domingo, 28 de octubre de 2018

Rompiendo la barrera del tiempo

En este blog se habla, en gran medida, de Historia y Tiempo, con mayúsculas. Ya sea que se trate de notas sobre la Patagonia, historias de la ciencia o recuerdos familiares, la realidad es que la mayoría de las entradas tratan sobre cosas que tienen una perspectiva histórica, o sea, una línea temporal. Por tal razón, hoy voy a hacer un espacio en el blog para reseñar brevemente un libro que habla de Tiempo, Ciencia e Historia, pero desde un punto de vista particular, bordeando los límites entre lo real, lo hipotético y lo fantástico. Me refiero al libro de Jenny Randles, "Breaking the time barrier" (Rompiendo la barrera del tiempo).

Portada del libro de Jenny Randles. Debido a la naturaleza muy especulativa del tema, ya que el viaje en el tiempo es algo que está en las borrosas fronteras de la física teórica, es un libro que recomiendo leer con una buena dosis de escepticismo y con predisposición para indagar un poco más en otras fuentes.

miércoles, 10 de octubre de 2018

El Junella, un barco entre Argentina y el Reino Unido, con las Malvinas de por medio

Nunca dejo de asombrarme con la increíble cantidad de, como en aquella película de Carlos Sorín, historias mínimas que se esconden en la Patagonia. La de hoy, como de costumbre, la encontré mientras rebuscaba otras cosas. Se trata de la curiosa historia del buque factoría Junella, un barco que debería haber tenido una existencia monótona, capturando pescado y procesándolo, pero que por razones circunstanciales se vio en el medio de una guerra y sus propietarios pertenecieron a los dos países beligerantes.

El Junella, un barco factoría con un curioso derrotero entre dos países enfrentados por un conflicto de soberanía. Fuente: Histarmar.

La historia comienza en septiembre de 1975, cuando el Junella fue botado en el astillero Clelands Shipbuilding Co. Ltd., para la John Marr & Sons (Inglatera). En diciembre de ese mismo año fue alistado y comenzó a operar como buque factoría, con una capacidad frigorífica de 1007 metros cúbicos (imagínense un cubo de 10m x 10m x 10m, un pequeño edificio de tres plantas), eslora de 66,3 metros y manga de 13,1 metros. Su existencia posterior, al menos por los siguientes seis años, no tuvo incidentes dignos de mencionarse, más allá de los normales para cualquier embarcación de ese tipo.