jueves, 22 de diciembre de 2016

Año Nuevo

Termina otro año y llega la hora de hacer balances. Desde la óptica del blog el balance es que fue un año con muchas ocupaciones que me demandaron más tiempo del previsto, y parte de ese faltante de tiempo lo cubrí quitándole horas al blog (entre otras cosas). Por esa razón llego a fin de año con la menor cantidad de entradas publicadas desde su creación, en 2010. Si lo veo en términos más cualitativos, en lugar de contar la cantidad de notas evaluar la calidad de las mismas, pues el balance es positivo, pero tampoco como para descorchar champán (o al menos no uno muy caro). Las notas en general tuvieron una buena cantidad de visitas, pero solo pocas de ellas califican como muy buenas, hay varias que son un simple relleno o parche que elaboré de mala forma para que no decaiga la frecuencia de publicaciones. Sí, es que en este mundo virtual los blogs que no publican seguido suelen estar condenados a la muerte.

Fuente: Molasaber.org

lunes, 12 de diciembre de 2016

De Ramallo a Paso de Indios, más que un simple viaje

Cada familia es un mundo, y cada uno de esos mundos encierra historias increíbles, muchas de ellas dignas de películas. Me fascinan las historias de gente común y corriente que afronta desafíos nuevos, largan todo y encaran algo en forma casi quijotesca, jugándose hasta lo puesto en ello. Las historias de los pioneros, por poner un ejemplo, como los que fueron colonizando a fuerza de trabajo y sudor los diferentes rincones de la Patagonia, son algunas de mis favoritas. Pero también, en una escala y un tiempo diferentes, se pueden hallar testimonios de algunas de esas luchas en la propia familia. En mi caso particular mi familia no tiene, como ocurre en muchas otras, ningún antepasado extranjero, y hay que remontarse hasta mis bisabuelos o tatarabuelos para encontrar a alguien que haya nacido fuera del país (lo cual me lleva directo al siglo XIX). Tanto mi familia materna como parte de la paterna no son patagónicos "NYC", sino que arribaron a esta región en diferentes épocas y por diferentes razones. Hoy voy a dedicar un espacio en este blog a recordar, de manera muy resumida, una parte de la historia de como mis abuelos maternos terminaron asentándose en esta tierra de leyendas. Pero para eso, vamos al origen, a la tranquila localidad de Ramallo, al norte de la provincia de Buenos Aires.

Antigua fotografía, probablemente de fines de los '40, de las casas emplazadas en una de las islas del Delta del río Paraná. En una de ellas vivieron mis abuelos durante un tiempo, antes de mudarse a la ciudad de Ramallo, y posteriormente, a la Patagonia.

sábado, 26 de noviembre de 2016

El origen de algunas notaciones matemáticas

La recta final del año viene más cargada de trabajo de lo que había previsto, y el blog ha sido uno de los que ha pagado las consecuencias de esto. Una vez más, tengo que dejar a un lado varios artículos en diferentes grados de desarrollo para poder atender los compromisos cotidianos. Pero como dichos compromisos pertenecen a un ámbito en el todo está relacionado con las matemáticas, voy a aprovechar esto como excusa para contarles, o mejor dicho, para reproducir lo que otros han contado, sobre el origen de algunos de los tantos símbolos que se usan en el álgebra y el análisis matemático.

Página manuscrita de los apuntos de Leibniz en donde se ven algunos desarrollos en serie de la raíz cuadrada de 2. Fuente: Alquimia y Ciencias.

sábado, 29 de octubre de 2016

Velikovsky vs Sagan: Mundos en colisión

El título de la entrada de hoy hace honor a los contendientes, por llamarlos de alguna forma. En mi adolescencia leí, con avidez, textos sensacionalistas como los de Von Daniken, Zerpa, y otros. Entre ellos encontré muchas referencias al trabajo del Dr. Velikovsky, quien sacudió a la comunidad científica de mediados del siglo XX con una serie de heréticas teorías que alteraban lo que se daba por sabido en historia y astronomía. Años después, leí la refutación de sus argumentos de parte de otros autores, y en particular, de Carl Sagan. Hace unos días me topé, de casualidad, con el texto de Sagan, y eso me trajo a colación estos recuerdos. Por eso, la entrada de hoy esta dedicada a Mundos en Colisión, el libro con el que Velikovsky saltó a la fama, y a su posterior refutación.

Emmanuel Velikovsky (izquierda) y Carl Sagan (derecha), confrontados por una teoría sobre Venus, la Tierra, y una serie de episodios catastróficos. Fuente: Everything is Electric.

viernes, 30 de septiembre de 2016

El complejo rompecabezas de los primeros emprendimientos pesqueros en el Golfo Nuevo

Hace unos años estuve investigando sobre la historia de las ruinas que se encuentran en Bahía Cracker, a las que siempre conocí como "el saladero". Eso dio lugar a una nota en este blog que con el tiempo se ha convertido en una de las más visitadas y comentadas. En aquel entonces encontré una serie de lagunas de información que hasta ahora no he podido desentrañar del todo. Según lo que pude averiguar, luego de revisar algunos libros sobre la historia de la industria pesquera en Argentina, la primera fábrica de conservas de la Patagonia (y la Argentina) estuvo en Puerto Madryn. En julio de 1911 se estableció en Puerto Madryn una pequeña fábrica de conservas cuyo nombre era toda una declaración: “La Primera”. Esta fábrica era propiedad de la firma Mardesich y Depolo, y producía conservas preparadas con pejerreyes, con y sin espinas, en forma de filet, en escabeche, etc., e incluía el saladero de bacalao y mero establecido en Bahía Cracker. Esta fábrica tropezó con inconvenientes emanados de disposiciones oficiales, las cuales redujeron su capacidad de producción y trabaron su desarrollo. Estas disposiciones, sumadas a los costos de fletes, trajeron como consecuencia la temprana extinción de la fábrica.

