viernes, 3 de julio de 2015

Mientras esperamos a Plutón, veamos a Venus y Júpiter

En pocos días va a concluir una etapa, o una era, en la investigación espacial. Cuando el próximo 14 de julio la sonda New Horizons sobrevuele el sistema Plutón-Caronte, la humanidad habrá visitado todos los planetas del sistema solar (dejemos de lado, por ahora, que a Plutón lo hayan rebajado a la categoría de planeta enano). Esta era comenzó cuando la sonda Mariner 2 sobrevoló el planeta Venus en 1962. En las siguientes décadas diversas sondas sobrevolaron los demás planetas del sistema solar... excepto el frío y distante Plutón. Pues bien, ahora vamos, y esto lo digo refiriéndome a la especie humana, dejando de lado nuestras divisiones políticas y sociales, a saldar esta deuda.

 
No sé por qué razón al pensar en el sobrevuelo de Plutón se me viene a la mente esta vieja canción de la época psicodélica de Pink Floyd: "Lime and limpid green, a second scene, a fight between the blue you once knew. Floating down, the sound resounds around the icy waters underground. Jupiter and Saturn, Oberon, Miranda and Titania, Neptune, Titan..." Astronomy Domine, Pink Floyd

Para ir amenizando la espera del histórico sobrevuelo, traigo a colación un curioso evento astronómico que se ha podido contemplar a simple vista en el pasado mes de junio. Se trata de la conjunción entre Venus y Júpiter, que se fue dando lentamente, paso a paso, en las primeras horas de la noche, al oeste, sobre el horizonte. Cuando digo conjunción lo digo en el puro sentido astronómico, no me refiero a ninguna cuestión astrológica. Simplemente es una de esas cosas de la naturaleza que son maravillosas y que vale la pena contemplar. Venus, a 108 millones de kilómetros del sol, y Júpiter, a siete veces esa distancia, se encuentran aparentemente uno al lado del otro, en las noches estrelladas de nuestro recién comenzado invierno austral. Como invitada de lujo, la Luna se sumó al conjunto en las noches del 17 al 19 de junio, formando un espectacular trío astronómico. Desafortunadamente, la época invernal suele traer días de lluvia y muchas nubes, lo cual nos ha privado de ver este espectáculo todas las noches, pero a pesar de ellos se ha podido apreciar, y muy bien, más de la mitad del mes. Con un poco de paciencia, y con mi cada vez más castigada Lumix TZ4, pude sacar algunas fotos con las que armé una secuencia que quiero compartir con ustedes.
Secuencia de fotos tomadas entre el 13 de junio y el 1 de julio de 2015. Los días que faltan en la secuencia corresponden a días nublados y/o lluviosos. En la fotos tomadas entre el 18 y el 22 de junio aparece la Luna como invitada estelar (valga el calificativo) de la noche.

martes, 30 de junio de 2015

Post scríptum: Inquietantes rumores sobre las costas patagónicas

Al fin, después de varias semanas complicadas he podido sentarme de nuevo a escribir en el blog. La nota anterior, titulada Inquietantes rumores sobre las costas patagónicas, generó bastante repercusión cuando la publiqué, y recibí varios mensajes de los lectores, tanto por Google como por Facebook. Algunos de ellos me aportaron datos nuevos, y a su vez estuve rebuscando entre los enlaces que tengo desparramados por mi PC y encontré algunas cosas que pasé por alto en la nota anterior. Por ello he decidido ampliar lo expuesto con algo de material adicional, para el que le interese profundizar un poco más.


1) Acerca de las latas de combustible y otro productos con esvásticas impresas
En la nota anterior conté la historia de como hallé enterrado en el fondo del patio de mi casa en Puerto Madryn, hace como treinta años, un trozo de un chapón oxidado con unas esvásticas impresas en relieve. Pues bien, gracias a los mensajes recibidos pude descubrir que este chapón podría haber sido más antiguo y no corresponder con el período en el cual el partido nazi adoptó la esvástica como símbolo. De hecho, hay más de un caso en donde esto fue así. La esvástica es un símbolo cuyo origen hay que rastrear en la India y el Tibet, y representaba (y representa aún en los países que practican el budismo e hinduismo) una serie de conceptos positivos, de buen augurio. Por ello no es de extrañar que se puedan encontrar esvásticas como parte ornamentación en objetos manufacturados en el primer cuarto del siglo XX. A modo de ejemplo podemos citar las siguientes:

- Las esvásticas de la Shell: Durante la década de 1920, la compañía anglo-holandesa Shell comercializó una marca de combustibles conocida como Energina, que se identificaba con una esvástica levógira. En esa categoría podría entrar el chapón que encontré y algunos tambores que han sido hallados en las costas patagónicas.

