sábado, 11 de junio de 2016

Tuiteando por la Patagonia

No soy usuario de Twitter. A pesar de su popularidad, y de la enorme importancia que se le da en los medios de comunicación a los tuits, no he logrado entusiasmarme con la idea de sumarme a esa red. Con el blog, el Facebook, y el Google+ tengo más que suficiente por ahora. Sin embargo, me llamó mucho la atención este enorme trabajo del equipo de Mapbox, quienes elaboraron un mapa que han denominado como "el mapa detallado de los tuits de todo el mundo". Este trabajo tiene un par de años y empleó un enorme volumen de datos, a razón de 120 tuits geolocalizados por segundo hasta almacenar un total de 6.341.973.478 de tuits que, comprimidos, ocupaban unos 3 terabytes. Luego se filtraron los datos, por ejemplo, uniendo en un mismo punto los lugares cercanos que representaban el mismo sitio, lo que redujo los puntos visibles a un 9% del total más o menos. También se simplificaron los tuits de una persona que va caminando por la calle (por poner un ejemplo) para que el resultado fuera más manejable.
 
Tuits en la comarca VIRCH-Valdés [Fuente: Mapbox]

lunes, 16 de mayo de 2016

Patagonia: preguntas, misterios y pocas respuestas

La Patagonia ha sido, y todavía es, un lugar donde mito y realidad se confunden. Ya sea por su inmensidad, la soledad, la distancia que la separa de casi todo el mundo, o por los relatos de los primeros exploradores y aventureros que se internaron en ella, la región patagónica evoca sensaciones misteriosas. Historias de campo, rumores de pueblos, noticias perdidas en viejos diarios que nadie recuerda, todo conjuga un brumoso paisaje de medias verdades o silencios inoportunos. El misterio, como ya hemos visto en este mismo blog, puede presentarse como una luz en el cielo, un esquivo submarino, o una tumba sin identificación; e incluso como desembarcos furtivos al amparo de la noche o naufragios cuyo origen nadie conoce. Ni mencionemos crímenes sin resolver o personas desaparecidas, porque para eso la Patagonia tiene mucho espacio para perder al curioso y al investigador. Pero por eso mismo, porque soy curioso, me voy a tomar un descanso de los desvaríos de varios artículos inconclusos y otras cuestiones que no vienen al caso y voy a husmear un poco más en el misterio. Me voy a abrigar bien y luego saldré afuera, a internarme en la bruma tenue que desdibuja los contornos de la realidad.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Los acorazados Mariano Moreno y Bernardino Rivadavia

Los acorazados que se construyeron para una guerra y pelearon otra a 17000 kilómetros de distancia.
La relación entre Chile y Argentina ha tenido sus vaivenes, casi todos relacionados con la cuestión limítrofe. Por suerte, o gracias a Dios, como más le guste al lector, esos diferendos se resolvieron en forma pacífica, con algunas bravuconadas e histeriqueos del tipo "quién la tiene más grande". En fin, la cosa es que a fines del siglo XIX, cuando Argentina y Chile firmaron los primeros acuerdos de límites, que luego se irían completando con los sucesivos laudos arbitrales y acuerdos posteriores, hubo un proceso de rearme por parte de las fuerzas militares de ambos países. En particular, en lo que se refiere a la Marina, la Argentina tenía una fuerte desventaja con respecto a Chile. Desde los sucesos del río Santa Cruz, cuando se envía una flotilla al mando del comodoro Luis Py a tomar posesión de la margen sur del río, que había sido visitado por fuerzas chilenas, el gobierno argentino entendió que era necesario desarrollar una Marina de guerra en serio, y que para eso no servía ese conjunto de maltrechas embarcaciones de río que estaban en funciones. Esto llevó a un proceso de rearme por el lado argentino, que compró hasta seis acorazados clase Garibaldi a Italia (dos de ellos son los protagonistas de esta nota), que fue imitado sin demoras por el lado chileno. Este proceso, combinado con las cuestiones no resueltas sobre los límites (que recién se solucionarían con el laudo arbitral de 1902) llevaron a los dos países a un clima de confrontación prebélico que tuvo su máximo en el año 1901 (para el lector interesado, le recomiendo el trabajo del Dr. Julio Horacio Rubé, titulado "La guerra que pareció inevitable", donde hallará numerosos detalles de aquellos días). Una vez superado, en forma pacífica, este trance, ambos países se abocaron a aplacar los ánimos y realizar gestos conciliatorios. Así fue como se llegó a los acuerdos y tratados sobre reducción de armamento naval. Para poner en contexto, para el año 1898 Argentina y Chile eran, respectivamente, la sexta y séptima potencia naval del mundo.