Así lucía Puerto Madryn a principios del siglo XX (circa 1911). Fuente: Facebook Madryn Olvidado.

A partir de aquella nota, recibí algunos aportes, principalmente de miembros de los grupos de Facebook Madryn Olvidado e Historia de la Patagonia, sobre la historia de Bahía Cracker. Entre ellos descubrí el testimonio de Payró, quien en su libro La Australia Argentina declaraba que ya había un emprendimiento pesquero en Bahía Cracker a fines del siglo XIX, propiedad de Eyroa y compañía. Sin embargo, existen otras fuentes que apuntan a que el origen del emprendimiento es otro, ya que Andres Jozwicki en su libro sobre la historia de los puertos de Chubut dice que era de la familia Daleoso, mientras que Don Luis Moisset, tripulante de la fragata Sarmiento, asegura que era de Solier.

A partir de estas fuentes contradictorias, y una notoria falta de información sobre el emprendimiento en Cracker, inicié una búsqueda algo desorganizada y muchas veces interrumpida. En los últimos años he recopilado información adicional, retazos que he ido encontrando por diversos caminos y, en la mayoría de las veces, en forma azarosa. Hurgando en los recovecos del Boletín Oficial de la República Argentina, el Archivo Parlamentario, y otros sitios de Internet, encontré unas cuantas referencias adicionales que enriquecen esta cuestión y llenan algunos, de los muchos, baches en la historia de los primeros emprendimientos pesqueros en el Golfo Nuevo. Para poder hilvanar esta historia, a todas luces incompleta, he organizado la información de manera cronológica, así que ahí vamos, retrocedemos 120 años y nos paramos en la costa de Bahía Cracker, donde un periodista de Buenos Aires deja un breve apunte en su diario de viaje.

domingo, 4 de septiembre de 2016

¿Hay alguien ahí afuera?

La entrada de hoy está dedicada a una de esas inquietudes existenciales que tengo desde que era muy pequeño. Desde la primera vez que levanté la mirada al cielo, consciente de que lo que había allá arriba eran miles y millones de soles desperdigados por la galaxia, me planteé una cuestión que todavía no tiene respuesta: ¿Hay alguien ahí afuera, más allá de los fríos abismos del espacio interestelar? La duda sigue ahí, intacta, y cada tanto la desempolvo de la mano de alguna lectura o noticia. Hace un par de días que terminé a leer la novela Pórtico, de Frederik Pohl, la cual trata sobre el hallazgo de una antigua base de una raza desconocida, que desapareció sin dejar rastro, exceptuando un asteroide plagado de túneles y de naves que nadie sabe manejar pero que todavía funcionan de maneras misteriosas. Simultáneamente, el pasado 24 de agosto, el mundo científico confirmó una noticia que se había filtrado unos días antes: hay un planeta orbitando la estrella Proxima Centauri, denominado provisionalmente como Proxima b. Este planeta tiene dos características realmente interesantes: gira en torno de la estrella más cercana a la Tierra (son 4 años luz, una barbaridad, pero en términos astronómicos es "a la vuelta de la esquina") y se encuentra en los que se denomina como zona habitable de la estrella, esto es, a una distancia donde, de haberla, el agua podría ser liquida (con todo lo que eso implica en la búsqueda de rastros de vida). Más allá de que aún se requiere una confirmación independiente del hallazgo, los resultados obtenidos sugieren un porcentaje muy elevado de factibilidad. Así que, mientras esperamos más noticias sobre este tema, voy a aprovechar el envión temático y retomar una entrada inconclusa que comencé allá por abril, y que durmió hasta ahora. Y para eso, me voy a remitir a otra novela de ciencia ficción que leí hace poco y que viene al caso: Contacto.

Recreación artística de Proxima b. En el horizonte aparece la enana roja Proxima Centauri, y más atrás el sistema binario Alpha Centauri A y B. Nuestro Sol luciría como una estrella más del montón del firmamento de Proxima b, pero ¿habrá algo en su superficie que pueda contemplarlo? [Fuente: Eureka]

viernes, 26 de agosto de 2016

Midiendo el campo magnético en el otoño madrynense de 1925

A partir del artículo que publiqué el pasado mes de marzo, sobre la observación del tránsito de Venus de 1882, me quedó la inquietud sobre que expediciones científicas de bajo impacto, o de poca publicidad, se produjeron en la región patagónica, y en especial, en la zona noreste de Chubut. Hay mucha información sobre los viajes de Darwin, Musters, Fontana y otros, pero también existen numerosas campañas realizadas por diferentes científicos que han caído total o parcialmente en el olvido. Algunos de ellos han sido rescatados, en términos históricos, hace relativamente poco tiempo, como es el caso del científico y pionero Julio Germán Koslowsky, cuyo nombre apenas era conocido por los estudiosos de la Patagonia. Después está el caso de las misiones francesas y norteamericanas que vinieron a observar el tránsito de Venus de 1882, las mediciones realizadas por Esteban Terradas e Illa para la Universidad Nacional de La Plata, que desembocaron en la posterior instalación del mareógrafo, y otros.

