sábado, 28 de enero de 2012

Lo que decían algunos científicos del siglo XIX acerca del cerebro y la inteligencia

Hace tiempo que leí Versiones de la Patagonia, de Jorge Fondebrider, pero recién unos días atrás recordé un fragmento del texto en particular, mientras veía un documental sobre el cerebro humano. Se trata del capítulo 16, "Científicos y exploradores", en el cual se dedica una parte al Perito Francisco Moreno y sus frecuentes expediciones por el país, especialmente por la Patagonia. Allí cuenta que siendo muy joven, en 1867, Moreno tuvo la oportunidad de conocer al científico alemán Germán Burmeister, director de la Academia Nacional de Ciencias Exactas de la Argentina, quien se mostró interesado en un fósil desconocido que había hallado el mismo Moreno. Le sugirió contactarse con el científico francés Paul Broca, uno de los referentes en la ciencia de la medición craneana. Ignoro si alguna vez Moreno se contactó con Broca, pero aquí viene lo que quiero compartir, y en este caso no tiene nada que ver con Moreno ni la Patagonia.

Paul Broca fue un eminente médico y científico francés de mediados del siglo XIX. Realizó importantes aportes en el estudio del cerebro humano, entre otras cosas. Como parte de esos estudios llegó a algunas conclusiones inquietantes:
"En general, el cerebro es más grande en los adultos que en los ancianos, en los hombres que en las mujeres, en los hombres eminentes que en los de talento mediocre, en las razas superiores que en las razas inferiores"
"A igualdad de condiciones, existe un relación significativa entre el desarrollo de la inteligencia y el volumen del cerebro"
"Un color de piel más o menos negro, un cabello lanudo, y una inferioridad intelectual y social, son rasgos que suelen ir asociados"
"Ningún grupo de piel negra ha sido capaz de elevarse espontáneamente hasta el nivel de la civilización"
Fuentes: Jorge Fondebrider, Joaquín García Carrasco, Ángel García del Dujo, Carles Paul
Con estas citas no quiero desmerecer el resto del trabajo de Broca, de hecho lo desconozco, pero este tipo de conclusiones alimentaron otras más extremas que vendrían a posteriori. Por ejemplo, en 1864 Carl Vogt, un científico alemán, decía cosas como estas:
"Por su cima redondeada y su lóbulo posterior menos desarrollado, el cerebro de los negros se parece al de nuestros niños, y por la protuberancia del lóbulo parietal, al de nuestras hembras. En cuanto a sus facultades intelectuales, el negro adulto participa de la naturaleza del niño, de la hembra y del hombre senil blanco"
"Algunas tribus han fundado estados provistos de un tipo característico de organización; pero en cuanto al resto podemos atrevernos a afirmar que el conjunto de esa raza nunca, ni en el pasado ni en el presente, ha hecho nada por el progreso de la humanidad, ni nada digno de ser conservado"
Fuentes: Jorge Fondebrider, Stephen Jay Gould

Sin embargo, el que fue un poco más allá fue el psicólogo Gustave Le Bon, discípulo de Broca, quien en 1879 decía cosas como estas:
"En las razas más inteligentes, como sucede entre los parisinos, hay gran cantidad de mujeres cuyo cerebro presenta un tamaño más parecido al del gorila que al del hombre."
"Todos los psicólogos que han estudiado la inteligencia de la mujer, así como los poetas y novelistas, reconocen hoy que la mujer representa la forma más baja de la evolución humana, y que está más cerca del niño y del salvaje que del hombre adulto y civilizado. Se destaca por su veleidad, inconstancia, carencia de ideas y de lógica, así como por su incapacidad para razonar. Sin duda hay algunas mujeres destacadas, muy superiores al hombre medio, pero son tan excepcionales como la aparición de cualquier monstruosidad, como un gorila de dos cabezas, por ejemplo; por lo tanto, podemos dejarlas totalmente de lado"
"El deseo de proporcionarles la misma educación, y por tanto, de proponerles las mismas metas, es una peligrosa quimera... El día que las mujeres, olvidando las ocupaciones inferiores que les ha asignado la naturaleza, abandonen el hogar para participar en nuestras luchas, ese día comenzará una revolución social, y desaparecerá todo aquello que mantiene unidos los sagrados vínculos de la familia"
Fuentes: Jorge Fondebrider, Stephen Jay Gould

Está de más decir que estas ideas, mezcladas al concepto difuso de las razas y las cuestiones nacionalistas, dieron lugar a las peores calamidades en los años que siguieron. Este tema ha sido ampliamente tratado por autores como el biólogo y paleontólogo Stephen Jay Gould, quien afirmaba que se trataba de una infundada creencia en el determinismo biológico, donde las diferencias económicas y sociales entre los grupos humanos (razas, clases sociales y sexos) se justifican a través de distinciones heredadas e innatas.

En cuanto me haga del tiempo y pueda aglutinar las ideas, voy a volver sobre el tema de los errores o prejuicios de la ciencia en épocas pasadas, pero abarcando otras áreas de la misma. Por el momento, los dejo para que reflexionen sobre lo expuesto. Hasta la próxima.

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