El crucero acorazado Bernardino Rivadavia, con la bandera del Imperio del Sol Naciente y su nuevo nombre: Kasuga. Fuente: Foro de Todoavante.es.

El crucero acorazado Mariano Moreno, bajo la denominación Nisshin. Fuente: Foro de Todoavante.es.

jueves, 21 de abril de 2016

Más razones para preocuparse por el clima

La cuestión del cambio climático es algo indiscutible al día de hoy. Los estudios y estadísticas apuntan claramente en ese sentido, y no hace falta más que mirar las noticias para comprobar que el clima está cambiando de manera dramática en todo el mundo. Salvo un puñado de escépticos con fundamentos vagos que se resisten a reconocer el cambio drástico que está en proceso, la gran mayoría no tiene ninguna duda. Debido a que recientemente asistí al Encuentro sobre Generación Renovable Distribuida, realizado en la Universidad Nacional de Mar del Plata, estuve revisando los informes anuales de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico: CAMMESA. Allí encontré, entre otras cosas, un par de histogramas que son realmente preocupantes, como podrán comprobar a continuación.

El primer gráfico es el de la cantidad de días con temperaturas medias inferiores a 10ºC en el período del 16 de mayo al 15 de septiembre. Comprende los años de 1944 a 2014, y se puede ver con mucha claridad que la mayoría de los años entre 2000 y 2014 (barras color lila) se hallan en el tercio más bajo de la gráfica, o sea, son años con poca cantidad de días fríos. La excepción es el año 2007, que se ubica tercero en el podio de los años más fríos, pero el resto se halla lejos de esa cifra, De hecho, el 2014 (barra color violeta) aparece tercero, pero entre los años menos fríos.

Fuente: CAMMESA.

domingo, 10 de abril de 2016

Dos pequeñas historias para celebrar el día del investigador científico

En Argentina hoy se conmemora el día del investigador científico. La fecha no es azarosa, sino que recuerda el nacimiento del doctor Bernardo Alberto Houssay, un 10 de Abril de 1887. El doctor Houssay fue, entre muchas otras cosas, premio Nobel de medicina en 1947 y fundador del CONICET en 1958. Además, dejó como legado a un gran número de investigadores de renombre, entre los que se encontraba Luis Federico Leloir, premio Nobel de química en 1970. A modo de homenaje a estos hombres, y a todos los que se han desempeñado (formal e informalmente) y/o se desempeñan en el mundillo científico, quiero resumir muy brevemente dos historias de ciencia nacional.

Hablando de investigación, así lucía, para la foto, mi mesa de trabajo en las instancias finales de la tesis. Minutos más tarde, esto mismo era un caos, como sucede en el 101% de los casos.

jueves, 7 de abril de 2016

El Pato Sirirí, versión '77

Hace un par de semanas que estoy pasando por uno de esos períodos en los que empiezo a escribir borradores de un par de párrafos de extensión y luego los abandono y empiezo con otros diferentes. Tengo algunos borradores con mucho material pero pocas ganas de darle forma en lo inmediato, y otros que tengo todas las ganas pero me falta más material. Por estas razones, y recordando por un momento que el blog es mio y hago lo que quiero con él, me voy a permitir compartir un recuerdo que bien podría interesarme solo a mí. En los próximos días volveré a las cosas más jugosas, pero ahora me voy a meter en la máquina del tiempo y me voy a ir a algún día del año 1977, donde hay un pato, una canción, y unos recuerdos difusos.

