viernes, 10 de junio de 2011

El SAC-D está en órbita

Finalmente, después de un largo proceso de casi diez años de trabajo, el SAC-D ha sido lanzado al espacio este 10 de Junio. A las 07:20 de la mañana, desde la base Vandenberg de la fuerza aérea norteamericana, en California, el SAC-D fue puesto en órbita mediante un cohete Delta II. El último reporte de la NASA dice que el SAC-D se ha separado en forma satisfactoria del cohete y que sus paneles solares se han desplegado para comenzar a generar energía.


Video del lanzamiento

El SAC-D representa un escalón más en el desarrollo de tecnología espacial en Argentina, el cuarto de su serie. La serie SAC, siglas de Satélite de Aplicaciones Científicas, ha sido desarrollada integramente por la empresa INVAP, en sus instalaciones de San Carlos de Bariloche. El primero de la serie (aunque no el primero en estar operativo) fue el SAC-A, un satélite experimental que sirvió de prototipo para ensayar y validar diversas técnicas constructivas, que estuvo en operaciones entre 1998 y 1999. Sin embargo, previamente se había construido y lanzado el SAC-B (1996), cuya misión era registrar eventos explosivos de rayos gamma del espacio profundo, mapear radiación X de fondo y analizar explosiones solares. Lamentablemente éste no pudo cumplir su cometido porque la plataforma de lanzamiento utilizada, un cohete Pegasus XL falló y el satélite no pudo ser liberado en órbita. A pesar de ello, el proyecto sirvió para verificar que la plataforma de diseño estaba libre de errores. Por último el SAC-C, lanzado en 2000, aún está operativo y presta servicios de utilidad para el gobierno y el sector productivo, a través de sus tres cámaras de alta resolución.

SAC-D en las instalaciones de INVAP [Gentileza INVAP]

SAC-D es producto de la colaboración multinacional. El experimento Aquarius, que está destinado a medir la salinidad del mar, fue desarrollado por la NASA; mientras que hubo otros instrumento aportados por las agencias espaciales de Italia, Francia, Canadá y Brasil. Sin embargo, el grueso del equipamiento y el diseño del satélite en si mismo, corrió por cuenta de la agencia espacial argentina, la CONAE, y de INVAP. Según he leído, la CONAE es la única agencia espacial de toda Latinoamérica que tiene reconocimiento oficial de la NASA, lo cual no es poco. Si a esto le sumamos el conocimiento acumulado sobre tecnología espacial, aeronáutica e investigación en general, el panorama es muy alentador. Vale la pena en este momento recordar que la Argentina tuvo un programa espacial, suspendido durante los años de la última dictadura, que empezó a resucitar en la década de los noventa. Hace un tiempo hice un breve repaso sobre algunos de estos temas, pero quiero recordar que están en marcha proyectos como el Tronador, un cohete para poner pequeñas cargas en órbita, y VENG, el Vehículo Espacial de Nueva Generación, otra de las líneas prioritarias de la CONAE.

La próxima meta de INVAP y la CONAE son los dos Satélites Argentinos de Observación con Microondas (SAOCOM), cuya utilidad principal será el monitoreo y la prevención de catástrofes con la utilización de un Radar de Apertura Sintética. Por otro lado, INVAP está desarrollando tres satélites de comunicaciones para el empresa AR-SAT, que se usarán para brindar servicios de telefonía, Internet y TV a usuarios en todo el territorio nacional. Se espera que estos satélites entren en funciones entre 2014 y 2014, y se lanzarían desde la Guyana Francesa, mediante cohetes Ariane-V ó Soyuz.

P.D. (11 de Junio de 2011): Les dejo un artículo muy interestante sobre el SAC-D y el experimento Aquarius, que encontré en el blog Eureka, de Daniel Marin.

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