Rebuscando en las páginas del Semanario Golfo Nuevo encontré una de esas pequeñas notas que son una punta de un ovillo más grande. En la edición del sábado 6 de junio de 1925, se informa sobre la partida de un científico norteamericano que había venido a hacer mediciones en la zona.

OBSERVACIONES CIENTÍFICAS
Después de permanecer ocho días en ésta, se embarcó para Buenos Aires en el vapor José Menendez, el señor John Lindsay, observador del Departamento de Magnetismo de la Tierra, del Instituto Carnegie de Washington.
El señor Lindsay, efectuó en este pueblo diversas observaciones del magnetismo terrestre, lo que servirá para el control de los compases de navegación y para otras aplicaciones científicas. Además el señor Lindsay constató las variaciones magnéticas ocurridas desde la última vez que un observador del Instituto estuvo en esta hace cuatro años.

El sábado 6 de junio de 1925 el semanario Golfo Nuevo (izquierda) anunciaba la partida de John Lindsay a bordo del vapor José Menéndez (derecha). Fuentes:  biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento (Puerto Madryn) e Histarmar.

sábado, 20 de agosto de 2016

¿Me conviene ahorrar en créditos del Imperio o con dólares soviéticos?

Es viernes, es de noche y estoy cansado. Por esas tres razones la entrada de hoy es totalmente relajada, bastante desconectada del resto de las otras entradas. O no, mejor dicho, hay una vaga relación. Cada tanto dedico algunas entradas para compartir temas relacionados con el coleccionismo de monedas y billetes, un pasatiempo que tengo algo relegado desde hace un par de años. Por esos azares de la procrastinación, encontré en un directorio inesperado unos archivos que había descargado hace mucho y que están relacionado con el coleccionismo. Me refiero a los billetes y las monedas de fantasía, aquellas que fueron creadas para ser falsas y no se pretende engañar a nadie. Por tal razón se convierten en objetos de colección y su valor puede ser incluso elevado. No me refiero acá, hago la aclaración por las dudas, a dinero que se emite para ser de curso legal pero su valor es un chiste, como ya hemos experimentado en Argentina (¿se acuerdan de los Lecop, patacones y otros parches?) y en otras partes del mundo. No, me refiero a diseños que homenajean determinados eventos/personas/cosas, son propagandísticos, o que son simples tomadas de pelo.

Detrás de cada moneda o billete hay un trabajo de diseño, conceptual y artístico, muy importante. En una pequeña pieza de metal, o en un trozo de papel, se debe representar una cierta cantidad de símbolos que transmitan un mensaje, además de representar un valor financiero. En sus contrapartes de fantasía, la idea sigue siendo la misma. Pero bueno, mejor me dejo de tanto palabrerío, y les muestro un poco a lo que me refiero.

Un crédito del Primer Imperio Galáctico. En su frente aparece la efigie de Darth Vader, y en el reverso la segunda Estrella de la Muerte, dos destructores imperiales y varios cazas TIE. La firma en el frente del billete es la del Emperador Palpatine, "Emperor of the known galaxy". Fuente: Outside IN creative collective.

sábado, 6 de agosto de 2016

Kraken en el paralelo 45°

Desde los albores de la civilización el hombre pobló de monstruos, magia y dioses lo que estaba más allá de las fronteras de su conocimiento. Los océanos y abismos se poblaron de monstruosidades, historias y leyendas que se transmitieron en forma oral y escrita a lo largo de los siglos. Sirenas, serpientes marinas y otros engendros acecharon la imaginación de los navegantes. Claro que no todo era imaginación, porque las profundidades del océano escondían (y aún esconden) animales sorprendentes. Así, medio con fábulas y medio con verdades, fueron quedando testimonios históricos que aún hoy dan lugar a controversias. Uno de los ejemplos más citados es el testimonio de Plinio el Viejo, que en el libro IX de su Historiae Naturalis, cuenta una historia muy curiosa que transcurrió alrededor del 150 a.c. en la provincia romana de Bética, en el sur de la actual España.

El pulpo colosal del malacologista francés Pierre Dénys de Montfort. Supuestamente esta criatura había atacado un barco frente a las costas de Angola. Esta imagen luego se repetiría y se convertiría en un icono identificado con el Kraken. La imagen fue extraída de #bhlMonstersRreal y retocada con el editor online ezgif.

"Durante el proconsulado de Lucio Lúculo en la Bética, Trebio Nigro, escritor de su comitiva, contaba que había un pulpo gigante que acostumbraba a salir del mar hacia las piletas acabando allí con las salazones. Se le pusieron por delante unos cercados, pero los saltaba por medio de un árbol, y no se hubiera podido atrapar si no llega a ser por el olfato de los perros. Éstos lo rodearon cuando volvía de regreso por la noche y los guardas al despertarse se aterrorizaron por algo tan excepcional. Su tamaño era insólito, después el color del animal, untado en la salmuera, con un olor de espanto. ¿Quién se hubiera podido esperar un pulpo en aquel lugar o lo huera podido reconocer de esa manera? A ellos les parecía que luchaban contra un monstruo, pues espantaba a los perros con su bufido terrible, azotándolos, además, unas veces con la punta de sus tentáculos o golpeándolo, otras veces, con la parte más fuerte de sus brazos a modo de mazas; a duras penas se pudo acabar con él tras múltiples arponazos. Le mostraron a Lúculo la cabeza, del tamaño de un tonel con quince ánforas de capacidad; además las barbas, que apenas podían abarcarse con los dos brazos, llenas de nudos, con sus ventosas de una urna de capacidad, como calderos y, así mismo, los dientes, en correspondencia con su tamaño. Sus restos pesaron setecientas libras."