Foto, un poco desenfocada, de la salida del Túnel subfluvial Raúl Uranga - Carlos Sylvestre Begnis (ex-Hernandarias de Saavedra), que une las ciudades de Paraná y Santa Fe - Año 1977.

miércoles, 23 de marzo de 2016

¿Y dónde está el dinosaurio?

Al título bien podría seguirle otra pregunta: "perdón, ¿de qué dinosaurio me habla?" Porque la verdad es que en esta entrada no tengo material para mostrar, sino que tengo preguntas que hacer. Todo comienza hace unos días, cuando empecé a ordenar (infructuosamente) parte del material que voy acumulando para el blog. Allí me encontré con un archivo pdf que descargué hace tres años (y que había olvidado), con una noticia que desconocía por completo. Una búsqueda medianamente intensiva por la web arrojó un único resultado adicional, que apenas si agrega algo a la versión previa. Así que en este punto lo único que tengo es una incógnita reforzada por dos fuentes. Pues bien, vamos a ver de que se trata. En la tapa del diario mexicano El informador, del día 7 de mayo de 1920, aparece la siguiente noticia:

Tapa del diario mexicano "El informador", del viernes 7 de mayo de 1920 [Fuente: El Informador].

Fue robado el famoso dinosaurio patagón descubierto hace apenas un año
Buenos Aires, 4 de mayo
¿Quién robó el gran dinosaurio de la Patagonia? Esta es la pregunta publicada por todos los periódicos, y la misma que el Dr. Carlos Ameghino, director del Museo de Historia Natural de Buenos Aires desearía le contestaran. El dinosaurio, o mejor dicho su esqueleto, no fue robado del museo, sino del suelo de Patagonia, cerca de Neuquen, donde, en un estado maravilloso de conservación, fue descubierto por algunos ingenieros ingleses hace un año, al hacer una excavación. Notificaron a Arthur Smith WoodWard, naturalista del Museo Británico, lo sucedido, quien lo comunicó después al Dr. Ameghino.
De la descripción de los ingenieros, se deduce que el dinosaurio era un monstruo, peor que el dinosaurios y de nuevas especies. No teniendo fondos el museo, el Dr. Ameghino por su cuenta envió una expedición a cargo del joven naturalista Augusto Tapia, con objeto de traer el esqueleto a Buenos Aires.
"Los ingenieros ingleses" dice el Dr. Ameghino, "informaron a Tapia a la llegada de éste, que encontrándose en viaje de exploración, vino al lugar una persona desconocida, recogió todos los fósiles que se habían desenterrado llevándose los que le parecieron interesantes, inclusive el dinosaurio, y dejando el resto. Tapia solo encontró un montón de osamentas pertenecientes a especies diversas bien conocidas. En cambio, ya no se encontraba la osamenta de la especie nueva descubierta.

jueves, 17 de marzo de 2016

Huellas de guerra

[modo editor iracundo activado]
La guerra, y disculpen las palabras que uso pero no se me ocurren otras, es una mierda. Representa, como dije en una entrada del año pasado, el fracaso de la Humanidad. Es cierto que se ha convertido en un mecanismo casi evolutivo de la sociedad humana, que ha generado puntos de quiebre en el curso de la historia. Pero aún así, no deja de ser un mecanismo de mierda. Familias destrozadas, países devastados, generaciones perdidas... por no hablar de los fríos balances económicos. Pero su efecto no se limita a esto, que ya es más que suficiente, sino que quedan profundas huellas en la tierra misma, huellas que recuerdan la violencia del pasado reciente. 
[modo editor iracundo desactivado]
 
