lunes, 13 de octubre de 2014

¡Saquen esos barcos de ahí! Un vistazo a las historias del Madryn y el Carrier

Hace un tiempo, a través del grupo Historia de la Patagonia, me contacté con Guido Seidel, quien estaba buscando información adicional sobre el remolcador Madryn. Esta embarcación se considera de valor histórico por su participación activa en las actividades portuarias de Puerto Madryn a principios del siglo XX. En aquel momento no tenía nada que no pudiese encontrarse en otras páginas, como la de Histarmar, pero a partir de esta consulta me puse a recopilar cuanto pudiese sobre este tema. Al final resultó que encontré algo de material para aportar, no solo del remolcador Madryn, sino también del vapor Carrier, otro de los pecios emblemáticos de la costa madrynense. Vamos, entonces, a repasar los hechos y las fuentes de información.

Remolcador Madryn varado al lado del muelle Piedra Buena [Fuente: Histarmar].

Un poco de historia
Según cuenta Pancho Sanabra en su libro "Naufragios y algo más...", el remolcador Madryn fue construido en 1911, pertenecía al ferrocarril, y su función era la de atracar los barcos al muelle Piedra Buena. En 1935 fue varado para efectuarle trabajos de mantenimiento, y estuvo muchos años sin navegar. En el auge de la época del cazón (década del '40) fue vendido a una empresa pesquera, donde tuvo poco éxito, ya que debía operar fuera del golfo y navegaba mal frente al oleaje. En 1944 un temporal del norte le soltó las amarras y lo hizo encallar enfrente de lo que hoy sería la calle Lugones. Si bien era tecnicamente posible reflotarlo, su estado no justificaba tal esfuerzo y así fue como se lo dejó. Con el paso de los años se fue deteriorando, desapareciendo su cubierta, chimenea y puente.

domingo, 28 de septiembre de 2014

La antibiblioteca y la historia del buen brahmín

Hace un par de semanas que estoy transitando unos de esos picos de actividad, tanto en el trabajo como en el ámbito familiar, que se escapan de lo normal. Tengo en mente tres artículos que se pelean por captar toda mi atención, pero no tengo ni el tiempo ni la cabeza despejada como para trabajar en ellos. Esto me ha llevado, con los razonamientos ilógicos e inexplicables de la mente, a recordar dos cosas que quiero compartir. Una es la metáfora de la antibiblioteca que menciona Nassim Nicholas Taleb en su libro El Cisne Negro:
El escritor Umberto Eco pertenece a esa reducida clase de eruditos que son enciclopédicos, perspicaces y amenos. Posee una extensa biblioteca personal (con más de treinta mil libros), y divide a los visitante en dos categorías aquellos que reaccionan con un “¡Oh! Signore professore dottore Eco, ¡vaya biblioteca tiene usted! ¿Cuántos libros de éstos ha leído?”, y los demás – una minoría muy reducida -. que saben que una biblioteca privada no es un apéndice para estimular el ego, sino una herramienta para la investigación. Los libros leídos tienen mucho menos valor que los no leídos.

En los días en los cuales me hallaba embarcado en la redacción de mi tesis doctoral, con todo lo que ello significa (estrés, la sensación de haber malgastado cuatro años de tu vida, agotamiento, etc.) tuve una idea parecida. En aquel entonces aprendí que una vez obtenido el grado de Doctor nos queda un bonito libro encuadernado y prolijo que llamamos tesis y que es elogiado por diferentes personas. Sin embargo, existe otro libro, que jamás escribiremos, y que seguramente sería más voluminoso, que debería contener todas aquellas cosas que hicimos en el curso de la investigación y que no sirvieron para nada, que estaban mal, o que simplemente eran divagues innecesarios. En el proceso de generación de conocimiento hay una cadena de errores y fallos inevitables... e imprescindibles.

Un estante de mi biblioteca representa apenas un porción insignificante del saber humano, y éste a su vez es una fracción infinitesimal de todo el conocimiento que comprende al funcionamiento del Universo y el Tiempo.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Algunas reflexiones sobre el anumerismo

Hace unas semanas mi colega Emiliano Penovi me pasó un libro que desconocía: El hombre anumérico, de John Allen Paulos. No es un libro nuevo, data de fines de la década del ochenta, pero el tema que trata sigue tan vigente hoy como en aquel entonces. Básicamente la idea que articula el libro es la del anumerismo (innumerancy, en inglés), que trata de ser el equivalente matemático de la persona iletrada, una palabra que denota la falta de criterio y rigor matemático en la sociedad actual. Cuando hablo de criterio y rigor no me refiero a complejas y tediosas demostraciones matemáticas, sino al manejo de cantidades y probabilidades que están relacionadas con acontecimientos casi cotidianos. Al mejor estilo de Adrián Paenza, para quien fue un inspirador, Paulos revisa varios tópicos y situaciones comunes, planteando la falacias que se esconden detrás determinadas estadísticas, empleando simples multiplicaciones y razonamientos lógicos. Así, por ejemplo, se pregunta que si en un juego de lotería al estilo del Loto la probabilidad de acertar los 6 números en un universo de 40 es de 1 en 3.838.380, ¿cómo es que la mayoría de la gente prefiere un billete de lotería con la combinación 213172 o 293684 a otro con la combinación 123456? A continuación voy a reproducir algunos ejemplos que me llamaron la atención, que resumen a la perfección el contenido del libro.