domingo, 17 de julio de 2016

Pepe Requejo, el envenenador de Montserrat

Cuando empecé a escribir este blog, hace casi seis años, solía escribir una sección, por llamarla de alguna manera, denominada "Visto y Leído". El objeto de las notas clasificadas bajo esta etiqueta era reproducir, o comentar, en forma resumida, alguna noticia o artículo que encontrase por la web. Con el tiempo, y mi obsesión por ahondar y buscar fuentes de información originales, y por armar artículos lo más completos posible, dejé de escribir artículos de este tipo para pasar a escribir otros con más contenido de investigación. Hoy en día, con una notoria falta de tiempo y energía para dedicarme al blog como lo hacía un tiempo atrás, he decidido reflotar en cierta forma el espíritu de la sección Visto y Leído, para apuntarla a eso, a repasar artículos o noticias con alguna cosa curiosa. En esta ocasión, voy a remitirme a un artículo que salió en la revista Clarín del mes de diciembre de 1991. Un par de hojas que guardé en una vieja carpeta de recortes, con la poco conocida historia del que pudo haber sido el primer asesino serial del territorio que, en aquel entonces, se convertiría en las Provincias Unidas del Río de la Plata: Don Pepe Requejo.

Ilustración del artículo de Clarín de diciembre de 1991 [autor: Mariano Vior].

sábado, 9 de julio de 2016

Sueños Bicentenarios

Hoy se cumplen 200 años de la declaración de la independencia de la República Argentina (o Provincias Unidas del Río de la Plata, o Confederación Argentina, según el artículo 35 de la Constitución Nacional), en la benemérita y muy digna ciudad de San Miguel de Tucumán, el 9 de julio de 1816. El texto, breve pero concreto, de dicha declaración, incluyendo las modificaciones introducidas el 19 de julio del mismo año, es el siguiente:
Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en congreso general, invocando al Eterno que preside el universo, en nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando séptimo, sus sucesores y metrópoli y toda otra dominación extranjera. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas, y cada una de ellas, así lo publican, declaran y ratifican comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, baxo el seguro y garantía de sus vidas haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación. Y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración. Dada en la sala de sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del Congreso y refrendada por nuestros diputados secretarios.
Acta de la declaración de independencia de la República Argentina [Fuente: Wikipedia].

Así se completaba el ciclo comenzado por la Revolución de mayo de 1810, los primeros gobiernos patrios, y la Asamblea del año 1813. Luego seguiría un largo camino de guerras, de independencia en primer lugar, contra el imperio español, y entre hermanos a partir de 1820, con la disolución del gobierno central y el comienzo de una guerra civil que duraría cincuenta años.

martes, 28 de junio de 2016

Trombas en el Atlántico (1909)

Mientras sigo a la deriva en mi propio laberinto personal (traduciendo: poco tiempo, demasiados temas sin resolver), voy a compartirles algo que encontré perdido en una vieja publicación española. Se trata de la revista Vida Marítima, un órgano de propaganda de la Liga Marítima Española a principios del siglo XX. En su edición Nº270, del 30 de junio de 1909 (hace 107 años, nada más), aparece una breve comunicación, apenas más que un telegrama, que da cuenta de un extraño fenómeno meteorológico observado por la tripulación de un vapor en aguas del Atlántico sur, en un viaje en dirección de Puerto Madryn.

Extracto de la portada y la noticia sobre el extraño fenómeno meteorológico avistado en aguas del océano Atlántico sur. Fuente: Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.

Fenómeno meteorológico.-El Sr. Damianavich, capitán del vapor Román que el 7 del pasado Abril partió de Montevideo con destino á Madryn, relata en la prensa argentina, con abundancia de pormenores, un fenómeno meteorológico que tuvo ocasión de observar el día 9 en el Atlántico Sur. Consistió en varias trombas sucesivas que levantaban columnas de agua y hacían hervir el mar, presentándose en la forma de un cono unido  por los vértices al superior, con un desarrollo de 320 á 380 metros de un diámetro en la base. Hace unos cuarenta años que una tarde, con cielo  tormentoso, se vieron desde la costa Sud de Rio de la Plata, dos trombas análogas á las descritas.

sábado, 11 de junio de 2016

Tuiteando por la Patagonia

No soy usuario de Twitter. A pesar de su popularidad, y de la enorme importancia que se le da en los medios de comunicación a los tuits, no he logrado entusiasmarme con la idea de sumarme a esa red. Con el blog, el Facebook, y el Google+ tengo más que suficiente por ahora. Sin embargo, me llamó mucho la atención este enorme trabajo del equipo de Mapbox, quienes elaboraron un mapa que han denominado como "el mapa detallado de los tuits de todo el mundo". Este trabajo tiene un par de años y empleó un enorme volumen de datos, a razón de 120 tuits geolocalizados por segundo hasta almacenar un total de 6.341.973.478 de tuits que, comprimidos, ocupaban unos 3 terabytes. Luego se filtraron los datos, por ejemplo, uniendo en un mismo punto los lugares cercanos que representaban el mismo sitio, lo que redujo los puntos visibles a un 9% del total más o menos. También se simplificaron los tuits de una persona que va caminando por la calle (por poner un ejemplo) para que el resultado fuera más manejable.
 
