Hace tiempo que leí Versiones de la Patagonia, de Jorge Fondebrider, pero recién unos días atrás recordé un fragmento del texto en particular, mientras veía un documental sobre el cerebro humano. Se trata del capítulo 16, "Científicos y exploradores", en el cual se dedica una parte al Perito Francisco Moreno y sus frecuentes expediciones por el país, especialmente por la Patagonia. Allí cuenta que siendo muy joven, en 1867, Moreno tuvo la oportunidad de conocer al científico alemán Germán Burmeister, director de la Academia Nacional de Ciencias Exactas de la Argentina, quien se mostró interesado en un fósil desconocido que había hallado el mismo Moreno. Le sugirió contactarse con el científico francés Paul Broca, uno de los referentes en la ciencia de la medición craneana. Ignoro si alguna vez Moreno se contactó con Broca, pero aquí viene lo que quiero compartir, y en este caso no tiene nada que ver con Moreno ni la Patagonia.
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| Imagen generada con Chat GPT (19/abril/2026) |
Paul Broca fue un eminente médico y científico francés de mediados del siglo XIX. Realizó importantes aportes en el estudio del cerebro humano, entre otras cosas. Como parte de esos estudios llegó a algunas conclusiones inquietantes:
"En general, el cerebro es más grande en los adultos que en los ancianos, en los hombres que en las mujeres, en los hombres eminentes que en los de talento mediocre, en las razas superiores que en las razas inferiores"
"A igualdad de condiciones, existe un relación significativa entre el desarrollo de la inteligencia y el volumen del cerebro"
"Un color de piel más o menos negro, un cabello lanudo, y una inferioridad intelectual y social, son rasgos que suelen ir asociados"
"Ningún grupo de piel negra ha sido capaz de elevarse espontáneamente hasta el nivel de la civilización"
Fuentes: Jorge Fondebrider, Joaquín García Carrasco, Ángel García del Dujo, Carles Paul
"Por su cima redondeada y su lóbulo posterior menos desarrollado, el cerebro de los negros se parece al de nuestros niños, y por la protuberancia del lóbulo parietal, al de nuestras hembras. En cuanto a sus facultades intelectuales, el negro adulto participa de la naturaleza del niño, de la hembra y del hombre senil blanco"
"Algunas tribus han fundado estados provistos de un tipo característico de organización; pero en cuanto al resto podemos atrevernos a afirmar que el conjunto de esa raza nunca, ni en el pasado ni en el presente, ha hecho nada por el progreso de la humanidad, ni nada digno de ser conservado"
Fuentes: Jorge Fondebrider, Stephen Jay Gould
Sin embargo, el que fue un poco más allá fue el psicólogo Gustave Le Bon, discípulo de Broca, quien en 1879 decía cosas como estas:
"En las razas más inteligentes, como sucede entre los parisinos, hay gran cantidad de mujeres cuyo cerebro presenta un tamaño más parecido al del gorila que al del hombre."
"Todos los psicólogos que han estudiado la inteligencia de la mujer, así como los poetas y novelistas, reconocen hoy que la mujer representa la forma más baja de la evolución humana, y que está más cerca del niño y del salvaje que del hombre adulto y civilizado. Se destaca por su veleidad, inconstancia, carencia de ideas y de lógica, así como por su incapacidad para razonar. Sin duda hay algunas mujeres destacadas, muy superiores al hombre medio, pero son tan excepcionales como la aparición de cualquier monstruosidad, como un gorila de dos cabezas, por ejemplo; por lo tanto, podemos dejarlas totalmente de lado"
"El deseo de proporcionarles la misma educación, y por tanto, de proponerles las mismas metas, es una peligrosa quimera... El día que las mujeres, olvidando las ocupaciones inferiores que les ha asignado la naturaleza, abandonen el hogar para participar en nuestras luchas, ese día comenzará una revolución social, y desaparecerá todo aquello que mantiene unidos los sagrados vínculos de la familia"
Fuentes: Jorge Fondebrider, Stephen Jay Gould
Está de más decir que estas ideas, mezcladas al concepto difuso de las razas y las cuestiones nacionalistas, dieron lugar a las peores calamidades en los años que siguieron. Este tema ha sido ampliamente tratado por autores como el biólogo y paleontólogo Stephen Jay Gould, quien afirmaba que se trataba de una infundada creencia en el determinismo biológico, donde las diferencias económicas y sociales entre los grupos humanos (razas, clases sociales y sexos) se justifican a través de distinciones heredadas e innatas.
