domingo, 20 de julio de 2014

Viendo la Primera Guerra Mundial a través de los billetes y monedas


Desde el mes pasado, y hasta fines del 2018, vamos a vivir una serie de centenarios relacionados con la Primera Guerra Mundial. No me voy a detener mucho hablando sobre la guerra en sí, porque esta nota es un lugar muy pequeño para ello. Como toda guerra, fue una gran tragedia, y en particular, fue la más grande que vivió la Humanidad hasta ese entonces. por supuesto, ninguna lección se aprendió de ella, porque poco más de dos décadas después el mundo se lanzó a otra guerra de proporciones más grandes y devastadoras. En su momento fue llamada "la guerra para acabar con todas las guerras", cosa que a la luz de la historia es una completa mentira. También ha sido considerada la última guerra del siglo XIX, ya que en parte se peleó como en ese siglo, pero con nuevas armas más letales.

Anverso del billete de 5 marcos alemanes (Fünf Mark) del 01/08/1917. Número de catalogo Krause #56a.

Reverso del billete de 5 marcos alemanes (Fünf Mark) del 01/08/1917. Número de catalogo Krause #56a.

lunes, 14 de julio de 2014

Más códigos sin descifrar y un misterio personal

Mientras escribía la entrada anterior sobre El castillo de las estrellas y el manuscrito Voynich, me encontré con varias referencias a otros textos que aún no han sido descrifrados, pero que no tienen tanta publicidad como el Voynich. A eso se le suman otras sobre códigos sin descrifrar que tengo anotadas en un archivo de texto hace rato. Como cereza del postre tengo en mis manos un enigmático texto para compartir sobre el que no sé nada. Pero primero lo primero, vayamos por partes y veamos que textos permanecen aún ocultos tras una cortina criptográfica.

Códex Seraphinianus
Si el Voynich es raro, el Códex Seraphinianus lo es diez veces más, aunque a diferencia del primero, al menos se conoce su autor y fecha de elaboración. Se trata de un libro escrito e ilustrado por el arquitecto, diseñador y artista italiano Luigi Serafini, entre los años 1976 y 1978. El libro, o Códex, tiene 360 páginas y está organizado en once capítulos, agrupados en dos secciones. La primera sección parece describir el mundo natural: flora, fauna y física. La segunda parece referirse a los diversos aspectos de la vida humana: historia, ropa, arquitectura, etc. Todas sus páginas están decoradas con complejos dibujos surrealistas y escritos con un alfabeto desconocido, de letras redondeadas y con vagas reminiscencias a la escritura latina. La obra completa parece una rara mezcla del Voynich, el surrealismo, y las pinturas de El Bosco. El idioma en el que está escrito el libro es indescifrable, y ha resistido el análisis de diversos investigadores independientes. Sin embargo, en una charla realizada en la Sociedad de Bibliófilos de la Universidad de Oxford, en mayo de 2009, Serafini declaró que no hay significado oculto detrás de la escritura del Códex. Según él, su única intención era transmitir al lector la misma sensación que tienen los niños al sentarse en frente de un libro que todavía no pueden entender, a pesar de que ven que su escritura tiene sentido para los adultos. Si esto es cierto, este libro se trataría de un misterio que nunca será solucionado.

Páginas 180-181 del Códex Seraphinianus. Se puede descargar el libro completo desde diversos sitios [Sitio1, Sitio2]

sábado, 5 de julio de 2014

El castillo de las estrellas, una amena introducción al fascinante manuscrito Voynich