- Una esvástica en Retiro: En agosto de 1915 se inauguró la estación de trenes de Retiro, en Buenos Aires. Para el acto oficial, el Presidente de la República, Victorino de la Plaza, abrió las nuevas puertas de la estación con una llave de oro, cuyas paletas eran un esvástica.

- Coca-Cola: La popular bebida de origen estadounidense también usó la esvástica como motivo promocional en unos llaveros/destapadores del año 1925.

- Un largo etcétera: Buscando un poco en la web se pueden encontrar fotos de esvásticas en aviones de la fuerza aérea estadounidense y británica, mazos de cartas, y hasta el nombre de un pueblo de los Estados Unidos. Ni hablar si rebuscamos en Asia y en las zonas donde predomina el budismo e hinduismo, donde las esvásticas se multiplican por doquier en las imágenes religiosas.

Fotografía probablemente tomada entre 1925 y 1930, en la ciudad de Uruguay, donde se aprecian esvásticas en los tanque de combustible de Shell [Fuente: Ciudad del Uruguay]

lunes, 25 de mayo de 2015

Inquietantes rumores en las costas patagónicas

La entrada de hoy es una de esas que lleva casi dos años de demora, producto de querer ampliar demasiado sin contar con suficiente tiempo para ello. Todo empezó después de leer un par de libros sobre los avistamientos y supuestos desembarcos clandestinos de personas y bienes a bordo de submarinos alemanes al final de la II Guerra Mundial. Los libros en cuestión son "Puerto Seguro", de Jorge Camarasa, y “Tras la estela de los lobos grises, submarinos nazis en la costa argentina” de Ernesto Castrillón y Luis Casabal. Esta es una cuestión muy interesante, ya que en la confusión de los últimos días de guerra en Europa se tejieron cientos de historias que van desde los netamente fantástico hasta sucesos muy probables. Haciendo uso de mi memoria, y de las cosas que, más mal que bien, voy recopilando sobre la historia de la región patagónica, me encontré con inquietantes referencias que complementan parte de las investigaciones realizadas en los citados libros. De hecho, hasta tengo una anécdota personal al respecto, que dejaré para el final. Trataré de resumir de la forma más ordenada y clara posible todos estos temas, pero antes de eso, vamos a empezar por el principio, o sea, los dos libros.

