viernes, 23 de febrero de 2018

Bahía Sin Fondo, escalón Nº 300

Voy a empezar con una analogía simple. Vamos a visitar algún lugar, sea un pueblo, un paraje, un lago, y nos recomiendan que subamos al mirador que está en el cerro aquel (imagínenselo delante de ustedes), porque la vista es espectacular. Así que dejamos el auto en el estacionamiento y emprendemos la subida siguiendo el sendero marcado en la hierba. No es un cerro muy empinado, pero el ascenso lleva su rato, y a los pocos minutos ya nos sacamos la campera, respiramos un poco más acelerado (al menos yo, que no estoy en muy buen estado), y empezamos a transpirar. Sin embargo no nos detenemos, porque para algo fuimos hasta allí, para descubrir, para contemplar, para maravillarnos. Una hora después, o dos, llegamos a la cima, donde está el dichoso mirador, solo para descubrir que detrás del cerro nace otro más alto, y el sendero sigue cuesta arriba. Un resoplido nos hace reflexionar, y mientras pensamos, nos damos media vuelta y miramos para atrás, para ver desde donde venimos. Entonces descubrimos una visión, un paisaje, que nos deslumbra: el lago, el cordón montañoso que está más allá, los bosques y sus colores, la gente, pequeñita, que se mueve allá abajo, el cielo azul surcado por nubes esponjosas. Valió la pena subir, valió la pena cada paso, cada resoplido, el calor, el sudor. La perspectiva es ahora diferente y de repente tenemos un renovado acceso de energía para encarar ese otro sendero, el que sigue subiendo, el que nos demandará mucho más esfuerzo, pero seguro nos recompensará con mejores vistas. Así, más o menos, es lo que siento ahora, cuando miro para atrás y veo el camino recorrido en estos siete años y medio, camino tapizado por 300 publicaciones de los más variados temas, calidades y contenidos.

Un collage, caótico y sin ningún criterio, de las tantas cosas que he publicado y que han generado repercusión en este blog. Historia, ciencia, matemáticas, literatura, curiosidades, cosas personales, y de fondo, casi permanentemente, el telón de la Patagonia.

jueves, 22 de febrero de 2018

La aritmética rápida, un invento para nada nuevo

[ Nota al margen: soy consciente que esta entrada no va a superar la decena de lecturas, porque las matemáticas no tienen mucha popularidad... pero como es mi blog, la escribo igual :) ] 

No puedo con mi genio, así que voy a dejar la historia de la Patagonia por un momento y voy a dedicar el poco tiempo y espacio que tengo reservado en el día de hoy para algo de matemáticas, y en especial, de aritmética. Hace un tiempo descubrí, mediante la web de Forgotten Books, un viejo libro de aritmética del año 1922 cuyo pomposo título es...
"RAPID ARITHMETIC, Quick and special methods in arithmetical calculation together with a collection of puzzles and curiosities of numbers" [Fuente: Archive.org].

domingo, 18 de febrero de 2018

Cazadores y cazados merodeando las aguas del Golfo Nuevo (1914-1915)

Cuando redacté los artículos sobre el vapor Bahía Blanca y la participación de la escuadra de Von Spee en la batalla de Malvinas, me pregunté cuantos barcos pertenecientes a las potencias beligerantes de la Primera Guerra Mundial habían pasado por Puerto Madryn. Usando como guía las noticias aparecidas en el semanario Golfo Nuevo y los archivos de los libros de navegación de algunas unidades de la Marina británica de aquella época, traté de reconstruir un pequeño cuadro de situación. La verdad es que encontré menos de lo que esperaba en un comienzo, o sea, nada más que no estuviese relacionado con las semanas previas o posteriores a la batalla de Malvinas. Pero me pareció interesante resumir estas breves visitas en un mapa y algunos apuntes, que paso a compartir a continuación.

Las idas y vueltas de barcos alemanes e ingleses por las aguas del golfo Nuevo y cercanías (1914-1915).

lunes, 5 de febrero de 2018

La lenta desaparición de Puerto Lobos y su historia

Por lo visto el comienzo del año me tiene preocupado con el asunto del patrimonio histórico. Hace unos días comenté brevemente el asunto de la casa Grimm, en Puerto Madryn, y lo importante que es preservar la historia de nuestra región. Hoy vuelvo con este tema, impulsado por el intercambio de algunos comentarios en Facebook y por unas fotos que vi hace un par de meses. En este caso no me refiero a una construcción en particular sino a un sitio completo: Puerto Lobos.

 
Costa de Puerto Lobos - Julio de 2011.