Hace un par de semanas terminé de leer "El castillo de las estrellas", una entretenida novela escrita por el astrofísico español Enrique Joven. La tenía en mente desde que leí una reseña muy buena en Tecnología Obsoleta hace varios años. No la podía conseguir en papel en Argentina, y traerla desde España la encarecía mucho. Hace un par de meses la vi en oferta en Casa del libro, en formato electrónico, y me saqué las ganas. La novela trata, con rigor histórico y científico, la relación entre grandes astrónomos, como Tycho Brahe y Johannes Kepler, con un misterioso libro conocido en la actualidad como el Manuscrito Voynich. La historia se desarrolla en el presente y se relata desde el punto de vista de un jesuita que está tras las pistas de dicho manuscrito. Él, junto a otros dos compañeros, un astrónomo inglés y una misteriosas joven mexicana, van a recorrer distintos lugares de España e Italia en busca de las pistas que dejaron antiguos miembros de la orden jesuita acerca de la clave para descrifrar el libro. Paralelamente, se van contando las vidas de Brahe y Kepler, y de otros personajes históricos del siglo XVI.



La novela, como dije al principio, es entretenida, y además rigurosa. Quizás si tuviese que hacer una crítica, por mínima que sea, sería que, al igual que muchas otras novelas basadas en misterios históricos (Dan Brown y cía.), los personajes de la historia tienen una facilidad y una suerte para dar con las pistas (sumado a que toman aviones y trenes que siempre se ajustan a su tiempos) que a mi gusto le quitan un poco de realismo. Pero bueno, es ficción, si no fuese así sería un informe o ensayo. Pero bueno, a lo que quiero enfocarme ahora es al misterioso libro que articula toda la novela: el manuscrito Voynich.

Un fragmento del folio 58r del manuscrito Voynich.

martes, 1 de julio de 2014

Buscando mapas viejos de la Patagonia (y muchos otros lados)

Bueno, después de postergarlo muchas veces, he decidido encarar la continuación del artículo sobre los mapas antiguos de la Patagonia. En todo este tiempo he ido recolectando fuentes dispersas, algunas de las cuales anexé a la nota anterior del 2012. Otras me han quedado apuntadas en un archivo de texto, por lo que me he propuesto hacer un poco de orden y limpieza y pasarlas en limpio en el blog. Sin más demoras, allá vamos:

- La biblioteca del congreso de los Estados Unidos
Buscando al tuntún en la web, llegué al portal de la biblioteca del congreso de Estados Unidos, en donde hay una interesante colección de mapas que incluye, entre otros, a la Patagonia. Allí están el mapa de navegación de las corbetas Descubierta y Atrevida sobre la costa Patagónica (1789), el de la travesía de Francisco de Orosco (1754), y el mapa de América por Diego Gutiérrez (1562). Sin embargo, uno de los que me pareció más interesante fue el Atlas del plano catastral de la República Argentina, de Carlos de Chapeaurouge (1901). Se puede acceder a los mapas en detalle de toda Argentina, y en particular a la zona Patagónica, incluyendo las islas Malvinas y Chile.

El mapa de América por Diego Gutiérrez (1562) [Fuente: Wikimedia Commons].

Mapa perteneciente al atlas del plano catastral de la República Argentina, de Carlos de Chapeaurouge (1901) [Fuente: Biblioteca del congreso de Estados Unidos].

lunes, 16 de junio de 2014

Operativo Comodoro Rivadavia (1959)

Después de más de un año voy a retomar un tema sobre el que había prometido al menos dos entradas adicionales. Se trata de la serie de avistajes y persecuciones de submarinos intrusos en las costas patagónicas entre 1958 y 1960, también conocidos como "los submarinos de Frondizi", cuyas historias siguen envueltas en misterio. El objeto de estas notas no es develar dicho misterio, a fin de cuentas no tengo acceso a ningún material clasificado ni inédito, pero sí tratar de repasar los hechos tal como sucedieron.