1) Los últimos días del III Reich y los submarinos perdidos

En los confusos días de abril y mayo de 1945, mientras Alemania colapsaba por el este y el oeste, hubo una seguidilla de sucesos que al día de hoy no han sido debidamente aclarados. El primero de ellos es el tema de la muerte, o no, de Hitler, algo sobre lo que se ha escrito largo y tendido, y aún se sigue haciéndolo (Nota del autor: soy de los que creen que se suicidó en el búnker, pero no deja de llamarme la atención la cantidad de indicios y pistas difusas que apuntan en el otro sentido). Otro tema, que a veces se relaciona con éste, es el de los submarinos alemanes, los U-boote. Entre el 2 y 8 de mayo de 1945 se pone en marcha la operación Regenbogen (Arco Iris), destinada a la destrucción de los U-bootes por parte de sus respectivas tripulaciones. Tras recibir la orden de alto el fuego, muchos comandantes de submarinos pusieron en práctica dicha operación, consistente en abandonar las bases, alcanzar aguas profundas, inutilizar los instrumentos y finalmente destruir sus naves. El problema que se desencadenó a posteriori fue que los Aliados no tenían datos fiables de cuantos U-bootes andaban pululando por todo el mundo. Si bien la meticulosa burocracia alemana parecía dar cuenta del destino de todas las unidades en servicio, no estaba claro si realmente todos los submarinos se habían autohundido como se decía, o si faltaba alguno en la cuenta. En las semanas posteriores a la capitulación alemana el mando aliado levantó las prohibiciones de navegación por las aguas del Atlántico y los barcos mercantes volvieron a navegar con sus luces encendidas por la noche. Sin embargo, el 10 de julio de 1945, el U-530 apareció de la nada en la fría y nublada mañana de Mar del Plata y los fantasmas volvieron a agitarse. Surgieron muchas preguntas: ¿cómo había permanecido oculto todo ese tiempo? ¿por qué venía a la Argentina? ¿Habían transportado a algún jerarca importante? Sobre este tema se ha investigado mucho, por lo que no voy a detenerme en este punto (quizás lo haga en una futura entrada, pero no en el corto plazo), pero es importante destacar que la sorpresa que causó se iba a ver ampliamente superada un mes después, cuando en la mañana del 17 de agosto de 1945 emergió de las aguas el U-977, también en la costa de Mar del Plata. La guerra en Europa había terminado casi tres meses y medio antes, y la guerra en el Pacífico se hallaba en su última fase, con un Japón doblegado después de dos bombas atómicas y la invasión rusa en la península de Manchuria. Sin embargo, otro submarino fantasma emergía de las aguas. ¿Había más? Pues a partir de aquí se abre un abanico de testimonios, pistas dudosas e hipótesis que van desde cero a una docena de U-bootes pululando por las costas argentinas. De hecho, en el memorial de Laboe, en Alemania, un sitio dedicado a la historia de la guerra submarina, hay un antiguo mapa cuyo autor es desconocido, donde se marca con una escueta cruz de hierro algún lugar de la costa bonaerense como el sitio del hundimiento de un U-boote. Fue precisamente en esa costa donde se denunciaron avistajes en 1945, circularon rumores pueblerinos, y se contaron historias de boca en boca. Por supuesto, esos rumores e historias también se extendieron a las solitarias, remotas, y poco vigiladas costas patagónicas. Como veremos a continuación, esos rumores podrían no ser del todo disparatados.

El U-530 en Mar del Plata. Era un submarino clase IX, comandado por el capitán Otto Wermuth. Sus tripulantes echaron por la borda todos los documentos y equipos sensibles, incluyendo los torpedos, antes de entregarse. Algunos autores aseguran que podrían haber hundido al buque brasileño Bahía mientras navegaban hacia la Argentina [Fuente: Wikipedia].

sábado, 2 de mayo de 2015

Notas periodísticas sobre la colonia Chubut en el siglo XIX

Este año tiene un significado especial para Chubut, y en especial para todo lo relacionado con la gesta galesa, ya que se cumplen 150 años de la llegada del primer contingente de colonos a las aguas del golfo Nuevo, un 28 de julio de 1865. Desde el año pasado, y durante todo 2015, se sucederán eventos y actividades especiales, que tendrán su máximo en tres meses, el próximo 28 de julio. Desde Bahía Sin Fondo quiero aportar mi granito de arena a estas celebraciones, publicando algunas notas sobre temas afines. En este caso se trata de una pequeña recopilación de artículos periodísticos de lengua inglesa relacionados con los primeros años de la colonia. No es una recopilación exhaustiva, sino más bien uno de mis típicos rejuntes, producto de guardar enlaces y archivos que encuentro mientras busco otra cosa. De todas formas, creo que todos ellos tiene sus particularidades que viene bien revisar por estos lados. Así que vamos a remontarnos hasta el lejano 1869 para empezar este recorrido histórico.

Esta es la única imagen que existe del clíper Mimosa, que trajo al primer contingente de galeses a las costas de Puerto Madryn [Fuente: Wikipedia].

1869

El periódico The Star (de Christchurch, Nueva Zelanda) en su edición Nº 314, correspondiente al lunes 17 de mayo de 1869, reproduce una serie de cartas de los colonos galeses, que había sido publicadas previamente por el periódico Mercury, de Liverpool, el 16 de febrero del mismo año. Hice una pequeña selección de pasajes de estas cartas que creo tienen un interés especial, que comparto a continuación.
Mr Lewis Jones, writing under date Patagones, November 25, 1868, to the Rev. Michael D. Jones, Bod Iwan Bala, North Wales:
"I received your letter dated June 6. I arrived here a week ago, and intend returning to the colony in about three or four days. The colony is quite safe for you now. Every family has a good crop of wheat. Butter in abundance from the new cows ;one or two tons of it shall be shipped to Buenos Ayres, and the remainder of the cargo will probably be wheat unless some most unforeseen accident should happen to the crops. I brought with me this time about £250 worth of Indian merchandise to sell for credit of the colonists. Mr D. Williams, of New York is here with me, and it is very likely the ship will return here again from the colony for a load of cattle for him. Our people are now rich and confident. Your company had better remain quiet till you hear from me from Buenos Ayres, but be ready to act immediately. We must have more immigrants — men with money only, and not poor people. Before you receive another letter from me, I daresay that my Mrs Jones will be about leaving Liverpool for the colony; in that case you can send under her care anything you or other friends of the colonists may wish to send to their friends in the colony."

