tanto palabrerío para que pueda hablar el mismo autor. Nos vemos en la próxima.

"Aquella noche el buscador de flechas soñó con indios. Sin que se apercibieran de su presencia los veía pasar silenciosos, saturados de una resolana sepia, cargando los cueros y las varas de los toldos. Algunos llevaban arcos tan altos como un hombre y cerraban la caravana mujeres llenas de sombras acunando el débil pulso del fuego, que latía en tiznados cántaros de barro cocido. Cuando pensó que se alejaban, alcanzó a ver a un indio, que como sonámbulo, buscaba en la tierra amarillenta algo que había perdido y necesitaba recuperar. Un movimiento instintivo le guió la mano hasta el bolsillo de la campera y con angustia comprobó que estaba vacío.
Se despertó con un grito y hasta que entendió que estaba soñando un miedo torturante le secó la garganta. Las primeras luces del día trajeron también los ruidos familiares con que despierta la vida en el campo patagónico.
Cuando pasó de nuevo por el lugar donde encontrara las trece flechas pudo ver que grandes rastros de pies desnudos habían dejado sus marcas en la greda amarilla."
Trece Flechas - Hugo Covaro

viernes, 8 de marzo de 2013

El naufragio del vapor Presidente Roca

Después de un silencio prolongado, vuelvo con el tema de los naufragios en la zona de Península Valdés. Hace tiempo que lo tenía agendado, pero por una cosa u otra lo fui posponiendo. En pasado mes de enero estuve por Madryn y me pude hacer una escapada hasta el lugar donde se hallan los restos del vapor Presidente Roca, en las inmediaciones de Punta Cantor. Pero antes de hablar de esto, voy a comenzar por el principio de la historia. El vapor Presidente Roca era un carguero mixto botado en julio de 1896, con el nombre original de Maceio, para la empresa alemana Hamburg Süd. Tenía 91 metros de eslora y 12 de manga, con capacidad de carga de 4130 toneladas (TPB), y una tripulación de 40 hombres, y podía transportar 300 personas en 2º clase más 12 en 1º clase. En 1902 fue incorporado a la empresa argentina Línea Nacional al Sud (más que una empresa en sí, era un servicio de la Hamburg Süd), con el nombre de Presidente Roca y destinado al cabotaje entre los puertos de la Patagonia.

Vapor Presidente Roca [Fuente: Histarmar].


martes, 26 de febrero de 2013

Baychimo, el barco fantasma del Ártico, y otras historias parecidas

Días atrás algunos medios de comunicación trataron el tema del Lyubov Orlova, un crucero con bandera de las islas Cook que navega a la deriva por el Atlántico Norte. Se trata de un barco de 90 metros de largo, con capacidad para 110 pasajeros, que fue construido en la Unión Soviética en 1976. Estaba equipado para operar en la región antártica y, según lo que dicen los medios, años atrás solía hacer viajes de Ushuaia a la Antártida. El pasado 23 de enero el crucero estaba siendo remolcado desde Terranova a República Dominicana, donde iba a ser desguazado, cuando se rompió el cable que lo unía al remolcador. Desde entonces, está a la deriva. Al parecer se desconoce la ubicación del Lyubov Orlova, pero se cree que podría estar siguiendo la trayectoria contraria a la que efectuó el Titanic, en dirección a Irlanda. La nave, sin tripulación, luces ni balizas de localización, es un peligro para el tráfico marítimo y para el medio ambiente. La asociación ecologista francesa Robin des Bois alertó que si el barco llegara a colisionar, naufragar o tener alguna avería, podría liberar hidrocarburos y otros fluidos contaminantes. El barco, al estar en aguas internacionales y carecer de tripulación, parece ser que se encuentra en una, permitanme la analogía, deriva legal, ya que no existe legislación internacional para estos casos, ni organismo que pueda hacer de "policía".

La lectura de la noticia me trajo a la memoria algunas películas de terror olvidables, como las que solía ver en mi adolescencia o post adolescencia (Ghost Ship y Death Ship, con patéticas similitudes que incluyen hasta el afiche), y algunas historias de difícil confirmación sobre barcos fantasmas. Una búsqueda muy superficial por la web me trajo una lista de barcos entre los que se encuentran el mítico Holandés Errante, el Caleuche, el Erebus y el Terror, y el inevitable Mary Celeste. Sin embargo, el que me pareció más interesante fue el carguero Baychimo, una historia que había leído hace unos años sobre la que nunca tuve tiempo de escribir nada (hasta ahora).

El Baychimo atrapado en el hielo (1931) [Fuente: Abadia Digital]