Mapa publicado por el diario La Prensa del miércoles 21/10/1959 con algunas de las posiciones donde se avistó el submarino [Fuente: Biblioteca del Congreso de la Nación]


Todo comenzó la noche del lunes 19 de octubre de 1959, frente a las costas de Comodoro Rivadavia. La fragata Heroína navegaba por el golfo San Jorge cuando, a las 22:17 hs., detecta por medio del sonar la presencia de un submarino no identificado en las coordenadas 45°54' Sur y 67°27' Oeste. Lo sigue y pierde contacto a las 23:40 hs. frente a Punta Delgada (mapa), unos 12 kilómetros al sur de Comodoro Rivadavia. Cerca de la medianoche retoma el contacto y confirma la presencia del submarino con el avistaje de una torreta a unos 1000 metros de la fragata. Desde la Heroína se abre fuego de artillería, pero la nave se sumerge y evade el ataque. A la 01:46 hs. del día 20 de octubre vuelve a detectar al submarino y lo ataca con erizos (un tipo de arma antisubmarina) y cargas de profundidad. Luego del ataque se pierde contacto con el sumergible a las 01:55 hs.

Esquema de ataque a un submarino publicado por el diario La Prensa del miércoles 21/10/1959 [Fuente: Biblioteca del Congreso de la Nación]


sábado, 31 de mayo de 2014

Visto y Leído: Noticias tecnológicas argentinas

La vorágine de noticias cotidianas está cargada de cosas negativas, aunque si nos esforzamos y leemos esas noticias breves que aparecen siempre al margen o tapadas por otros titulares, nos podemos encontrar con muchas noticias positivas. Esto no anula lo primero, hay noticias negativas porque suceden cosas negativas, y no se trata de una sensación, es una realidad. Pero, tampoco seamos ingenuos, hay una tendencia a exacerbar este tipo de noticias en detrimento de las otras. Por eso hoy quiero compartir, en forma muy resumida, un puñado de noticias sobre ciencia y tecnología que son positivas y que vale la pena leer.


Nanosatélites nacionales: el BugSat-1
La empresa argentina Satellogic informó que el BugSat-1 (también conocido como Tita, por Tita Merello), fue enviado el pasado lunes 19 de mayo a la base de lanzamiento en Rusia, donde será puesto en órbita el día 19 de Junio. El BugSat-1 es parte de una demostración tecnológica de una plataforma de pequeños satélites de observación de la tierra que Satellogic planea poner en órbita para brindar un servicio comercial a nivel global. Tiene una masa de 25kg, cuenta con tres antenas, una cámara de video para la toma de imágenes, un receptor GPS, una radio UHF (para la comunidad de radioaficionados) y una radio en Banda-C.

BugSat-1, o Tita, como más les guste, es el tercer satélite que construye la empresa Satellogic. Anteriormente construyó los satélites Capitán Beto (CubeBug-1) y Manolito (CubeBug-2), que actualmente se encuentran en órbita y funcionando. Satellogic fue creada por Emiliano Kargieman, principal desarrollador del grupo y a su vez presidente de la empresa. Kargieman estudió Matemáticas en la UBA y trabajó un tiempo en la base de la NASA estadounidense de Aims, en California, donde le dio forma a la idea de fabricar nanosatélites. En 2010 regresó a Argentina y junto con su colega Gerardo Richarte le presentaron el proyecto de los nanosatélites a Invap, donde recibieron el apoyo para crear la incubadora que luego se convirtió en Satellogic.

El BugSat-1 (Tita) [Fuente: Gunter's Space Page]

lunes, 26 de mayo de 2014

El auto eléctrico de Nikola Tesla

Cada cierto tiempo la Historia (con mayúsculas) nos sorprende con algún personaje singular que parece de otra época. Personas con capacidades excepcionales que revolucionan su entorno y que muchas veces son incomprendidas. Su vida y obra es recordada y amplificada por las siguientes generaciones, que de a poco los van convirtiendo de humanos excepcionales en semidioses. Como ejemplo podría citar a Arquímedes, Da Vinci, Einstein, y Mozart (NO, Maradona no está incluido). Por supuesto, otro de estos personajes es el que se menciona en el título, Nikola Tesla, el inventor de la corriente alterna. A Tesla se le atribuyen varias decenas de inventos de todo tipo, muchos de ellos inverosímiles e incomprobables, entre los que se encuentra el auto eléctrico.

