sábado, 7 de julio de 2012

Un extraño mapa de una Sudamérica que no fue

Vuelvo al blog después de un receso de casi dos semanas por motivos variados (e incorrelados), desde lo laboral hasta lo doméstico y alguna cuestión médica entre medio. Tengo una pila de material que quiero volcar al blog, pero entre tanta interrupción no puedo dedicarle el tiempo necesario como para procesar todo y escribir algo decente. Por eso es que esta breve entrada la voy a dedicar a una cosa sobre la que no he podido hallar mucha información. Se trata de un extraño mapa de Sudamérica que anda dando vueltas por mi PC desde principios de este año. Lo hallé, como en otras ocasiones, de forma casual mientras buscaba información sobre viajeros y exploradores en la Patagonia a principios del siglo XX. En la revista Electroneurobiología del año 2007 aparece un artículo dedicado a Christofredo Jakob y su travesía científica a Tierra del Fuego en el año 1923. Christofredo Jakob era un científico alemán nacionalizado argentino que fue uno de los pioneros en el área de las neurociencias en Argentina, pero además realizó investigaciones en otras áreas, como la biología general, antropología, paleontología, filosofía, etc. En el artículo de la revista, donde se describe el viaje de Jakob en el vapor Cap Polonio, y se reproduce parte de su trabajo original de aquella época, aparece el mapa que da motivo a esta entrada:

Mapa francés del año 1918, basado en las ideas de Otto Tannenberg sobre un estado independiente germano-americano [extraido de la revista Electroneurobiología].

El mapa está en idioma francés y muestra lo que da en llamar la Alemania Austral, una región que comprende toda la Argentina, Chile, Paraguay (con las fronteras previas a la guerra del Chaco), Uruguay, y una parte importante de Bolivia y Brasil. Dentro de esa Alemania Austral hay una región más pequeña sombreada, que comprende a Paraguay, Uruguay, las provincias argentinas de la Mesopotamia, y el sur de Brasil, que según el mapa "están destinadas a formar el primer estado estado independiente germano-americano, piedra angular de la Alemania Austral". Según dice el artículo de la revista electroneurobiología, es un mapa francés del año 1918, que denuncia un supuesto plan alemán de formar para 1958 un estado independiente germano-americano, núcleo de una futura Alemania Austral. ¿Qué relación tiene con Jakob? Ninguna, simplemente que hubo especulaciones sobre las razones de las investigaciones de Jakob, pero nada concreto. El artículo no menciona nada más sobre el mapa y no he podido encontrar la fuente del mismo. Investigando un poco sobre el nombre R.O. Tannenberg, que aparece en el mapa, encontré una cita muy interesante en el libro "German Plans For The Next War", de J. B. W. Gardiner (2004). Allí se cita a un trabajo de Otto Tannenberg de 1911, en el cual declara que:

"Alemania tomará bajo su protección las repúblicas de Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay, el tercio sur de Bolivia... y también el sur de Brasil, donde la cultura germana es predominante... Chile y Argentina preservarán su idioma y autonomía, pero se requerirá que el Alemán sea dictado en las escuelas como un segundo lenguaje. El sur de Brasil, Paraguay y Uruguay son países de cultura alemana y allí el Alemán será el idioma nacional"

El mismo espíritu de esta declaración sería repetido décadas después, en 1944, por el infame Joseph Goebbels:

"Argentina será un día a la cabeza de una unión aduanera que incluya a las naciones de la mitad sur de América del Sur. Este foco de oposición contra los Estados Unidos de América, junto con Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, forman una poderoso bloque económico, y, finalmente, a través del Perú, se extenderá hacia el norte, para colocar la colonia de Brasil (nota: se refiere a la alineación de Brasil con los Aliados) en una posición difícil."

Los años pasaron y la Alemania Austral nunca existió. Si bien es cierto que hubo y hay presencia de colectividades alemanas en diferentes rincones de nuestro país y del cono sur, nunca hubo una acción real en ese sentido. No quiero decir que no hubiese habido alguna intención, sino que nunca formó parte de una amenaza real. Esto me hace acordar a aquellos escenarios de supuestas invasiones durante al Segunda Guerra Mundial que nunca existieron: un poquito de verdad, mucho de mentira (ver [1] y [2]).

En fin, creo que es hora de desconectarme. Si alguien tiene más información sobre este tema, será bienvenida. Hasta la próxima.

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