Sobre las coincidencias
A veces se suele interpretar a las coincidencias de forma misteriosa o buscando algún significado oculto. Por ejemplo, encontrar a una persona que cumple años el mismo día que nosotros. Sin embargo esto no tienen nada de raro, sino que es más bien común. Como el año tiene 366 días, considerando un año bisiesto, habría que reunir a 367 personas para estar seguros de que por lo menos dos personas del grupo han nacido el mismo día. Pero, si nos conformamos con tener una certeza del 50%, lo primero que se nos ocurre es que se necesitan 366/2=183 personas. Sin embargo la respuesta es que sólo hacen falta veintitrés. En otras palabras, exactamente la mitad de las veces que se reunen veintitrés personas elegidas al azar, dos o más de ellas han nacido el mismo día.

La identidad de Euler escrita con dados, una bella composición entre matemáticas y azar [Fuente]

sábado, 30 de agosto de 2014

Imágenes de dominio público de la Biblioteca Británica y el Archivo General de la Nación

Hace un tiempo que no escribo entradas como estas, pero hoy voy a hacer la excepción. Se trata de la colección de imágenes de dominio publico que la Biblioteca Británica ha puesto online a través de Flickr. Se trata de más de un millón de imágenes extraídas de unos 65000 libros de los siglos XVII, XVIII y XIX. Dentro de la colección se pueden encontrar desde álbumes temáticos tales como Ciencia Ficción y Mapas, hasta miles de fotos sin clasificar.

Mapa del extremo sur de la Patagonia, del libro "The Gold Diggings of Cape Horn. A study of life in Tierra del Fuego and Patagonia". Nótese que en Chubut se identifican claramente "Port Madryn" y Chubut Colony".

Batalla de Salta, del libro "Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina" (1887).

viernes, 22 de agosto de 2014

Un plano de Puerto Madryn y una foto problemática

Hace unas semanas se dio un intercambio de mensajes en el grupo de Facebook Madryn Olvidado, en donde se hablaba de las actividades desarrolladas en torno a la manzana 54, la "zona roja" del antiguo Madryn. A partir de esta conversación me vino a la mente una duda que tenía hace tiempo, acerca de si había algún plano de la ciudad, o al menos de su zona céntrica, en donde se pudiese identificar las manzanas por sus correspondientes números. Al consultar este tema en el grupo, mi tocayo Patricio Castillo Meisen me señaló que tiempo atrás se había subido un mapa que estaba basado en el plano urbano original, trazado por el ingeniero Allan Lea en 1906. Después de rebuscar un poco en el grupo encontré el dichoso mapa y descubrí que... ¡lo había subido yo mismo hace tres años! Bien, eso les da una idea del mi estado mental promedio. Pero, a pesar de haber hallado el mapa, la verdad es que no resultó de mucha ayuda. Como podrán apreciar en la siguiente imagen, se trata de una foto de un mapa, y si de algo carece es de foco:

Plano de Puerto Madryn extraído de un mapa de Chubut de la década de 1930, que se encuentra en el museo regional de Trevelin

domingo, 17 de agosto de 2014

La organización administrativa de Chubut a través de los años

Hace unos meses, cuando escribí el artículo sobre el valle de los Mártires, tuve la duda de cuando y cómo se había realizado la división administrativa de las provincias patagónicas. Desde el tratado de límites entre Argentina y Chile de 1881, hasta la provincialización de las primeras provincias patagónicas (1955), hubo varias décadas en las cuales la administración se realizó mediante la figura de los Territorios Nacionales, donde los gobiernos eran puestos "a dedo" desde Buenos Aires. Dentro de ese período, las provincias tomaron su forma actual y se organizaron internamente de la forma en las que siguen hoy en día. Pero bueno, para entender un poco más este proceso, voy a tratar de resumirlo en las sucesivas instancias o formas que fue tomando el mapa de la región, y de Chubut en particular.