Hace unos meses leí un artículo en la revista Ingeniería Eléctrica (N°274, Marzo 2013), en donde se habla del "Misterioso auto eléctrico sin batería de Nikola Tesla". En la nota se menciona que en 1931 Tesla había probado un prototipo de auto eléctrico empleando la carrocería de un Pierce Arrow, y reemplazado el motor de combustión interna por un motor eléctrico de inducción de 57 kW alimentado por una misteriosa caja de unos 60x30x15 centímetros. Al parecer la caja contenía una docena de válvulas de vacío y su correspondiente parafernalia de cables, capacitores, y resistencias; y estaba unida a una antena de 1,8 metros. La fuente de esta información era un supuesto sobrino de Tesla, llamado Peter Savo, quien decía haber manejado el auto en la ciudad de Buffalo. Esto se lo contó a un periodista, llamado Derek Ahler, quien fue el que divulgó la noticia. En su testimonio, Savo cuenta que el día de la prueba, su tío (Tesla) colocó la misteriosa caja, que había montado en un cuarto del hotel, en el asiento del acompañante, la conectó al motor y realizó algunos ajustes. Savo condujo el vehículo a lo largo de 80 km, a través de la ciudad de Buffalo y los campos circundantes, con velocidades de hasta 140 km/h. Tesla y Savo se quedaron probando el auto en Buffalo durante 8 días. El último día salieron de la ciudad y viajaron unos 20 km por el campo hasta llegar a un lugar determinado, que Tesla conocía, donde había un granero. Dejaron el Pierce Arrow en el granero, sacaron la caja misteriosa, y se fueron.

Un Pierce Arrow sedán de 1931, similar al de la historia de Tesla [Fuente: Serious Wheels].

viernes, 16 de mayo de 2014

El Valle de los Mártires (Chubut)

Por alguna razón, de todo el tiempo que pasé en la escuela primaria recuerdo con mayor detalle y cariño mi paso por 4º grado (1984). No es que el resto de los grados no haya sido interesante o bueno, pero de alguna manera recuerdo más situaciones relacionadas con 4º que con cualquier otro (está bien, es algo cualitativo, no podría cuantificarlo en forma exacta). Mi maestra era Delia García, y dentro del programa temático de la escuela primaria, en 4º se veía todo lo relativo a la provincia de Chubut (luego en 5º seguíamos por el país, en 6º por el continente americano, y en 7º era el resto del mundo). Allí fue donde aprendí las primeras cosas sobre la historia de mi provincia, de los pueblos indígenas, los primeros intentos fallidos de colonización, la llegada de los galeses, etc. Hay una de esas historias, que casi juraría que recuerdo hasta la hoja escrita a máquina de donde estudiaba, es la del caballo Malacara y el Valle de los Mártires, que hoy quiero recordar en estas líneas.

El monumento que señala el lugar de la tragedia se encuentra en el medio de la meseta y su apariencia es austera: un obelisco blanco con una leyenda en galés, y unas placas conmemorativas en la base, todo cercado por un muro bajo de ladrillo (Enero 2014)

La historia tiene un protagonista principal: John Evans. Él tenía 3 años cuando partió de Gales y llegó a las costas de la Patagonia en 1865, a bordo del velero Mimosa. Su niñez y juventud las pasó en la colonia galesa del valle del río Chubut. Su personalidad emprendedora lo llevó a conocer la inmensidad de la meseta patagónica, lo que le dio un conocimiento de la geografía de la región que lo llevaría a ser apodado "El Baqueano". De los tehuelches aprendió muchas cosas, y entre ellas, que allá lejos en el oeste había montañas, grandes pastizales y oro.