domingo, 19 de abril de 2015

Un pedazo de la Unión Soviética en el basural de Puerto Madryn

La historia a la que me remito en esta ocasión es una de esas que forman parte de mis recuerdos de la adolescencia, sucesos que se plasmaron a través de las noticias de la época y de los comentarios que se oían en la calle. En este caso me refiero en particular a la caída de la estación espacial soviética Salyut 7, que reingresó a la atmósfera terrestre en febrero de 1991, destruyéndose casi en su totalidad, aunque algunas de partes terminaron cayendo cerca de áreas urbanas de Argentina. Pero mejor vayamos al principio de la historia.

La estación espacial Salyut 7 vista desde la nave Soyuz T-13 (25/Sept/1985) [Fuente: Wikipedia].

lunes, 6 de abril de 2015

Matemáticas para todos

Hoy no voy a justificar nada, simplemente voy a dejarme llevar por mi gusto por las curiosidades matemáticas, y voy a compartir con ustedes un popurrí de cosas que he ido recopilando en largas horas de navegación por la red. Así que menos palabras y más matemáticas:

1) Números perfectos y binariamente armoniosos
Se dice que un número (natural) es perfecto si es igual a la suma de sus divisores propios positivos. Por ejemplo, el 6 es un número perfecto, porque sus divisores propios son 1, 2 y 3; y 6 = 1 + 2 + 3. Los siguientes números perfectos son 28, 496 y 8128.

    28 = 1 + 2 + 4 + 7 + 14
    496 = 1 + 2 + 4 + 8 + 16 + 31 + 62 + 124 + 248
    8128 = 1 + 2 + 4 + 8 + 16 + 32 + 64 + 127 + 254 + 508 + 1016 + 2032 + 4064

Los número perfectos no son comunes. De hecho, apenas se conocen 48. No se sabe si son infinitos, o si existe alguno de ellos que sea impar (ambas son cuestiones abiertas al día de hoy). Sin embargo todos ellos comparten una singular simetría cuando son expresados en base 2 (sistema binario).

La increíble simetría de los números perfectos cuando se representan en base 2 [Fuente: Futility Closet]. Para el que quiera probar con números más grandes, les recomiendo visitar la página del MIT, donde están todos los números perfectos, y hacer los cambios de base 10 a 2 en el conversor online WIMS.

miércoles, 1 de abril de 2015

Veo Pac-Mans por todos lados

Estoy encarando dos notas diferentes en paralelo para publicar en los próximos días, pero no me puedo resistir a desviarme del camino y publicar una breve entrada sobre este tema. Ayer leí en Microsiervos que Google (cuando no...) había incorporado una nueva función lúdica al Google Maps. Se trata ni más ni menos de un Pac-Man que se puede jugar sobre la cuadricula de casi cualquier ciudad del mundo. Solo es necesario que el trazado urbano tenga un mínimo de calles y cruces. Simplemente se juega con las teclas de cursor y las reglas del juego son las de siempre: comer y evitar se comidos. Por pura curiosidad estuve probando algunos lugares de la Patagonia y efectivamente, se puede jugar al Pac Man por las ventosas calles de Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia, Gaiman, Esquel... ¡Incluso en Puerto Argentino (islas Malvinas)! Por último lo probé en Mar del Plata, donde hay mayor variedad de trazados de calles, y donde se puede jugar hasta en los alrededores de la facultad de ingeniería ;)

Jugando al Pacman en Puerto Madryn, en los alrededores del Hospital. Fuente: Google Maps.

