domingo, 7 de febrero de 2016

Curiosidades matemático-lógicas para pasar el verano austral

Mientras estoy armando un par de artículos para lanzar a lo largo de febrero, se me ocurrió que es un buen momento para repasar algunas curiosidades matemático-lógicas. El disparador ha sido, en este caso, una breve entrada en Microsiervos, así que para allá vamos...


* De primos y cuadrados
La consigna es simple: un número primo que al dividirlo por 4 deje de resto 1 (por ejemplo, 41) siempre se puede expresar como la suma de dos cuadrados. Por ejemplo: 41 = 16 + 25 = 4² + 5². No he podido encontrar una demostración algebraica cerrada sobre este postulado, pero al menos verifiqué que funciona para todos los casos hasta 149.

Hasta 149 funciona... ahora que siga otro (o que publique la demostración).


* Mensajes secretos
En el blog Futility Closet encontré un curioso enunciado que guarda relación con el tema de encontrar mensajes ocultos en determinados textos. Hace un tiempo hubo toda una controversia, de la cual aún pueden encontrarse libros, acerca de ciertos mensajes premonitorios que están codificados en libros específicos, y en particular, en la Biblia. La verdad es que en estos casos suele ocurrir que uno encuentra lo que quiere encontrar. Por ejemplo, me tomé el trabajo de transcribir las primeras líneas de El Quijote, y resulta que acomodando un poco los finales de cada oración me encuentro con que aparece el nombre de este blog... ¡en un texto del año 1605! Está claro que Cervantes no me estaba haciendo propaganda con 400 años de anticipación. Como podrán ver, el arreglo que hice es bastante burdo, pero creo que ilustra la idea. En cierta manera, las palabras están en nuestro alfabeto, todo depende de como ordenemos las letras.

Esta blog ya tenía seguidores en 1605, en especial un alcalaíno de apellido Cervantes.

miércoles, 27 de enero de 2016

Relatos del Chubut Viejo

Siguiendo el hilo de mi anterior entrada, quiero aprovechar a recomendar un libro de historia regional bastante poco conocido: Relatos del Chubut Viejo. ¿Qué tiene que ver la entrada anterior? Bueno, el libro llegó a mis manos de parte de uno de los nietos del autor, en aquella reunión que compartimos en la costa madrynense que luego me llevó hasta una de las viejas máquinas de vulcanización de mi abuelo. Así se cierra un círculo perfecto, de presente y pasado, de historia y memoria. Pero mejor me dejo de tanta cháchara, y voy a lo concreto.


viernes, 22 de enero de 2016

Un recuerdo fortuito

Hace unos días ocurrió algo curioso y fortuito, una de esas anécdotas mínimas que tienen cierto simbolismo en lo personal. Todo empezó a la mañana, cuando a través de una foto en el Facebook se dio la posibilidad de improvisar una reunión con dos personas que conocí mediante la red social y con las que interactúo hace rato porque compartimos inquietudes similares: Patricio Castillo Meisen y Oscar Comes, los creadores (por no decir guías espirituales) de los grupos Madryn Olvidado (Facebook) e Historia de la Patagonia (Facebook y Yahoo!) respectivamente. Luego de una grata reunión, que espero se repita en el futuro y que nos sirva para avanzar en algunos aspectos, cada uno volvió por su lado y yo aproveché a pasar a averiguar unas cosas por el centro.

Cuando emprendí el retorno hacia la casa de mi madre, inconscientemente tomé una ruta grabada en mi niñez, hacia el oeste por la calle 28 de julio, hasta las cinco esquinas, y de ahí a la izquierda por Alvear. Así pasé por la esquina de mis recuerdos, la de Belgrano y Alvear, la cual luce bastante cambiada, aunque todavía se pueden reconocer rasgos de lo que era la antigua casa. La luz del atardecer era de un melancólico tono anaranjado, aunque no reinaba la quietud de antaño. Siguiendo por Alvear me detuve a mitad de cuadra, a husmear por la reja del portón que da a lo que era el fondo del terreno, que en mi infancia fue una especie de parque de diversiones compuesto por pilas de chatarra, maderas, latas, un gallinero, etc. (incluyendo un enorme cartel de la UCR). Allí pude comprobar, una vez más, como la medianera del terreno sigue estando compuesta por la misma hilera de chapas por la que yo me asomaba en mi niñez (mediados de los '80), y que en aquel entonces ya estaban viejas y oxidadas. Sin embargo, esta vez encontré un recuerdo inesperado. En el medio de una pila de materiales, maderas, hierros, etc, divisé un artefacto metálico voluminoso e indefinido, al menos para el ojo poco entrenado. Pero para mí fue un flash, una imagen que volvió al presente a través de los intrincados laberintos de la memoria. Ese artefacto era parte de una maquinaria para la vulcanización de neumáticos, que estaba guardado en la casa de Belgrano y Alvear cuando yo era chico, y que para aquel entonces ya era obsoleta. Esa era una de las máquinas de la gomería de mi abuelo, Rugiero Donato, quien instaló este comercio en Madryn a mediados de la década del '40.