Tuits en la comarca VIRCH-Valdés [Fuente: Mapbox]

lunes, 16 de mayo de 2016

Patagonia: preguntas, misterios y pocas respuestas

La Patagonia ha sido, y todavía es, un lugar donde mito y realidad se confunden. Ya sea por su inmensidad, la soledad, la distancia que la separa de casi todo el mundo, o por los relatos de los primeros exploradores y aventureros que se internaron en ella, la región patagónica evoca sensaciones misteriosas. Historias de campo, rumores de pueblos, noticias perdidas en viejos diarios que nadie recuerda, todo conjuga un brumoso paisaje de medias verdades o silencios inoportunos. El misterio, como ya hemos visto en este mismo blog, puede presentarse como una luz en el cielo, un esquivo submarino, o una tumba sin identificación; e incluso como desembarcos furtivos al amparo de la noche o naufragios cuyo origen nadie conoce. Ni mencionemos crímenes sin resolver o personas desaparecidas, porque para eso la Patagonia tiene mucho espacio para perder al curioso y al investigador. Pero por eso mismo, porque soy curioso, me voy a tomar un descanso de los desvaríos de varios artículos inconclusos y otras cuestiones que no vienen al caso y voy a husmear un poco más en el misterio. Me voy a abrigar bien y luego saldré afuera, a internarme en la bruma tenue que desdibuja los contornos de la realidad.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Los acorazados Mariano Moreno y Bernardino Rivadavia

Los acorazados que se construyeron para una guerra y pelearon otra a 17000 kilómetros de distancia.
La relación entre Chile y Argentina ha tenido sus vaivenes, casi todos relacionados con la cuestión limítrofe. Por suerte, o gracias a Dios, como más le guste al lector, esos diferendos se resolvieron en forma pacífica, con algunas bravuconadas e histeriqueos del tipo "quién la tiene más grande". En fin, la cosa es que a fines del siglo XIX, cuando Argentina y Chile firmaron los primeros acuerdos de límites, que luego se irían completando con los sucesivos laudos arbitrales y acuerdos posteriores, hubo un proceso de rearme por parte de las fuerzas militares de ambos países. En particular, en lo que se refiere a la Marina, la Argentina tenía una fuerte desventaja con respecto a Chile. Desde los sucesos del río Santa Cruz, cuando se envía una flotilla al mando del comodoro Luis Py a tomar posesión de la margen sur del río, que había sido visitado por fuerzas chilenas, el gobierno argentino entendió que era necesario desarrollar una Marina de guerra en serio, y que para eso no servía ese conjunto de maltrechas embarcaciones de río que estaban en funciones. Esto llevó a un proceso de rearme por el lado argentino, que compró hasta seis acorazados clase Garibaldi a Italia (dos de ellos son los protagonistas de esta nota), que fue imitado sin demoras por el lado chileno. Este proceso, combinado con las cuestiones no resueltas sobre los límites (que recién se solucionarían con el laudo arbitral de 1902) llevaron a los dos países a un clima de confrontación prebélico que tuvo su máximo en el año 1901 (para el lector interesado, le recomiendo el trabajo del Dr. Julio Horacio Rubé, titulado "La guerra que pareció inevitable", donde hallará numerosos detalles de aquellos días). Una vez superado, en forma pacífica, este trance, ambos países se abocaron a aplacar los ánimos y realizar gestos conciliatorios. Así fue como se llegó a los acuerdos y tratados sobre reducción de armamento naval. Para poner en contexto, para el año 1898 Argentina y Chile eran, respectivamente, la sexta y séptima potencia naval del mundo.

El crucero acorazado Bernardino Rivadavia, con la bandera del Imperio del Sol Naciente y su nuevo nombre: Kasuga. Fuente: Foro de Todoavante.es.

El crucero acorazado Mariano Moreno, bajo la denominación Nisshin. Fuente: Foro de Todoavante.es.

jueves, 21 de abril de 2016

Más razones para preocuparse por el clima

La cuestión del cambio climático es algo indiscutible al día de hoy. Los estudios y estadísticas apuntan claramente en ese sentido, y no hace falta más que mirar las noticias para comprobar que el clima está cambiando de manera dramática en todo el mundo. Salvo un puñado de escépticos con fundamentos vagos que se resisten a reconocer el cambio drástico que está en proceso, la gran mayoría no tiene ninguna duda. Debido a que recientemente asistí al Encuentro sobre Generación Renovable Distribuida, realizado en la Universidad Nacional de Mar del Plata, estuve revisando los informes anuales de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico: CAMMESA. Allí encontré, entre otras cosas, un par de histogramas que son realmente preocupantes, como podrán comprobar a continuación.

El primer gráfico es el de la cantidad de días con temperaturas medias inferiores a 10ºC en el período del 16 de mayo al 15 de septiembre. Comprende los años de 1944 a 2014, y se puede ver con mucha claridad que la mayoría de los años entre 2000 y 2014 (barras color lila) se hallan en el tercio más bajo de la gráfica, o sea, son años con poca cantidad de días fríos. La excepción es el año 2007, que se ubica tercero en el podio de los años más fríos, pero el resto se halla lejos de esa cifra, De hecho, el 2014 (barra color violeta) aparece tercero, pero entre los años menos fríos.