viernes, 27 de marzo de 2015

1915-2015, algunas cosas no cambian

La letra del tango Cambalache dice que "El mundo fue y sera una porquería, ya lo se, en el quinientos seis y en el dos mil también...", mientras que la sabiduría popular asegura que "todo tiempo pasado fue mejor". Lamentablemente en lo cotidiano creo que Discépolo estuvo más atinado en su entendimiento de la realidad social. Hace unos días, en el grupo de Facebook Madryn Olvidado, se compartieron algunas imágenes sobre el estado actual del monumento a la Gesta Galesa, emplazado en la intersección de Belgrano y Roca. Las rejas que rodean al monumento se hallan rotas, está todo pintarrajeado, y su estado general muestra un cierto abandono. Este abandono resulta particularmente irónico teniendo en cuenta que este año se celebra el sesquicentenario de la llegada de los colonos galeses a la zona y el comienzo de la integración efectiva de la Patagonia al Estado argentino.

En mi infancia la Galesa, como le decimos los madrynenses, tenía el estanque lleno de agua y estaba iluminada. Luego empezó el abandono, no hubo más agua ni luz, e incluso hasta se instaló alguien a vivir dentro del monumento. Hubo que llegar al extremo de poner rejas, pero ni eso sirvió para frenar la desidia y la incultura. Fuente: Facebook Madryn Olvidado.

miércoles, 18 de marzo de 2015

El misterio del Río de Oro

Los pecios y los naufragios tienen un encanto especial, un aura de misterio y nostalgia que se agranda con el paso de los años. Más aún, se ve acentuado en el caso de aquellos cuya historia permanece en el anonimato, y que apenas nos han legado poco más que un nombre y una fecha. En el golfo Nuevo hay varios de estos últimos. Sin ir más lejos, el pecio de Bahía Galenses (ver notas previas aquí y aquí) sigue siendo un misterio, aunque parece ser que su nombre y su historia corresponden al del ballenero norteamericano Dolphin. Otro del que ya hablamos por estos lados es el que está hundido en Punta Ameghino, la barcaza que se llevó una tormenta tan fuerte que ni el nombre nos dejó. En fin, podría citar otros ejemplos más, pero me voy a detener en uno que me tiene especialmente intrigado: el naufragio del Río de Oro.

Video del naufragio Rio de Oro (20/octubre/2008) - Fuente: Evolucionaweb on Vimeo.

Hace un tiempo, gracias a las colaboraciones que siempre aparecen en el grupo de Facebook Madryn Olvidado, encontré una nota del semanario Golfo Nuevo donde se relata el hundimiento de este barco. La nota en cuestión está en la edición del día sábado 21 de diciembre de 1918.

La noticia del incendio y posterior hundimiento apareció en la edición del sábado 21 de diciembre de 1918. Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento (Puerto Madryn).

sábado, 7 de marzo de 2015

La operación Shogo

Este es un artículo cuya escritura he abandonado repetidas veces, pero que al fin he podido redondear. Vamos a retroceder unos setenta años, hasta octubre de 1944. La Segunda Guerra Mundial ha dado un vuelco. Después de la redefinición de las posiciones y acciones de los años 1942 y 1943, el curso de la guerra es dirigido por otros. Alemania retrocede en forma más o menos desordenada ante la presión creciente del Ejército Rojo. Italia ha sido invadida por los Aliados y combate con más confusión que convicción. A Japón tampoco le van las cosas bien. Después de la batalla de Midway, en 1942, donde perdió cinco estratégicos portaaviones, la guerra en el Pacifico le es desfavorable. Ha encadenado una serie de derrotas que lo compromenten seriamente. Para octubre de 1944, las fuerzas de Estados Unidos están desembarcando, con un poco de caos, en las Filipinas. McArthur lidera esta invasión, guiado más por el orgullo que por la pura estrategia.

La flota de Kurita abandona el puerto de Brunéi en dirección a las Filipinas (22/octubre/1944). En primer plano el se ve Nagato; en segundo plano, el Musashi y el Yamato; más adelante los cruceros Maya, Chokai, Takao, Atago, Haguro y Myoko [Fuente: Wikipedia].

Japón ha decidido hacer frente a la cada vez más numerosa y poderosa flota estadounidense. Sabe que las posibilidades de conseguir una victoria son exiguas, pero al menos espera infligir los suficientes daños como para obligar a los EE.UU. a negociar el fin de la guerra. Por ello, entre otras cosas, envía una avanzada por mar, compuesta por algunas de las viejas glorias de la otrora poderosa marina imperial. Al mando de esta operación se encuentra el vicealmirante Takeo Kurita.