En cuanto me haga del tiempo y pueda aglutinar las ideas, voy a volver sobre el tema de los errores o prejuicios de la ciencia en épocas pasadas, pero abarcando otras áreas de la misma. Por el momento, los dejo para que reflexionen sobre lo expuesto. Hasta la próxima.
Nota del 19 / abril / 2026: Pues resultó ser que no encontré el tiempo para seguir profundizando en la nota hasta ahora... ¡14 años después! Sin embargo, creo que bien vale la pena enriquecer un poco las citas mencionadas anteriormente con un par de ejemplos documentados, en este caso del siglo XVIII, que ilustran cómo incluso figuras centrales del pensamiento ilustrado y científico de aquel entonces expresaron ideas que hoy son consideradas abiertamente racistas.
Uno de estos ejemplo es el de David Hume, quien en su ensayo Of National Characters incluye una nota al pie (añadida en las ediciones posteriores de 1753 y 1777), donde declara que:
Si bien esta es una afirmación que aparece en una nota al pie, expresa de manera directa un prejuicio racial, en línea con ciertas generalizaciones sobre los pueblos que eran habituales en sectores del pensamiento ilustrado temprano.
Uno de estos ejemplo es el de David Hume, quien en su ensayo Of National Characters incluye una nota al pie (añadida en las ediciones posteriores de 1753 y 1777), donde declara que:
“I am apt to suspect the negroes to be naturally inferior to the whites. There scarcely ever was a civilized nation of that complexion… No ingenious manufactures among them, no arts, no sciences.”
“Me inclino a sospechar que los negros son naturalmente inferiores a los blancos. Apenas ha habido nunca una nación civilizada de esa complexión… No hay entre ellos manufacturas ingeniosas, ni artes, ni ciencias.”
Si bien esta es una afirmación que aparece en una nota al pie, expresa de manera directa un prejuicio racial, en línea con ciertas generalizaciones sobre los pueblos que eran habituales en sectores del pensamiento ilustrado temprano.
Por otra parte, Carl Linnaeus (Carlos Linneo) propone, en la 10ª edición de Systema Naturae (1758), una clasificación de la especie humana en distintos grupos. En ese contexto describe al Homo Afer (Hombre Africano) como «niger, phlegmaticus, laxus… astutus, indolens, negligens…», lo que sería «negro, flemático, relajado… astuto, indolente, negligente…»
Ambas caracterizaciones forman parte de un intento de sistematización biológica que combina rasgos físicos con atributos de temperamento y conducta. Desde una perspectiva actual, resulta evidente que dichas descripciones incorporan estereotipos culturales europeos del siglo XVIII, proyectados como si fueran categorías naturales. Dicho de otro modo, la producción intelectual de la Ilustración, aun en figuras de gran relevancia, no estuvo exenta de prejuicios profundamente arraigados en su contexto histórico.
Ambas caracterizaciones forman parte de un intento de sistematización biológica que combina rasgos físicos con atributos de temperamento y conducta. Desde una perspectiva actual, resulta evidente que dichas descripciones incorporan estereotipos culturales europeos del siglo XVIII, proyectados como si fueran categorías naturales. Dicho de otro modo, la producción intelectual de la Ilustración, aun en figuras de gran relevancia, no estuvo exenta de prejuicios profundamente arraigados en su contexto histórico.

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