viernes, 3 de agosto de 2012

El Terror

La primera palabra que se me viene a la mente al pensar en el libro de Dan Simmons es Frío. Quizás es la casualidad de que este invierno ha sido uno de los más fríos de la última década, pero mucho me temo que si lo hubiese leído en pleno Enero (siempre refiriéndome al hemisferio sur) la sensación hubiese sido la misma. Es frío lo que se siente al ponerse en la situación de los hombres de la expedición de Sir John Franklin, que desapareció mientras buscaban el paso del noroeste, una vía para pasar del Atlántico al Pacífico sin tener que ir hasta el Cabo de Hornos. Esta expedición pasó a la historia no por hallar esa de vía marítima (de hecho, no la encontraron), sino por desaparecer. Zarparon el 19 de Mayo de 1845 de Inglaterra, y después del último contacto con un barco ballenero, el 28 de Julio de 1845, nadie volvió a verlos. Lo poco que se sabe de la expedición se ha podido reconstruir con el paso de los años, gracias a una nota hallada en un mojón, y a algunos restos desperdigados por la Isla del Rey Guillermo. La expedición estaba compuesta por dos barcos, el Erebus y el Terror (hay que ponerle ese nombre...), y por 129 tripulantes. Soportaron tres inviernos congelados, uno en la relativamente reparada bahía de la isla de Beechey, y otros dos en algún lugar al noroeste de la isla del Rey Guillermo.



El libro de Simmons es muy bueno, atrapante, con muchos detalles, y con un grado de realismo importante. Quizás lo único que puedo criticar es el agregado de un elemento fantástico a la historia para crear una atmósfera de terror. Las condiciones en las que tuvieron que luchar aquellos hombres congelados en el medio del mar, mal alimentados, semienvenenados por la comida enlatada, era suficientemente terrorifica como para agregar un elemento fantástico. Al menos el condimento fantástico se encuadra dentro de la mitología de los pueblos esquimales, y es manejado con mucha habilidad por el escritor.

Nota hallada por McClintock en 1859 en un montículo de piedras en la isla del Rey Guillermo.


Como conclusión final, es un muy buen libro, a mitad de camino entre la novela histórica y la fantástica, que puede hacer que el lector sienta, aunque más no sea por un rato, el frío del Ártico en sus huesos. Para los curiosos, como yo, existe una gran cantidad de material en la web sobre la expedición de Franklin y las últimas investigaciones del caso, sobre las que no voy a extenderme para evitar caer en la tentación de escribir demasiado. Simplemente les dejo algunos enlaces para informarse más sobre este tema.

http://es.wikipedia.org/wiki/Expedici%C3%B3n_perdida_de_Franklin

http://erebusandterrorfiles.blogspot.com.ar/

Ahora sí, los dejo y me voy al calor de mi dormitorio, antes de que aparezca el Tuunbaq.

Nota del 09/Septiembre/2014: Parece ser que después de casi 170 años el misterio de la expedición de Sir John Franklin empieza a resolverse. Hoy leí la noticia en el diario La Nación, y luego la amplié con una nota de The Globe and Mail, acerca del anuncio del primer ministro de Canadá, Stephen Harper, acerca del hallazgo de uno de los dos buques (aún no se sabe si el Erebus o el Terror) de dicha expedición por parte de un equipo de investigadores canadienses.Sin duda en los próximos meses habrá más novedades al respecto, y así se podrá llegar a conocer parte de la historia de lo que vivieron aquellos marineros.

Imágen de sonar del hallazgo [Fuente: The Globe and Mail]

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