Fuente: CAMMESA.

domingo, 10 de abril de 2016

Dos pequeñas historias para celebrar el día del investigador científico

En Argentina hoy se conmemora el día del investigador científico. La fecha no es azarosa, sino que recuerda el nacimiento del doctor Bernardo Alberto Houssay, un 10 de Abril de 1887. El doctor Houssay fue, entre muchas otras cosas, premio Nobel de medicina en 1947 y fundador del CONICET en 1958. Además, dejó como legado a un gran número de investigadores de renombre, entre los que se encontraba Luis Federico Leloir, premio Nobel de química en 1970. A modo de homenaje a estos hombres, y a todos los que se han desempeñado (formal e informalmente) y/o se desempeñan en el mundillo científico, quiero resumir muy brevemente dos historias de ciencia nacional.

Hablando de investigación, así lucía, para la foto, mi mesa de trabajo en las instancias finales de la tesis. Minutos más tarde, esto mismo era un caos, como sucede en el 101% de los casos.

jueves, 7 de abril de 2016

El Pato Sirirí, versión '77

Hace un par de semanas que estoy pasando por uno de esos períodos en los que empiezo a escribir borradores de un par de párrafos de extensión y luego los abandono y empiezo con otros diferentes. Tengo algunos borradores con mucho material pero pocas ganas de darle forma en lo inmediato, y otros que tengo todas las ganas pero me falta más material. Por estas razones, y recordando por un momento que el blog es mio y hago lo que quiero con él, me voy a permitir compartir un recuerdo que bien podría interesarme solo a mí. En los próximos días volveré a las cosas más jugosas, pero ahora me voy a meter en la máquina del tiempo y me voy a ir a algún día del año 1977, donde hay un pato, una canción, y unos recuerdos difusos.

Foto, un poco desenfocada, de la salida del Túnel subfluvial Raúl Uranga - Carlos Sylvestre Begnis (ex-Hernandarias de Saavedra), que une las ciudades de Paraná y Santa Fe - Año 1977.

miércoles, 23 de marzo de 2016

¿Y dónde está el dinosaurio?

Al título bien podría seguirle otra pregunta: "perdón, ¿de qué dinosaurio me habla?" Porque la verdad es que en esta entrada no tengo material para mostrar, sino que tengo preguntas que hacer. Todo comienza hace unos días, cuando empecé a ordenar (infructuosamente) parte del material que voy acumulando para el blog. Allí me encontré con un archivo pdf que descargué hace tres años (y que había olvidado), con una noticia que desconocía por completo. Una búsqueda medianamente intensiva por la web arrojó un único resultado adicional, que apenas si agrega algo a la versión previa. Así que en este punto lo único que tengo es una incógnita reforzada por dos fuentes. Pues bien, vamos a ver de que se trata. En la tapa del diario mexicano El informador, del día 7 de mayo de 1920, aparece la siguiente noticia:

Tapa del diario mexicano "El informador", del viernes 7 de mayo de 1920 [Fuente: El Informador].

Fue robado el famoso dinosaurio patagón descubierto hace apenas un año
Buenos Aires, 4 de mayo
¿Quién robó el gran dinosaurio de la Patagonia? Esta es la pregunta publicada por todos los periódicos, y la misma que el Dr. Carlos Ameghino, director del Museo de Historia Natural de Buenos Aires desearía le contestaran. El dinosaurio, o mejor dicho su esqueleto, no fue robado del museo, sino del suelo de Patagonia, cerca de Neuquen, donde, en un estado maravilloso de conservación, fue descubierto por algunos ingenieros ingleses hace un año, al hacer una excavación. Notificaron a Arthur Smith WoodWard, naturalista del Museo Británico, lo sucedido, quien lo comunicó después al Dr. Ameghino.
De la descripción de los ingenieros, se deduce que el dinosaurio era un monstruo, peor que el dinosaurios y de nuevas especies. No teniendo fondos el museo, el Dr. Ameghino por su cuenta envió una expedición a cargo del joven naturalista Augusto Tapia, con objeto de traer el esqueleto a Buenos Aires.
"Los ingenieros ingleses" dice el Dr. Ameghino, "informaron a Tapia a la llegada de éste, que encontrándose en viaje de exploración, vino al lugar una persona desconocida, recogió todos los fósiles que se habían desenterrado llevándose los que le parecieron interesantes, inclusive el dinosaurio, y dejando el resto. Tapia solo encontró un montón de osamentas pertenecientes a especies diversas bien conocidas. En cambio, ya no se encontraba la osamenta de la especie nueva descubierta.

jueves, 17 de marzo de 2016

Huellas de guerra

[modo editor iracundo activado]
La guerra, y disculpen las palabras que uso pero no se me ocurren otras, es una mierda. Representa, como dije en una entrada del año pasado, el fracaso de la Humanidad. Es cierto que se ha convertido en un mecanismo casi evolutivo de la sociedad humana, que ha generado puntos de quiebre en el curso de la historia. Pero aún así, no deja de ser un mecanismo de mierda. Familias destrozadas, países devastados, generaciones perdidas... por no hablar de los fríos balances económicos. Pero su efecto no se limita a esto, que ya es más que suficiente, sino que quedan profundas huellas en la tierra misma, huellas que recuerdan la violencia del pasado reciente. 
[modo editor iracundo desactivado]
 
