sábado, 9 de julio de 2016

Sueños Bicentenarios

Hoy se cumplen 200 años de la declaración de la independencia de la República Argentina (o Provincias Unidas del Río de la Plata, o Confederación Argentina, según el artículo 35 de la Constitución Nacional), en la benemérita y muy digna ciudad de San Miguel de Tucumán, el 9 de julio de 1816. El texto, breve pero concreto, de dicha declaración, incluyendo las modificaciones introducidas el 19 de julio del mismo año, es el siguiente:
Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en congreso general, invocando al Eterno que preside el universo, en nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando séptimo, sus sucesores y metrópoli y toda otra dominación extranjera. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas, y cada una de ellas, así lo publican, declaran y ratifican comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, baxo el seguro y garantía de sus vidas haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación. Y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración. Dada en la sala de sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del Congreso y refrendada por nuestros diputados secretarios.
Acta de la declaración de independencia de la República Argentina [Fuente: Wikipedia].

Así se completaba el ciclo comenzado por la Revolución de mayo de 1810, los primeros gobiernos patrios, y la Asamblea del año 1813. Luego seguiría un largo camino de guerras, de independencia en primer lugar, contra el imperio español, y entre hermanos a partir de 1820, con la disolución del gobierno central y el comienzo de una guerra civil que duraría cincuenta años.

Con motivo del Bicentenario de aquella declaración, recordé algunas cosas que tenía perdidas en mi PC. Hace tiempo, cuando toda la comunicación pasaba por el correo electrónico, solía recibir cadenas de e-mails de diverso tipo, la mayoría de las cuales iba a parar a la basura. Sin embargo, algunas tenían cosas interesantes que ameritaron que las almacene. Una de ellas, que no recuerdo de donde salió, es una página de un supuesto diccionario español del año 1919 (aclaración: digo supuesto porque nunca vi el resto del diccionario en cuestión), cuya imagen reproduzco a continuación.

Página 120 de un (supuesto) diccionario español del año 1919 (fuente desconocida).

ARGENTINA (República). Estado de la América del Sur, lindante con Bolivia, Paraguay, Brasil, Uruguay, el Atlántico y Chile. 2.887.113 kms2. de extensión territorial (seis veces más que España) y 8.000.000 h. Es una nación de forma republicana federal de gobierno y se compone de 14 provincias, 10 territorios nacionales, y 1 distrito federal, constituido por la ciudad de Buenos Aires, capital de la República. El idioma nacional es el castellano, y la religión la católica, con tolerancia de cultos. Descubierta la costa del Río de la Plata por Juan Díaz de Solís en 1508, comenzó la colonización con Sebastian Cabot que en 1527 fundó el fuerte de Sancti-Spiritus. En 1810 el pueblo argentino se alzó contra el dominio español y después de una lucha de seis años, logró al fin su independencia en 1816. Todo hace creer que la República Argentina está llamada a rivalizar en su día con los Estados Unidos de la América del Norte, tanto por la riqueza y extensión de su suelo como por la actividad de sus habitantes y el desarrollo e importancia de su industria y comercio, cuyo progreso no puede ser más visible.

Este texto es muy interesante porque corresponde a la época en la que Argentina celebraba el Centenario (vuelvo a poner mis reparos: si es que efectivamente corresponde a un diccionario de 1919). La visión de aquel entonces era que nuestra república reunía todas las condiciones para estar a la par de Estados Unidos y en la cima de las naciones más desarrolladas. Esta visión persistió durante un tiempo más. Pocos años después, podemos leer un extenso artículo sobre la prosperidad de la nación argentina en un diario australiano, el "The Brisbane Courier", del sábado 6 de octubre de 1923, en el cual se resaltan las virtudes de la economía nacional, y su enorme potencial, y producción, de petróleo, azúcar, algodón, tabaco, yute y manufacturas. El artículo comienza diciendo que para un país que no tiene no carbón ni hierro, la Argentina tiene un desarrollo notable en una serie de industrias secundarias que no son conocidas por el común de la gente. Dicho desarrollo se ha logrado mediante barreras arancelarias, mientras que otras se han desarrollado en forma natural. Si embargo, ya en ese entonces, el cronista resaltaba que "Extrañamente para un país con tantos recursos agropecuarios, no se ha intentado desarrollar la industria de insumos y maquinaria agropecuaria, las cuales provienen de Estados Unidos". Todo un vaticinio de los derroteros que seguiría la zigzagueante política industrial de nuestro país.

Extracto del periódico The Brisbane Courier del sábado 6 de octubre de 1923, donde aparece el artículo "A Wealthy Republic" (una república rica), destacando las virtudes y logros de nuestro país. Fuente: National Library of Australia.

Mucho camino se ha recorrido desde entonces, ya sea 1816, 1919 o 1923, y mucho más queda por recorrer. La República no estará completa hasta que no logre saldar las deudas históricas que tiene con su pueblo. Pero para que eso ocurra, también el pueblo debe ponerse a la altura de los desafíos que plantea cada época. Siempre se puede estar mejor, y siempre se puede estar peor. En diversas ocasiones la historia ha puesto a nuestro país ante una disyuntiva y siempre se ha optado por algunas de las opciones, con mayor o menor éxito. Aún estamos a mitad de camino, pero tenemos que festejar lo logrado y lo avanzado, y aclaro que no me refiero a lo que va del siglo XXI, ni K ni M, sino a los 200 años, al camino del virreinato a la independencia, y de ahí, al desarrollo. ¿Qué nos esperará para el Tricentenario? Espero que alguien responda a esta pregunta, si es que este blog sigue siendo accesible como una pieza de museo digitalmente fosilizada, dentro de 100 años. Hasta entonces, seguiremos bregando para que se cumplan los anhelos de todos los que sueñan con un país mejor y más justo. Saludos.

Diferentes logos para el Bicentenario. El de arriba a la izquierda es el oficial del gobierno nacional, mientas que los otros tres son los que diseñó la provincia de Tucumán [Fuente: Clarin].

2 comentarios:

  1. Muy bueno Pato, siempre impecables tus artículos... Una sugerencia, Wealthy es Rico, mientras que Healthy es Sano.

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    1. Gracias Jona por el comentario y por lo de Wealthy, recién acabo de darme cuenta del despiste. Abrazo

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