1) Gobernación de la Patagonia
En el año 1881 se firmó un tratado de límites entre Argentina y Chile. Este tratado, a pesar de haber necesitado algunas enmiendas posteriores, como el arbitraje de la corona británica de 1902 y el recordado conflicto del Beagle, entre otros, no ha sido cuestionado por ninguna de las partes y dio lugar a la resolución pacífica de una extensa frontera. Adelantándose al tratado, el gobierno argentino ya había creado la Gobernación de la Patagonia tres años antes, a través de la ley Nº 954, del 11 de octubre de 1878. Su territorio se extendía desde el límite fijado por la ley N° 947, del mismo año, hasta el Cabo de Hornos:

1.° La línea del Río Negro desde su desembocadura en el Océano, remontando su corriente, hasta encontrar el grado 5.° de longitud occidental del meridiano de Buenos Aires.
2.° La del mencionado grado 5.° de longitud, en su prolongación Norte, hasta su intersección con el grado 35 de latitud.
3.° La del mencionado grado 35 de latitud, hasta su intersección con el grado 10 de longitud occidental de Buenos Aires.
4.° La del grado 10 de longitud occidental de Buenos Aires, en su prolongación sud, desde su intersección en el grado 35 de latitud, hasta la margen izquierda del río Colorado y desde allí, remontando la corriente de este río, hasta sus nacientes, y continuando por el río Barrancas, hasta la Cordillera de los Andes.
(Extraído de la Ley Nº 947 del año 1878 )

La capital de la Gobernación de la Patagonia fue Mercedes de Patagones (hoy Viedma). La ley estaba muy ligada al proyecto de la Conquista del Desierto del general Julio Argentino Roca, estableciendo que el Gobernador de la Patagonia dependiera del Ministerio de Guerra y Marina y no del Ministerio del Interior. Su duración temporal fue muy reducida, apenas unos seis años, en lo cuales se desempeñaron como gobernadores el Coronel Álvaro Barros y el General Lorenzo Vintter.

Gobernación de la Patagonia según un mapa de 1882.


2) División de la Patagonia en Territorios
Por la ley N° 1.532 del 16 de octubre de 1884, se crearon los Territorios Nacionales dividiendo la Gobernación de la Patagonia en los siguientes territorios nacionales: Río Negro, La Pampa, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Se puso fin a la unidad administrativa de la Patagonia argentina el 24 de noviembre de 1884 al asumir los nuevos gobernadores. Los flamantes territorios fueron a su vez divididos en departamentos. En el caso de Chubut, esta primigenia división se redujo a solo dos departamentos, Según lo establecido en un decreto del 5 de enero de 1885. Estos departamentos se denominaron como de la Capital y del Sur, y la frontera entre ambos estaba dada por el río Chubut. Considerando la escasa población estable que había al momento (había 3748 personas según el censo de 1895... y esto fue 10 años antes), esta división parecía más que suficiente.

Mapa de la gobernación de Chubut según el mapa de Paz Soldán editado en 1888. Nótese que el departamento del Sur aparece identificado mayormente como Tierra Inesplorada (sic).

sábado, 2 de agosto de 2014

28 de julio de 2014, Tuag at canmlwyddiant a hanner (Rumbo al sesquicentenario)

Es cierto, esta entrada debería haberla publicado el mismo 28 de julio, pero recién ahora tengo algo de tiempo para sentarme a escribir (mientras ignoro, de reojo, las cuatro decenas de correos por leer). El pasado lunes 28 de julio se celebró, como es costumbre, el aniversario de la llegada de los colonos galeses a las costas de Puerto Madryn. Hace 149 años, un grupo de 153 colonos galeses arribó a la Bahía Nueva, dando comienzo a la primera colonización exitosa, y pacífica, en la Patagonia. Como fruto de esta gesta surgieron la mayoría de las poblaciones del valle inferior del río Chubut y del noroeste de la provincia; y comenzó la ocupación efectiva del territorio por parte de la naciente República Argentina.

Como es costumbre, el 28 de julio es un día festivo en Puerto Madryn, y se realizan diversas actividades culturales para celebrarlo. Una de ellas es la recreación del desembarco en Punta Cuevas, en la cual se evoca el contacto entre las dos culturas (galeses y mapuches/tehuelches). El pasado lunes no acompañó al festejo porque llovía de a ratos, hacía frío, y como no podía ser de otra manera, el viento hizo acto de presencia. Por esta razón hubo que suspender la recreación del desembarco y la convocatoria de la gente fue bastante poca. Llegué bastante tarde al lugar de la ceremonia, casi convencido de habérmelo perdido, pero valió la pena. Representantes de ambos pueblos, unidos bajo el común denominador de la Argentina, recordaron la importancia del aniversario, con sus vestimentas, idiomas, y costumbres distintivas. Como para quitarle un poco de solemnidad a la ceremonia no faltaron algunas chanzas entre ambas colectividades, relativas a la carrera del barril, que este año tuvo que suspenderse por el mal clima.