Vista aerea de la colina de Vauquois (Butte de Vauquois), lugar donde se desarrollaron sangrientas batallas entre alemanes, franceses y británicos. En la cima de la colina se alzaba una villa, que fue destruída por los intensos bombardeos. Hoy en día quedan estos impactantes cráteres que, 100 años después, nos recuerdan el horror y la violencia de aquellos días. Fuente: Daily Mail

lunes, 7 de marzo de 2016

El tránsito de Venus de 1882 visto desde la Patagonia

En mayo del año pasado publiqué un artículo que recopilaba algunas notas periodísticas sobre la colonia Chubut en el siglo XIX. Entre ellas, había una del periódico New York Times del 21 de abril de 1889 que, bajo el título de "Galeses en la Patagonia", decía (entre otras cosas):

"The colony boasts two towns - TreRawson, about four miles above the mouth of the river, and Gayman, much higher up. The former is situated on both banks of the river and supports a ferry consisting of a skiff manned by one boatman. A little to the southern of this town stand the brick and stone pedestals erected by the Frenchmen on which to mount the instruments, monuments of their visit in 1874 for the observation of the transsit of Venus."
"La colonia cuenta con dos ciudades, Tre-Rawson, a unos cuatro kilómetros de la desembocadura del río, y Gayman (sic), mucho más arriba. La primera se emplaza en ambas orillas del río y emplea un ferry que consiste en un esquife tripulado por un barquero. Un poco más al sur de esta ciudad se destacan los pedestales de ladrillo y piedra erigidos por los franceses, en donde montaron los instrumentos, monumentos de su visita en 1874 para la observación del tránsito de Venus."

Esta cita me desconcertó en su momento, porque nunca había escuchado nada sobre una visita científica a Chubut en aquella época. Rebuscando en la web, descubrí que hubo no hubo una, sino varias expediciones científicas para estudiar el tránsito de Venus en 1882 en la Patagonia. Lo primero que asumo es que el autor anónimo del artículo del New York Times se equivocó en la fecha, y mencionó 1874 en lugar de 1882. A partir de allí, vamos a ver de que se trataban aquellas expediciones. Para ello, la primera pregunta que hay que hacerse es: ¿Qué es un "Tránsito"? ¿Por qué es importante un "Tránsito de Venus"?

El tránsito de Venus (círculo negro) a través del disco solar. A la izquierda, una de las miles de fotos tomadas en 1882 [European Southern Observatory]. A la derecha, imagen capturada por el observatorio espacial SDO (Solar Dynamics Observatory) en 2012 [Eureka].

martes, 23 de febrero de 2016

1985: un OVNI en el cielo de Puerto Madryn

La nota de hoy es una mezcla de historia con mito, de verdad con fábula, pero en el fondo no deja de ser una parte de la realidad que sucedió. A fin de cuentas el denominado fenómeno OVNI ha sido algo real, como fenómeno social, desde la década del '50 en adelante. La maravillosa década de los '80, donde transitó parte de mi niñez y adolescencia, fue una época llena de noticias sobre este tema. Así fue como empecé a leer con avidez todo lo que había sobre el tema, y descubrí con asombro autores como Erich Von Daniken, o nuestro criollo Fabio Zerpa. Las maravillosas revelaciones que prodigaban este tipo de autores captaron mi atención hasta el fin de mi adolescencia y el comienzo de la universidad. A partir de ahí, de a poco, fui viendo como la aparentemente impecable trama mostraba sus huecos, inconsistencias, parches, y mentiras. Con el tiempo me volví más escéptico y menos crédulo, y me sumergí en el mundo de la ingeniería y las ciencias exactas. Sin embargo, aún estoy dispuesto a (y me gusta) escuchar una buena historia de OVNIs que ponga a prueba mi escepticismo.

La edición del miércoles 21 de agosto de 1985 del diario El Chubut dedica la mitad de la portada al avistamiento que tuvo lugar no solo en Puerto Madryn, sino también en Trelew y la zona del valle. La foto del OVNI es de poca ayuda, porque apenas nos revela una mancha blanca. El titular, por el contrario, es muy atractivo: "Un OVNI nos pasó por arriba".

sábado, 13 de febrero de 2016

Todos los caminos conducen a crédito.limosna.normas

La entrada de hoy es otra de esas excusas para no escribir algo más largo, pero como ya saben, caigo fácilmente en la procrastinación. De todas formas, trataré de ser más que breve. La cuestión es que leí en algunos sitios notas sobre este tema (Microsiervos y Strange Maps), y me resulta un concepto de lo más innovador. ¿A qué me refiero? Pues a what3words, el sistema de posicionamiento "definitivo" que es capaz de identificar sin ambiguedad cualquier porción de 3x3 metros en toda la Tierra con simplemente tres palabras.
Todos los caminos conducen a Roma, o según what3words, a crédito.limosna.normas

Jugando con el nombre de la aplicación ("que 3 palabras"), nos encontramos con que palabras.palabras.palabras es un lugar en la frontera entre Ecuador y Perú.