Vista aerea de la colina de Vauquois (Butte de Vauquois), lugar donde se desarrollaron sangrientas batallas entre alemanes, franceses y británicos. En la cima de la colina se alzaba una villa, que fue destruída por los intensos bombardeos. Hoy en día quedan estos impactantes cráteres que, 100 años después, nos recuerdan el horror y la violencia de aquellos días. Fuente: Daily Mail

lunes, 7 de marzo de 2016

El tránsito de Venus de 1882 visto desde la Patagonia

En mayo del año pasado publiqué un artículo que recopilaba algunas notas periodísticas sobre la colonia Chubut en el siglo XIX. Entre ellas, había una del periódico New York Times del 21 de abril de 1889 que, bajo el título de "Galeses en la Patagonia", decía (entre otras cosas):

"The colony boasts two towns - TreRawson, about four miles above the mouth of the river, and Gayman, much higher up. The former is situated on both banks of the river and supports a ferry consisting of a skiff manned by one boatman. A little to the southern of this town stand the brick and stone pedestals erected by the Frenchmen on which to mount the instruments, monuments of their visit in 1874 for the observation of the transsit of Venus."
"La colonia cuenta con dos ciudades, Tre-Rawson, a unos cuatro kilómetros de la desembocadura del río, y Gayman (sic), mucho más arriba. La primera se emplaza en ambas orillas del río y emplea un ferry que consiste en un esquife tripulado por un barquero. Un poco más al sur de esta ciudad se destacan los pedestales de ladrillo y piedra erigidos por los franceses, en donde montaron los instrumentos, monumentos de su visita en 1874 para la observación del tránsito de Venus."

Esta cita me desconcertó en su momento, porque nunca había escuchado nada sobre una visita científica a Chubut en aquella época. Rebuscando en la web, descubrí que hubo no hubo una, sino varias expediciones científicas para estudiar el tránsito de Venus en 1882 en la Patagonia. Lo primero que asumo es que el autor anónimo del artículo del New York Times se equivocó en la fecha, y mencionó 1874 en lugar de 1882. A partir de allí, vamos a ver de que se trataban aquellas expediciones. Para ello, la primera pregunta que hay que hacerse es: ¿Qué es un "Tránsito"? ¿Por qué es importante un "Tránsito de Venus"?

El tránsito de Venus (círculo negro) a través del disco solar. A la izquierda, una de las miles de fotos tomadas en 1882 [European Southern Observatory]. A la derecha, imagen capturada por el observatorio espacial SDO (Solar Dynamics Observatory) en 2012 [Eureka].

martes, 23 de febrero de 2016

1985: un OVNI en el cielo de Puerto Madryn

La nota de hoy es una mezcla de historia con mito, de verdad con fábula, pero en el fondo no deja de ser una parte de la realidad que sucedió. A fin de cuentas el denominado fenómeno OVNI ha sido algo real, como fenómeno social, desde la década del '50 en adelante. La maravillosa década de los '80, donde transitó parte de mi niñez y adolescencia, fue una época llena de noticias sobre este tema. Así fue como empecé a leer con avidez todo lo que había sobre el tema, y descubrí con asombro autores como Erich Von Daniken, o nuestro criollo Fabio Zerpa. Las maravillosas revelaciones que prodigaban este tipo de autores captaron mi atención hasta el fin de mi adolescencia y el comienzo de la universidad. A partir de ahí, de a poco, fui viendo como la aparentemente impecable trama mostraba sus huecos, inconsistencias, parches, y mentiras. Con el tiempo me volví más escéptico y menos crédulo, y me sumergí en el mundo de la ingeniería y las ciencias exactas. Sin embargo, aún estoy dispuesto a (y me gusta) escuchar una buena historia de OVNIs que ponga a prueba mi escepticismo.

La edición del miércoles 21 de agosto de 1985 del diario El Chubut dedica la mitad de la portada al avistamiento que tuvo lugar no solo en Puerto Madryn, sino también en Trelew y la zona del valle. La foto del OVNI es de poca ayuda, porque apenas nos revela una mancha blanca. El titular, por el contrario, es muy atractivo: "Un OVNI nos pasó por arriba".