domingo, 17 de febrero de 2013

Humo Humano

Por algún motivo vago e impreciso, alimentado por algunas barbaridades que se escuchan (o leen) por ahí, hace unos días saqué de la biblioteca un libro que leí hace un par de años. Se trata de Humo Humano: Los orígenes de la segunda guerra mundial y el fin de las civilizaciones, y su autor es Nicholson Baker, un escritor norteamericano. Es un libro muy peculiar, sin introducción, sin índice, y sin capítulos. Apenas un epílogo de dos páginas resume el pensamiento del autor. El resto del libro, unas 500 páginas, es un recorrido que va desde el final de la Primera Guerra Mundial hasta el 31 de Diciembre de 1941. Baker no cuenta los hechos con sus palabras, sino que deja que la cuenten los mismos protagonistas. Lo que se lee, o mejor dicho, "los que hablan", son los diferentes actores (principales y de reparto) de lo que fueron los bandos antagónicos en la Segunda Guerra Mundial. A través de recortes de diarios, panfletos, y una gran variedad de fuentes documentales, Baker reconstruye el largo, y trágico, camino a la guerra. De su lectura se puede inferir que la Segunda Guerra Mundial no fue una guerra "buena", como la pretenden evocar algunos, sino que fue una tragedia sin atenuantes. Hay dos temas que son tratados con especial profundidad: el bombardeo de poblaciones civiles y ausencia de iniciativas oficiales para salvar a los judíos perseguidos por el nazismo. Ambos serían los causales de la mayoría de las muertes durante el extenso conflicto.


Como dije antes, son 500 páginas de citas y fragmentos que no se pueden resumir, porque son un resumen en si mismo. Pero basta rescatar algunos de ellos para tener una idea de lo que dice el resto del libro.

- "Tengo que ir a una recepción de los Harris, aunque preferiría que me colgaran a que me viesen en ella. Judíos la mayoría". Carta de Eleanor Roosvelt, esposa del futuro presidente de los EEUU, Franklin D. Roosvelt (14/Enero/1918).

- "Este movimiento entre los judíos no es nuevo. Representa una conspiración mundial para el derrocamiento de la civilización y para la reconstitución de la sociedad basándose en la atrofia, la malevolencia envidiosa y en la igualdad imposible". Winston Churchill en un artículo del periódico Illustrated Sunday Herald (8/Febrero/1920).

- "No hay motivo para desesperar porque el voto a Hitler es solo un síntoma, no necesariamente de odio a los judíos, sino de resentimiento temporal causado por la penuria económica y el paro entre las filas de la mal aconsejada juventud alemana. Tengo la esperanza de que tan pronto como mejore la situación el pueblo alemán encontrará su camino a la claridad". Albert Einstein en una entrevista del New York Times (18/Septiembre/1930).

- "Sería una locura peligrosa que el pueblo británico subestimara la posición perdurable que Mussolini ocupará en la historia del mundo o las asombrosas cualidades de coraje, comprensión, dominio de si mismo y perseverancia que ejemplifica" - Winston Churchill, entrevista en News of the world (10/Octubre/1937).

- "¿Qué diferencia hay entre arrojar 500 bebés a una hoguera y arrojar fuego desde un avión sobre 500 bebés? No hay ninguna". Capitán Philip Mumford, ex oficial del ejército británico en Irak y miembro de la Peace Pledge Union (5/enero/1937).

- "Siempre he dicho que si Gran Bretaña fuera derrotada en una guerra, esperaba que encontrásemos un Hitler que nos llevara de nuevo a nuestra posición legítima entre las naciones. Que este gran hombre busque en su corazón y en su conciencia antes de acusar a alguien de ser belicista". Winston Churchill en una artículo del New York Times (7/Noviembre/1938).

- "Veinte mil cirujanos que practicasen veinticinco operaciones diarias tardarían alrededor de un mes en esterilizar al Ejercito alemán. Para esterilizar el resto de la población masculina se necesitarían otros tres meses. Las mujeres requerirían más tiempo, tal vez tres años". Theodore Kaufman, autor del libro Germany must perish! (Marzo de 1941).

- "Las incursiones nocturnas inglesas sobre suelo alemán habían precedido a los bombardeos nocturnos alemanes sobre suelo inglés". George Bell, obispo de Chichester (27/Mayo/1941).

- "Cuando leo que para nosotros, en 1941, se promete la victoria para 1943 o 1944, la mano que sostienen el papel tiembla de terror". Carta de Stefan Zweig (31/Diciembre/1941). Dos meses después se suicidaría junto a su esposa.


El mismo título del libro podría formar parte de este abrumador conjunto de testimonios. En el invierno de 1945 el general Franz Halder, prisionero en un campo de concentración por formar parte de una conspiración contra Hitler, vio entrar por la ventana de su celda unos copos de humo. Los denominó "Humo humano", en relación a la atrocidad que se estaba llevando a cabo con los prisioneros judíos.

El libro de Baker fue bastante criticado, precisamente por cuestionar la idea de la "guerra buena". La posición del autor queda claramente expuesta con la dedicatoria final con la que remata el breve epílogo de apenas dos páginas:

"Dedico este libro a la memoria de Clarence Pickett y otros pacifistas estadounidenses y británicos. Jamás han recibido realmente el reconocimiento que se merecen. Intentaron salvar refugiados judíos, alimentar a Europa, reconciliar a Estados Unidos y Japón e impedir que estallara la guerra. Fracasaron, pero tenían razón".

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