viernes, 13 de septiembre de 2013

2001 - 2010 - 2061 - 3001

No me volví loco, al menos no más de lo que ya estaba, ni es una adivinanza matemática. Se trata de la saga de novelas de Arthur Clarke, "Odisea en el espacio". Hace unos días terminé de leer la última de ellas (3001), y pude cerrar la historia que comencé, como es mi costumbre, por la mitad. A fines de 2010 leí, como para ser consecuente, 2010 Odisea dos (ver aquí), y hace unos meses conseguí el resto de la saga y me aboqué a leerlas en la secuencia cronológica natural.

Decir algo sobre esta saga, y sobre el autor, es casi innecesario. Creo que hay miles de textos escritos sobre él. Escritor y científico, comenzó su carrera como especialista en radares, durante la Segunda Guerra Mundial, y continuó luego por estudiar matemáticas y física. Sus estudios sentaron las bases, entre otras cosas, de los satélites en la órbita geoestacionaria (por eso también se la llama Órbita de Clarke). Su incursión en el género de la ciencia ficción se dio a fines de la década de 1940, con sus primeros cuentos y novelas.

El monolito negro, de proporciones 1 x 4 x 9, que altera el curso de la evolución de los primeros homínidos [Fuente]


En cuanto a la saga de "Odisea en el espacio", es una obra casi fundamental para los amantes de la ciencia ficción. Como toda saga, tiene sus altibajos, pero a pesar de ello, es recomendable abordarla en forma completa. No fueron redactadas en una misma época, sino que pertenecen a diferentes décadas, y por lo tanto, presentan algunas inconsistencias y variaciones en el estilo. Es curioso el caso particular de 2001, ya que la novela plantea que la nave Discovery se dirige a una de las lunas de Saturno, Japeto, en busca del misterioso monolito que acompañará toda la saga. Sin embargo, en la película de Kubrik, la Discovery se dirige a Júpiter, y posteriormente Clarke "reubicó" el monolito en Júpiter al escribir la segunda parte, 2010. Si bien esto el escritor lo aclara antes de empezar, es un cambio llamativo en la historia. Las mejores, a mi gusto, son las dos primeras, 2001 y 2010, y sus versiones cinematográficas también me gustaron mucho. 2061 es una novela casi que podría asegurar de relleno, porque no aporta demasiado a la historia total. Sin embargo, es muy amena, y muy rigurosa desde el punto de vista científico, lo cual también la hace atractiva. En cuanto a 3001, pues se trata de una interesante final para la saga, con una apuesta importante por parte de Clarke, ya que tiene que imaginar un futuro posible dentro de 1000 años. En ésta última encontré la que, a mi parecer, es la mayor metida de pata o inconsistencia de toda la saga (además de, como dije, la relocalización del monolito). Si alguien no quiere que le revele detalles del final de la saga, puede obviar los siguientes párrafos.

HAL 9000, la computadora paranoica de 2001, se redime en cierta manera en último libro de la saga (3001) [Fuente].

En 2001, Dave Bowman, el único sobreviviente de la Discovery, se acerca al monolito negro y exclama "Dios mío, ¡está lleno de estrellas!”. A partir de allí Bowman es absorbido por el monolito, que opera como una especie de puerta dimensional o agujero de gusano, y es transportado a un ignoto sistema estelar, donde su cuerpo físico es destruido, pero su mente es preservada.
"En su incesante experimentación habían aprendido a acumular conocimientos en la estructura del espacio en sí, y a conservar sus pensamientos eternamente en congeladas mallas de luz." - 3001, Odisea Final

A partir de allí, Bowman pasa a ser una especie de mensajero de los seres que construyeron los monolitos, a los que Clarke luego denominaría como primogénitos. En la novela 3001, Clarke nos da una pista sobre el origen de los monolitos:
"Tal como siempre sospechamos, el monolito es parte de una red galáctica de alguna clase. Y el nodo más cercano —el controlador del monolito, o su superior inmediato— está a cuatrocientos cincuenta años luz.
"¡Demasiado cerca para mi gusto! Esto significa que el informe que sobre nosotros y nuestros asuntos se trasmitió a comienzos del siglo XXI y se recibió hace medio milenio. Si el monolito, llamémoslo Supervisor, contestó de inmediato, cualesquiera instrucciones ulteriores deben de estar llegando ahora." - 3001, Odisea Final

El problema con 2001-3001 es que, en la primera de las novelas, Bowman es transportado a otro sistema estelar en cuestión de minutos, y vuelve al sistema solar de la misma forma. Sin embargo, en 3001, la comunicación entre el monolito y los primogénitos se hace a la velocidad de la luz, lo cual lleva a que la comunicación ida y vuelta se demore casi mil años. Si esto no es una inconsistencia, me dedico a otra cosa.

En fin, más allá de este comentario final, recomiendo la lectura de la saga completa, es muy apasionante. Ahora me despido y me voy a sumergirme en mi propio monolito... Dios mío, ¡está lleno de blogs!


P.S.: Si a alguien le interesa tener su propia replica del Monolito, le recomiendo visitar esta página, donde podrán adquirir una replica de unos 30 cm de altura por unos módicos 179 USD + gastos de envío.

2 comentarios:

  1. no terminé de leer la nota porque pienso leer el libro... una pena, deberé releerla dentro de decadas, cuando esté dispuesto -ya sin exclusas- y lea los libros :)

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    1. No hay problema, mientras Google lo disponga este sitio va a seguir "online". Eso si, suigero que adelantes algunos puestos en tu lista de pendientes y le des una oportunidad a Arthur Clarke, no te va a decepcionar. Un abrazo.

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