En un rincón del patio, que da a la calle Alvear, entre Belgrano y 9 de julio, encontré este retazo de historia familiar (y porque no, de Madryn), herrumbrado en una pila de chatarra.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Los cronómetros del HMS Beagle

Pensé que la anterior era la última entrada del 2015, pero no puedo evitar agregar una más, al filo de la navaja. Hoy retomé la lectura de "La sombra de Darwin", de Peter Nichols, un libro que tenía empezado pero que había colgado temporalmente porque me embarqué (nunca mejor dicho) en otras lecturas. El libro trata sobre los viajes del HMS Beagle, pero poniendo especial énfasis en la historia de Fitz Roy, y de sus dilemas en torno a la ciencia y los descubrimientos que realizó Darwin como pasajero de su barco. Pues bien, leyendo la parte dedicada a los preparativos del viaje, me topé con una curiosa historia relacionada con los cronómetros del barco. Para evitar tergiversar nada, reproduzco textualmente las palabras de Peter Nichols al respecto (capítulo 11):

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Balance de fin de año... y felicidades para todos

Visto y considerando la altura del año a la que estamos, y teniendo en cuenta que se viene una seguidilla de días donde no voy a tener tiempo para sentarme a bloguear, creo que es muy sensato hacer un balance y dar los consabidos saludos de fin de año. Desde hace unos cuantos años, al llegar a finales de diciembre hago la misma reflexión: "ufff, ¡qué año! espero que el próximo sea más tranquilo". De más está decir que esto no se cumple nunca. Cada año me sorprende con nuevos y renovados compromisos, problemas, imponderables, oportunidades, y bla, bla, bla. Si bien en esta oportunidad no he llegado al 22 de diciembre arrastrándome (una metáfora muy cercana a la realidad, al menos el año pasado), los primeros diez meses del 2015 me agotaron. Como siempre ese agotamiento tiene dos fuentes primarias, el trabajo y el hogar, pero en 2015 tuvo un condimento especial que creo hizo todo más difícil. Me refiero a la discusión y polarización política que se vivió este año. Hace tiempo ya que se viene hablando de la famosa "grieta", de las dos Argentinas, nosotros y ellos, etc, etc, pero este año se rompieron todos los récords. Las política se ha metido en todos los recovecos de nuestras vidas, incluyendo los más retorcidos intersticios de la vida familiar o las amistades. He llegado al punto donde me genera cierta tensión interna saber que tengo que ver a XX o a YY, porque ya sé cual va a ser el tema de conversación, y ya no tengo ganas de polemizar. La hipocresía ha llegado a niveles inauditos, porque unos y otros dicen una cosa y hacen otra (entre el Facebook y la TV ya he visto y leído disparates de todo calibre). Por todo esto, y apelando a mi ingenuidad y mis recuerdos infantiles de Papá Noel y los Reyes Magos, quisiera que en 2016 nos encuentre un poco más unidos, tirando del mismo carro, y no tirándonos misiles entre nosotros.

Encuentro perturbadora a tu falta de alegría [Fuente].