El viento despliega con fuerza las tres banderas en Punta Cuevas. Al centro la bandera Argentina, rodeada por las banderas del país de Gales (izquierda) y de las comunidades mapuche/tehuelches (derecha).

sábado, 26 de julio de 2014

4 años, 200 artículos, y algunas reflexiones

Casi sin quererlo, Bahía Sin Fondo cumplió cuatro años en el ciberespacio, o la blogósfera, como más les guste. Cuando empecé tenía mis dudas acerca de si iba a poder darle la continuidad que se merecía. Internet está plagada de webs y blogs muertos, algunos de los cuales no pasaron de su etapa embrionaria y otros que se desarrollaron y un día dejaron de crecer y quedaron estáticos. Algunos de mis blogs favoritos, que me llevaron a preguntarme si valía la pena, y si podía, escribir un blog, están hoy muertos. Pero bueno, acá estoy todavía, alimentando este hobby al que me gustaría dedicarle más tiempo, y con ganas de seguir aportando pequeñas perlitas y curiosidades.

Nube de tags de las últimas 10 entradas [creado con Tagul.com]

A modo de balance, y aprovechando que para este aniversario he superado la barrera simbólica de los 200 artículos, he decidido hacer un muy breve resumen de algunos números que caracterizan al blog. Doscientos  artículos en 4 años son unos 50 por año, o sea, casi uno por semana. Sin embargo, desde mediados del año pasado tengo un ritmo mucho más bajo (31 artículos en 2013 contra 52 y 66 en los dos años anteriores). A mi favor puedo decir que las notas han ganado en calidad y extensión. Pero bueno, vayamos al balance del que les hablé:

domingo, 20 de julio de 2014

Viendo la Primera Guerra Mundial a través de los billetes y monedas


Desde el mes pasado, y hasta fines del 2018, vamos a vivir una serie de centenarios relacionados con la Primera Guerra Mundial. No me voy a detener mucho hablando sobre la guerra en sí, porque esta nota es un lugar muy pequeño para ello. Como toda guerra, fue una gran tragedia, y en particular, fue la más grande que vivió la Humanidad hasta ese entonces. por supuesto, ninguna lección se aprendió de ella, porque poco más de dos décadas después el mundo se lanzó a otra guerra de proporciones más grandes y devastadoras. En su momento fue llamada "la guerra para acabar con todas las guerras", cosa que a la luz de la historia es una completa mentira. También ha sido considerada la última guerra del siglo XIX, ya que en parte se peleó como en ese siglo, pero con nuevas armas más letales.

Anverso del billete de 5 marcos alemanes (Fünf Mark) del 01/08/1917. Número de catalogo Krause #56a.

Reverso del billete de 5 marcos alemanes (Fünf Mark) del 01/08/1917. Número de catalogo Krause #56a.

lunes, 14 de julio de 2014

Más códigos sin descifrar y un misterio personal

Mientras escribía la entrada anterior sobre El castillo de las estrellas y el manuscrito Voynich, me encontré con varias referencias a otros textos que aún no han sido descrifrados, pero que no tienen tanta publicidad como el Voynich. A eso se le suman otras sobre códigos sin descrifrar que tengo anotadas en un archivo de texto hace rato. Como cereza del postre tengo en mis manos un enigmático texto para compartir sobre el que no sé nada. Pero primero lo primero, vayamos por partes y veamos que textos permanecen aún ocultos tras una cortina criptográfica.

Códex Seraphinianus
Si el Voynich es raro, el Códex Seraphinianus lo es diez veces más, aunque a diferencia del primero, al menos se conoce su autor y fecha de elaboración. Se trata de un libro escrito e ilustrado por el arquitecto, diseñador y artista italiano Luigi Serafini, entre los años 1976 y 1978. El libro, o Códex, tiene 360 páginas y está organizado en once capítulos, agrupados en dos secciones. La primera sección parece describir el mundo natural: flora, fauna y física. La segunda parece referirse a los diversos aspectos de la vida humana: historia, ropa, arquitectura, etc. Todas sus páginas están decoradas con complejos dibujos surrealistas y escritos con un alfabeto desconocido, de letras redondeadas y con vagas reminiscencias a la escritura latina. La obra completa parece una rara mezcla del Voynich, el surrealismo, y las pinturas de El Bosco. El idioma en el que está escrito el libro es indescifrable, y ha resistido el análisis de diversos investigadores independientes. Sin embargo, en una charla realizada en la Sociedad de Bibliófilos de la Universidad de Oxford, en mayo de 2009, Serafini declaró que no hay significado oculto detrás de la escritura del Códex. Según él, su única intención era transmitir al lector la misma sensación que tienen los niños al sentarse en frente de un libro que todavía no pueden entender, a pesar de que ven que su escritura tiene sentido para los adultos. Si esto es cierto, este libro se trataría de un misterio que nunca será solucionado.

Páginas 180-181 del Códex Seraphinianus. Se puede descargar el libro completo desde diversos sitios [Sitio1, Sitio2]