Mapa de los emplazamientos galeses en la provincia de Chubut [Fuente: Andes Celtig]

domingo, 4 de mayo de 2014

Dónde enterré a Fabiana Orquera

Creo que ya lo he dicho en otras oportunidades, pero me temo que voy a repetirlo (soy muy terco). No soy un especialista en libros, ni soy crítico de libros, pero de tanto en tanto me gusta dar mi opinión sobre algunos de los libros que leo. Por un lado lo hago como una especie de resumen o cierre del proceso de lectura, pero también para que pueda servir de referencia a otros futuros lectores. Así fue como a través de otro blog llegué a descubrir la novela Bestias Afuera, que me gustó mucho y que posiblemente no hubiese ni considerado de no haber leído una reseña de confianza. El libro al que hoy me refiero también tiene una particularidad adicional. Hace unos días, me contactó Cristian Perfumo, un informático oriundo de Puerto Deseado que se ha metido en el mundo de la escritura. Me preguntó, muy cordialmente, si yo podía leer su nueva novela para escribir una reseña en mi blog. Este pedido me sorprendió gratamente, ya que no suelo recibir solicitudes de este tipo, por lo que decidí aceptar. En primer lugar estuve leyendo un poco sobre la vida del autor, con quien comparto algunas singulares coincidencias: nacido y criado en el sur (él en Deseado, yo en Madryn), fue a la universidad en Comodoro Rivadavia (él informático, yo ingeniero), vivió en España (él en Barcelona, yo en Alcalá de Henares). En cuanto a la temática de sus dos novelas, ambas me parecieron muy interesantes. La entrada de hoy está dedicada a la segunda de ellas, titulada "Dónde enterré a Fabiana Orquera"


Sinopsis
Verano de 1983: En una casa de campo de la Patagonia, a quince kilómetros del vecino más próximo, uno de los candidatos a intendente de Puerto Deseado despierta tirado en el suelo. No tiene ni un rasguño, pero su pecho está empapado en sangre y junto a él hay un cuchillo. Desesperado, se levanta y busca a su amante por toda la casa. Viajaron allí para pasar un fin de semana juntos sin tener que esconderse de los ojos del pueblo. Todavía no sabe que ya nunca volverá a verla. Ni que la sangre que le moja el pecho tampoco es de ella.

Hoy: Nahuel ha pasado casi todos los veranos de su vida en esa casa. Por casualidad, un día encuentra una vieja carta cuyo autor anónimo confiesa haber matado a la amante del candidato. El asesino deja planteada una serie de enigmas que, de ser resueltos, prometen revelar su identidad y la ubicación del cuerpo. Entusiasmado, Nahuel comienza a descifrar las pistas pero pronto descubre que, incluso después de treinta años, hay quienes prefieren que nunca se sepa la verdad sobre uno de los misterios más intrincados de aquella inhóspita parte del mundo.
¿Qué pasó con Fabiana Orquera?

martes, 29 de abril de 2014

La manzana de mis recuerdos desde Google Earth

Hace un par de días estuve probando la herramienta que maneja la línea de tiempo en Google Earth (sí, ya sé, todo el mundo la conocía... menos yo). Es una funcionalidad más que interesante, aunque cuando se la emplea en lugares con baja densidad poblacional, como la Patagonia, hay pocas fechas disponibles. Pero bueno, al menos son imágenes libres y accesibles para todos, y tienen una buena resolución (a diferencia de las del Landsat que mostré hace un año). Lo primero que se me ocurrió fue mirar la manzana donde pasé toda mi niñez, donde estaba mi casa y la de mis abuelos... y se me piantó un lagrimón. En ambas casas hubo un cambio drástico. De hecho, la casa que era de mis abuelos fue demolida. Esto es algo que ya lo vi personalmente, pero ahora que puedo comparar al mismo tiempo ambas imágenes y los cambios que sucedieron en una década, me da lástima, y también un poco de bronca.

Manzana comprendida entre las calles Belgrano, 9 de Julio, Gobernador Maiz, y Alver (Puerto Madryn), tal como figura en Google Earth, el día 15/octubre/2002.


La misma manzana vista en Google Earth, el día 29/marzo/2012. El contraste es notorio, la casa de mis abuelos fue demolida y la de mis padres fue modificada completamente. Como nota de color he resaltado un "agujero" en la esquina de Alvear y 9 de Julio, que estimo es un error de Google o del satélite (¿o serán los aliens?).