viernes, 18 de diciembre de 2015

Cuando soñábamos con otros mundos

Este año ha sido pródigo en noticias de astronomía. Sin lugar a dudas el foco estuvo puesto en la increíble misión New Horizons, que sobrevoló Plutón en el pasado mes de julio. Pero no solo fue esto, sino también las noticias relacionadas con Marte, Encélado, la sonda Dawn sobrevolando Ceres, y las contingencias de la misión Rosetta en el cometa 67P/Churiumov-Guerasimenko. El año que viene nos deparará más noticias de Plutón, de Ceres, y tendremos la llegada de la sonda Juno a Júpiter. Sin embargo, todas esas novedades, todos esos descubrimientos, y todos esos proyectos futuros fueron posibles porque hace un siglo, y más, hubo personas que soñaron con llegar a las estrellas. Cuando busco información histórica, de cualquier tipo, en diarios y revistas viejos, no puedo evitar tomar nota del tratamiento, con la visión y limitaciones propias de la época, de los estudios sobre otros planetas y el futuro de la astronáutica. Por eso se me ocurrió la idea de hacer un rejunte de viejas noticias relacionadas con nuestro sistema solar. Como de costumbre, no se trata de una recopilación exhaustiva ni guarda ninguna lógica especial, simplemente se trata de un compilado al estilo "Bahía Sin Fondo": Azaroso.

Antigua ilustración medieval que muestra la concepción del Universo de aquel entonces, con la esfera de las estrellas fijas como fondo, y más allá se extiende otro mundo diferente [Fuente: La Máquina de Von Neumann].

El sistema solar representado con la estética propia de los años '50 [Fuente: Pics about space].

lunes, 7 de diciembre de 2015

Los libros que nunca terminé de leer

Hace un par de semanas que, por diversas razones, no logro concentrarme como para leer un libro. He tratado de empezar tres libros diferentes y los abandoné, no en forma definitiva, desde la primera noche. Tengo la cabeza bastante abrumada de cosas y siento que leo, pero no entiendo, y por lo tanto, no me engancho. Estimo que es una cuestión circunstancial, y que una vez superado este (largo) transitorio, voy a retomar mi lista de lectura, que siempre está creciendo. Pero esta situación me ha llevado a plantearme el caso de aquellos libros que comencé pero que jamás terminé, tema que también he visto reflejado en otros sitios de internet. Haciendo memoria no he podido recordar muchos, pero sí los más emblemáticos, aquellos que por una u otra razón, lograron torcerme el brazo y los dejé abandonados sin molestarme por saber como terminarían. Hete aquí entonces un pequeño repaso de estas obras que nunca terminé de leer.

Hay libros que son leídos por millones, mientras otros guardan polvo durante siglos [Fuente: Lifehack].

lunes, 16 de noviembre de 2015

Reconstruyendo la bitácora del vapor Kaiser. Segunda parte: desde 1902 al presente

(Viene de la entrada anterior)

Pintura del vapor Kaiser, al mando del capitán Lerchau, año 1895. El autor de la pintura es De Simone, y la fuente es la web de Fine Art Emporium.

11) La noche del 14 de agosto de 1902 un violento temporal azotó Ciudad del Cabo con varias consecuencias lamentables. El vapor Kaiser fue protagonista de un accidente marítimo que se saldó con daños menores y el hundimiento de la otra nave, con varias víctimas fatales. El velero británico The Highfields, cargado de carbón proveniente de Cardiff, fue arrastrado por la tormenta hasta chocar contra el vapor Kaiser, que se hallaba anclado en la bahía. El velero se hundió inmediatamente, en menos de 5 minutos, ahogándose 23 miembros de la tripulación, y con solo cuatro supervivientes. Éstos informaron que The Highfields había perdido la mayor parte de sus velas en la tormenta y que su cubierta estaba inundada. Estaban desesperados por encontrar un refugio cuando, en medio de la oscuridad, chocaron contra el Kaiser, perdiendo la proa en el impacto.

La noticia del accidente protagonizado por el vapor Kaiser y el velero The Highfields fue cubierta por diarios de todo el mundo. Fuentes: Indiana Tribüne, The Semi-Weekly Messenger y The Hawaiian Star.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Reconstruyendo la bitácora del vapor Kaiser. Primera parte: desde 1891 a 1901