La idea parte del problema de identificar locaciones en forma univoca, porque si a una persona no se la puede localizar, entonces no existe. Según afirman los creadores de what3words, el 75 por ciento de la población mundial (4000 millones de personas, millón más, millón menos) no tiene una dirección física. Todas esas personas sin dirección no pueden abrir una cuenta bancaria, no pueden resolver asuntos administrativos ni sanitarios y mucho menos pueden recibir entregas postales. Este problema suele ser mayor en los países en desarrollo, donde hay grandes barrios que crecen sin control urbanístico y por tanto sin direcciones formales, aunque los países más desarrollados no están exentos (también en el primer mundo te pierden la correspondencia).

domingo, 7 de febrero de 2016

Curiosidades matemático-lógicas para pasar el verano austral

Mientras estoy armando un par de artículos para lanzar a lo largo de febrero, se me ocurrió que es un buen momento para repasar algunas curiosidades matemático-lógicas. El disparador ha sido, en este caso, una breve entrada en Microsiervos, así que para allá vamos...


* De primos y cuadrados
La consigna es simple: un número primo que al dividirlo por 4 deje de resto 1 (por ejemplo, 41) siempre se puede expresar como la suma de dos cuadrados. Por ejemplo: 41 = 16 + 25 = 4² + 5². No he podido encontrar una demostración algebraica cerrada sobre este postulado, pero al menos verifiqué que funciona para todos los casos hasta 149.

Hasta 149 funciona... ahora que siga otro (o que publique la demostración).


* Mensajes secretos
En el blog Futility Closet encontré un curioso enunciado que guarda relación con el tema de encontrar mensajes ocultos en determinados textos. Hace un tiempo hubo toda una controversia, de la cual aún pueden encontrarse libros, acerca de ciertos mensajes premonitorios que están codificados en libros específicos, y en particular, en la Biblia. La verdad es que en estos casos suele ocurrir que uno encuentra lo que quiere encontrar. Por ejemplo, me tomé el trabajo de transcribir las primeras líneas de El Quijote, y resulta que acomodando un poco los finales de cada oración me encuentro con que aparece el nombre de este blog... ¡en un texto del año 1605! Está claro que Cervantes no me estaba haciendo propaganda con 400 años de anticipación. Como podrán ver, el arreglo que hice es bastante burdo, pero creo que ilustra la idea. En cierta manera, las palabras están en nuestro alfabeto, todo depende de como ordenemos las letras.

Esta blog ya tenía seguidores en 1605, en especial un alcalaíno de apellido Cervantes.

miércoles, 27 de enero de 2016

Relatos del Chubut Viejo

Siguiendo el hilo de mi anterior entrada, quiero aprovechar a recomendar un libro de historia regional bastante poco conocido: Relatos del Chubut Viejo. ¿Qué tiene que ver la entrada anterior? Bueno, el libro llegó a mis manos de parte de uno de los nietos del autor, en aquella reunión que compartimos en la costa madrynense que luego me llevó hasta una de las viejas máquinas de vulcanización de mi abuelo. Así se cierra un círculo perfecto, de presente y pasado, de historia y memoria. Pero mejor me dejo de tanta cháchara, y voy a lo concreto.


viernes, 22 de enero de 2016

Un recuerdo fortuito

Hace unos días ocurrió algo curioso y fortuito, una de esas anécdotas mínimas que tienen cierto simbolismo en lo personal. Todo empezó a la mañana, cuando a través de una foto en el Facebook se dio la posibilidad de improvisar una reunión con dos personas que conocí mediante la red social y con las que interactúo hace rato porque compartimos inquietudes similares: Patricio Castillo Meisen y Oscar Comes, los creadores (por no decir guías espirituales) de los grupos Madryn Olvidado (Facebook) e Historia de la Patagonia (Facebook y Yahoo!) respectivamente. Luego de una grata reunión, que espero se repita en el futuro y que nos sirva para avanzar en algunos aspectos, cada uno volvió por su lado y yo aproveché a pasar a averiguar unas cosas por el centro.

Cuando emprendí el retorno hacia la casa de mi madre, inconscientemente tomé una ruta grabada en mi niñez, hacia el oeste por la calle 28 de julio, hasta las cinco esquinas, y de ahí a la izquierda por Alvear. Así pasé por la esquina de mis recuerdos, la de Belgrano y Alvear, la cual luce bastante cambiada, aunque todavía se pueden reconocer rasgos de lo que era la antigua casa. La luz del atardecer era de un melancólico tono anaranjado, aunque no reinaba la quietud de antaño. Siguiendo por Alvear me detuve a mitad de cuadra, a husmear por la reja del portón que da a lo que era el fondo del terreno, que en mi infancia fue una especie de parque de diversiones compuesto por pilas de chatarra, maderas, latas, un gallinero, etc. (incluyendo un enorme cartel de la UCR). Allí pude comprobar, una vez más, como la medianera del terreno sigue estando compuesta por la misma hilera de chapas por la que yo me asomaba en mi niñez (mediados de los '80), y que en aquel entonces ya estaban viejas y oxidadas. Sin embargo, esta vez encontré un recuerdo inesperado. En el medio de una pila de materiales, maderas, hierros, etc, divisé un artefacto metálico voluminoso e indefinido, al menos para el ojo poco entrenado. Pero para mí fue un flash, una imagen que volvió al presente a través de los intrincados laberintos de la memoria. Ese artefacto era parte de una maquinaria para la vulcanización de neumáticos, que estaba guardado en la casa de Belgrano y Alvear cuando yo era chico, y que para aquel entonces ya era obsoleta. Esa era una de las máquinas de la gomería de mi abuelo, Rugiero Donato, quien instaló este comercio en Madryn a mediados de la década del '40.

En un rincón del patio, que da a la calle Alvear, entre Belgrano y 9 de julio, encontré este retazo de historia familiar (y porque no, de Madryn), herrumbrado en una pila de chatarra.