jueves, 3 de marzo de 2011

Cuando la portabilidad se medía en (muchos) kilogramos

Revisando unas fotos del año pasado me encontré con una curiosidad interesante para compartir. En Enero de 2010 estuve de visita en Trevelin, el "Pueblo del Molino", por tercera vez. En dos ocasiones previas había visitado el lugar, siempre con distintas compañias, y merecía una nueva visita. A diferencia de las veces anteriores, no solo visité el Museo Cartref Taid, más conocido como la Tumba del Malacara, y la represa de Futaleufú, sino que pude visitar el Museo Histórico Regional, que funciona en las instalaciones de lo que fue en su tiempo el Molino Andes. Este mueso es uno de los más importantes de la provincia de Chubut, en lo que respecta a cultura e historia Galesa, y a todos los aspectos de la colonización de esa zona de la cordillera. De por sí el museo necesitaría de toda una entrada completa en este blog para hacer una descripción solo superficial. En sus salas se acumulan innumerables piezas de valor histórico y unas cuantas curiosidades dignas de contemplar.

Estaba por terminar la recorrida al museo en aquel entonces, cuando me llamó al atención un instrumento acomodado en un estante. La sala en cuestión estaba dedicada a la vida y el trabajo en las primeras décadas del siglo XX, y se podían apreciar muchas herramientas, incluyendo algunas tan voluminosas como una cosechadora y un Ford T. Pero el instrumento que me llamó la atención fue uno que se relaciona con mi profesión, que es la ingeniería electrónica. No pude averiguar el año de fabricación, ni el origen, pero con solo saber su funcionalidad fue suficiente:



Pues sí, se trata de un "tester portátil". Para que tengan una idea del tamaño, vean las lámparas en la parte superior. Una hermosa pieza de ingeniería electrónica, construida con válvulas y con mucho metal. Los criterios de miniaturización y portabilidad han variado notoriamente en el último siglo, y día a día nos sorprenden con cosas más pequeñas que pueden hacer cada vez más tareas. Sin embargo, en aquella época, quien sabe, de la década del '20 o '30, ese aparato, tan voluminoso, y sin duda muy pesado, era un equipo portable. Así que ya saben, para aquellos que se quejan de que el celular les abulta en el bolsillo o que la notebook les pesa en el hombro, piensen que podrían haber nacido 70 u 80 años atrás y hubiesen tenido que salir a hacer una medición de campo con ese tester portátil.

Esto es todo por hoy, nos vemos en la próxima. Hasta siempre.

4 comentarios:

  1. guau..... ¿puedo postear??? epa....

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  2. ahora si papa!!!!!!!!!!!!!! santa curación milagrosa, el mundo ha cedido una posición esta vez.. :)

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  3. Felicitaciones hermano, sabía que alguna vez ibas a lograr superar los escollos. Un abrazo

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