Después de varias semanas de ausencia, con cierta sobrecarga de compromisos, he podido volver a dedicar algo de tiempo al blog. Decidí encarar, entre otras cosas, una nota para la cual vengo investigando hace rato, sobre la cual conseguí tanto material que tuve que dividirla en dos partes. En todo este proceso de recopilación he encontrado varios puntos oscuros sin resolver, que iré aclarando en su debido momento. La investigación se trata, una vez más, de la historia del Kaiser, el barco que yace en la playa que lleva su nombre, al sur del Punta Cuevas. En entradas previas, he relatado parte de su historia, y he mostrado su estado actual. Casi todo lo que conté hasta ahora se basa en dos fuentes de información principales: Las dos notas aparecidas en el semanario Golfo Nuevo en el año 1915, cuando ocurrió el incendio del barco, y el artículo aparecido en la revista Argentina Austral del año 1957. De la primera obtuve la información sobre el incidente que derivó en su posterior encallamiento y desguace. De la segunda obtuve algunos datos adicionales sobre su historia: de donde venía, cuando había llegado a Argentina, etc. Sin embargo, la mayor parte de la historia del Kaiser era un misterio. Su estancia en las aguas del Golfo Nuevo fue breve, menor a dos años, antes de terminar convertido en una parte más del paisaje costero. Esa fue la razón que me impulsó a buscar un poco más, para tratar de rellenar esas enormes lagunas en blanco, para poder reconstruir, al menos en parte, la bitácora del barco.

¿Cuál es el vapor Kaiser que terminó sus días encallado en la costa de Puerto Madryn? Todos se llaman igual, pero solo uno es el que una vez operó para la Deutsche Ost-Afrika Linien (DOAL) y luego para la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia. Si aún no lo adivinó, le sugiero que mire al centro y hacia arriba. Fuentes: sitios de subastas (akpool, ak-ansichtskarten), archivos, y la Deutsche Afrika-Linien.

El primer problema que hallé fue el nombre del dichoso barco: "KAISER". Para la misma época, había media docena de barcos que tenían un nombre compuesto con esa palabra: "Kaiser Wilhelm der Grosse", "Kaiser Franz Josef", "Kaiser Friedrich", etc. Hasta había un "Kaiser" a secas, que era propiedad de otra compañía (la Hamburg-Amerika Linie, Hapag), que navegó años después del Kaiser de la DOAL. Esto me llevó a leer decenas de enlaces, libros, y ediciones viejas de diarios que no tenían nada que ver con el Kaiser que impulsó esta nota. Otra cuestión que me confundió un poco fue la terminología técnica en idioma alemán (idioma que desconozco en un 100%), en la cual los barcos similares al Kaiser aparecen como "Dampfer", "Reichspostdampfer", "Schnelldampfer", "Turbinendampfer", y etc. Así que, de antemano, advierto que en el resto del artículo puede haber algún error involuntario, producto de la escasez de información, o de una malinterpretación de algún nombre. De todas formas, en todos los casos apliqué, al menos, el filtro del sentido común, o sea, que las fechas y lugares sean consistentes con lo que debería haber sido su rutina habitual. Hecha la aclaración, me dejo de palabrerío, y vamos a empezar, como debe ser, por el principio.

Mapa de África con algunas de las rutas que realizaba la DOAL. El vapor Kaiser solía recorrer los puertos del Mediterráneo y la costa este de África. Fuente: http://dal-jte-sammlung.de/index.php?page=DAL/doalvor1945/ussukuma.

domingo, 18 de octubre de 2015

Cuando quisimos comunicar escuelas con X25

Como suele ocurrir en esta época del año, y en particular en este año, me falta el tiempo para escribir en el blog. Tengo varias notas empezadas que requieren mi atención, y estoy recopilando material que me demanda bastante tiempo de lectura, tiempo que divido en desventaja con el resto de mis obligaciones laborales y domésticas (y éstas tienen prioridad). Por eso la entrada de hoy va dedicada a un recuerdo fugaz. Desempolvando papeles, me vino a la mente algo que pasó hace más de veinte años. En el año 1993, mientras cursaba el último año de la secundaria,  presentamos, junto con tres compañeros, un trabajo en la II Feria de ciencias y tecnología de Puerto Madryn, que era la instancia local de la XVII Feria Nacional de Ciencia y Tecnología. Nuestra propuesta era un sistema de comunicación para interconectar computadoras distantes varios cientos de kilómetros entre sí, empleando una transmisor de Banda Lateral Unica (BLU), un módem, y el protocolo X25. El objeto de la propuesta era brindar conectividad (palabra poco usada en aquel entonces) a escuelas rurales del interior de la provincia de Chubut, a través de un servicio tipo BBS (Bulletin Board System). En particular, habíamos seleccionado las escuelas de Blancuntre, Chacay Oeste, Yala Laubat, y Sepaucal (de esta última no estoy completamente seguro).

Ubicación de las escuelas rurales a las que se pretendía conectar a mediante un equipo de BLU y un módem [Google Maps].