martes, 26 de febrero de 2013

Baychimo, el barco fantasma del Ártico, y otras historias parecidas

Días atrás algunos medios de comunicación trataron el tema del Lyubov Orlova, un crucero con bandera de las islas Cook que navega a la deriva por el Atlántico Norte. Se trata de un barco de 90 metros de largo, con capacidad para 110 pasajeros, que fue construido en la Unión Soviética en 1976. Estaba equipado para operar en la región antártica y, según lo que dicen los medios, años atrás solía hacer viajes de Ushuaia a la Antártida. El pasado 23 de enero el crucero estaba siendo remolcado desde Terranova a República Dominicana, donde iba a ser desguazado, cuando se rompió el cable que lo unía al remolcador. Desde entonces, está a la deriva. Al parecer se desconoce la ubicación del Lyubov Orlova, pero se cree que podría estar siguiendo la trayectoria contraria a la que efectuó el Titanic, en dirección a Irlanda. La nave, sin tripulación, luces ni balizas de localización, es un peligro para el tráfico marítimo y para el medio ambiente. La asociación ecologista francesa Robin des Bois alertó que si el barco llegara a colisionar, naufragar o tener alguna avería, podría liberar hidrocarburos y otros fluidos contaminantes. El barco, al estar en aguas internacionales y carecer de tripulación, parece ser que se encuentra en una, permitanme la analogía, deriva legal, ya que no existe legislación internacional para estos casos, ni organismo que pueda hacer de "policía".

La lectura de la noticia me trajo a la memoria algunas películas de terror olvidables, como las que solía ver en mi adolescencia o post adolescencia (Ghost Ship y Death Ship, con patéticas similitudes que incluyen hasta el afiche), y algunas historias de difícil confirmación sobre barcos fantasmas. Una búsqueda muy superficial por la web me trajo una lista de barcos entre los que se encuentran el mítico Holandés Errante, el Caleuche, el Erebus y el Terror, y el inevitable Mary Celeste. Sin embargo, el que me pareció más interesante fue el carguero Baychimo, una historia que había leído hace unos años sobre la que nunca tuve tiempo de escribir nada (hasta ahora).

El Baychimo atrapado en el hielo (1931) [Fuente: Abadia Digital]

El carguero Baychimo fue botado en Suecia en 1914 con bandera alemana, y su nombre original fue Ångermanelfven (creo que se trata del nombre de un río del norte de Suecia, pero no pude confirmarlo). Tenía casco de acero, un desplazamiento de 1.322 toneladas y unos 70 metros de eslora. Durante la Primera Guerra Mundial realizó rutas comerciales entre Suecia y Alemania, y al acabar el conflicto fue entregado a Inglaterra como parte de las reparaciones de guerra que tuvo que pagar Alemania (dicho sea de paso, dichas reparaciones recién se terminaron de pagar... en octubre de 2010). En 1921 lo compró la Compañía de la Bahía de Hudson, que lo renombró con el que sería su nombre definitivo: Baychimo. Durante los siguientes diez años realizó viajes al norte de Canadá, donde distribuía víveres y combustible en ocho factorías de la Compañía, y cargaba a bordo cueros y pieles.

El 6 de julio de 1931, el Baychimo zarpó de Vancouver para emprender su recorrido habitual, con una tripulación de 36 hombres. A partir de allí ocurrirían una serie de incidentes que convertirían al Baychimo en un buque fantasma. El 1 de octubre, el hielo obstruyó por completo los pasos en el norte y el Baychimo quedó atrapado frente a la aldea de Barrow (Alaska), donde la Compañía había hecho construir algunas cabañas cerca de la orilla. Como curiosidad, es interesante comentar que Barrow es el asentamiento más septentrional de América continental y está hermanado con Ushuaia, la ciudad más meridional de América. Bueno, volviendo a la historia, el Baychimo quedó atrapado en el lugar durante dos días, luego de los cuales se liberó y la tripulación pudo volver a embarcar rumbo al oeste. Sin embargo, el día 8 de octubre volvieron a quedar atrapados y esta vez no pudieron zafar. Parte de la tripulación fue rescatada por un avión enviado por al compañia, mientras que una dotación mínima de 15 hombres se quedó a bordo esperando que pase lo más crudo del invierno.

Artículo del diario La Vanguardia, del domingo 4 de octubre de 1931.

El 24 de noviembre se desató una tempestad y los hombres buscaron refugio en unas improvisadas viviendas de madera que habían construido en tierra firme. Después de la tormenta, cuando pudieron salir a la intemperie, comprobaron que el Baychimo no estaba. En un principio lo dieron por hundido, pero días después supieron de boca de un esquimal que el barco había vuelto a quedar atrapado en el hielo a más de 70 kilómetros de su anterior posición. Los 15 tripulantes buscaron y encontraron al barco y rescataron lo que pudieron. Pensaron que el barco estaba condenado a hundirse y decidieron que habían hecho demasiados esfuerzos por recuperarlo.

A partir de entonces el Baychimo se convirtió en un barco fantasma. Sin tripulación, siguió surcando el Ártico de un lado para le otro. Desde aquel 24 de Noviembre de 1931 se sucedieron una serie de avistajes que se prolongaron hasta la década del sesenta. Lo vieron atrapado en el hielo o navegando a la deriva, y en algunos casos se logró abordarlo, aunque no se pudo hacer nada por llevarlo a buen puerto. Una de las personas que lo abordó fue Leslie Melvin, un cazador, quien lo encontró aprisionado en el hielo en 1932 y lo visitó durante tres días seguidos, para luego volver al cuarto y descubrir que ya no estaba. La última vez que vieron al Baychimo fue en el año 1969, 38 años después de haber sido abandonado, otra vez prisionero del hielo entre Icy Cape y punta Barrow. En el año 2006 el gobierno de Alaska comenzó a trabajar en un proyecto para resolver el misterio del esquivo Baychimo, pero hasta el momento no ha habido novedades al respecto.

Extracto del Winnipeg Free Press del jueves 4 de Mayo de 2006, en donde se menciona el intento de hallar al Baychimo por parte del gobierno de Alaska.


Extracto del Racine Journal-Times del miercoles 4 de Marzo de 1936.

Encontré una cita curiosa en un artículo del Racine Journal-Times del año 1936 referido a otro barco gemelo del Baychimo. El cazador Leslie Melvin cuenta que el caso del Baychimo no es el único, y cita como ejemplo otro barco de la compañía de Hudson, el Lady Kingsley, un carguero de características similares al Baychimo. Tampoco pude verificar esta historia, pero (siempre encuentro un pero), me encontré con otras historias de barcos errantes atrapados en el hielo, que aparecen y desaparecen de tanto en tanto.

El vapor Polotofski atrapado en el hielo [Popular Mechanics, Septiembre 1922].

En la revista Popular Mechanics de septiembre de 1922, aparece la historia, entre otras, del vapor ruso Polotofski. Se trataba de un vapor impulsado con ruedas, como los que se usaban en transporte fluviales (sidewheeler) que había quedado atrapado en el hielo en diciembre de 1915, cerca de Saint Michael. Desapareció en la primavera de 1916, cerca de Cabo Nome, y al parecer, fue avistado por esquimales en el año 1922, atrapado en el hielo. Sin embargo, en un artículo del Washington Historical Quarterly de enero de 1934, se da por tierra esta historia, al asegurar que el Politofsky (así lo llaman) se encuentra hundido en el pueblo de Saint Michael. En los archivos digitales de la biblioteca de Alaska se encuentra una curiosa foto de un cañón que, según reza la descripción, pertenece al Politofsky. Una vez más, historias difíciles de confirmar y hechos que se confunden con mitos.

Así seguí durante un rato, leyendo breves historia, de dudosa confirmación, sobre barcos que erran vagabundos, sin tripulación: el Yula Maru, el City of Glasgow, el San Antonio, y un largo etcétera. Pero, como suele ocurrir, creo que ya me fui por la ramas, y lo que era una breve cita sobre el Baychimo, se convirtió en esta entrada, que de breve no tiene nada. Gracias por la paciencia, nos vemos en futuros naufragios... o a bordo de un barco vacío, en el medio de la nada.

Artículo algo sensacionalista del Oakland Tribune del domingo 16 de octubre de 1932. Reproduce en parte lo publicado por Popular Mechanics en 1922.

Nota del 25/12/2014: Hace rato que tengo este enlace anotado y me olvido de subirlo. En la web de la Fundación Nuestromar hay una nota de 2009 con un listado de diez barcos fantasmas, entre los que aparecen algunos de los que ya mencioné (como el Baychimo), pero también otros nuevos. Vale la pena darle un vistazo. Hasta la próxima .

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