sábado, 1 de marzo de 2014

Cuando Alemania anexionó la Patagonia, y otras historias igualmente difíciles de creer

En estos tiempos tan mediáticos se ha vuelto moneda corriente dudar sobre las fuentes de información (y a buena hora). En el pasado eso era diferente, y se daba más crédito a las noticias que circulaban por los medios, ante la imposibilidad de contrastarlos con nuestro conocimiento directo de la realidad. Si le ocurría algo a mi vecino, podía comprobar la información de los medios con lo que veía o averiguaba por mi cuenta, pero si ocurría algo en Turkmenistán, difícilmente podía verificarlo de primera mano. Bueno, eso es ahora un poco diferente gracias a la irrupción de Internet, las redes sociales, etc., que nos permiten contrastar las informaciones proporcionadas por diferentes canales informativos.

¿A que viene toda esta reflexión? Bueno, a eso vamos. Estuve probando el buscador Elephind, que trabaja sobre varias bases de datos de periódicos antiguos, y me encontré sin querer, con esa casualidad que caracteriza a este blog, con una breve noticia que paso a compartir. Se trata de una supuesta anexión de la Patagonia por parte de Alemania, en agosto de 1886:

Breve nota, o telegrama, del South Australian Register del 23 de agosto de 1886, donde se menciona la anexión de gran parte de la Patagonia por parte de Alemania.

Algunos recortes de diversos periódicos de Australia y EEUU donde se repite una y otra vez el mismo telegrama que advierte sobre la anexión de gran parte de la Patagonia por parte del imperio Alemán.



Esta noticia se repite en varios periódicos de la misma fecha (entre el 22 y el 28 de agosto), y por el contenido de la misma se deduce que parten de una única fuente, ya que el formato es el mismo. Incluso el diario español La Vanguardia se hace eco de la noticia, en su edición del 23 de agosto de 1886:

Telegrama publicado en La Vanguardia del 23 de agosto de 1886. Nótese la aclaración final acerca de "que de un día a otro se expedirán las debidas comunicaciones a las naciones".

No pude descubrir cual es la fuente original, aunque sí encontré un artículo sobre el tema, un poco más extenso, en el New York Times del 23 de agosto de 1886. Allí se dice que, entre otros, uno de los artífices de esta anexión era el doctor Brackebusch, un geólogo alemán que trabajó en la Universidad Nacional de Córdoba entre 1875 y 1888.

"It is reported that agents of the German Empire in search of unconsidered trifles in the way of additional territory have pounced upon Patagonia and that Germany has already taken possession of a region that has been inhabited by the most ignorant and debased of Indian tribes. The successful agents are said to be one Dr. Brakenbusch (sic) who has been working for the Fatherland under cover of a Professorship in an Argentine college, and...

The region said to have been acquired by Germany has but little if any value for purposes of agriculture. It is the most forbidding portion of Patagonia. It might serve, however, as a base from which colonizing work could be carried on in the more favored territory to the northward, and would have value as a naval station."

"Se ha informado de que los agentes del Imperio Alemán, en la búsqueda de oportunidades territoriales, se han abalanzado sobre la Patagonia y que Alemania ya ha tomado posesión de una región que ha sido habitada por las más ignorantes y degradadas de las tribus indígenas. Los agentes dicen haber sido el Dr. Brackebusch, quien ha estado trabajando para su Patria bajo la cobertura de un profesorado en una universidad de Argentina, y...
La región que dice haber sido adquirida por Alemania tiene muy poco o ningún valor a los efectos de la agricultura. Es la parte más imponente de la Patagonia. Podría servir, sin embargo, como una base desde la cual el trabajo colonizador podía llevarse a cabo en el territorio más favorecido hacia el norte, y que tendría valor como estación naval."

Según el libro Una gloria silenciosa, de Miguel de Asua, Ludwig Brackebusch era un geólogo graduado de las universidad de Göttingen, que fue el autor del famoso "Mapa geológico del interior de la República Argentina", el primer mapa geológico de nuestro país, publicado en Gotha (Alemania) en 1891, en dos versiones, alemán y castellano. Algo de esto se refleja también en una nota del periódico The Times, unos días después:

"Según la información enviada a la Sociedad Geográfica de Göttingen, el profesor Brackebusch, titular de la cátedra de Geología en la Universidad Argentina de Córdoba, ha adquirido para el Imperio alemán toda la región suroccidental de la Patagonia como otra colonia Imperial. Profesor, Brackebusch es bien conocido como un explorador de esa parte del continente sudamericano, y en 1883 publicó en Gotha un mapa del interior de la República Argentina. ...
... dice que ha sido adquirida por el profesor Brackebusch para Alemania, quien es descripto como un embustero, al este del meridiano 74º oeste y al sur del paralelo 48."

Para dar una idea, esas coordenadas representan un punto al norte de los hielos continentales, o sea, la región en cuestión forma parte de Chile, y no de Argentina.

Portada del Mapa Geológico del interior de la República Argentina [Fuente]


Finalmente, en línea con estos dos últimos, e incluso un par de días antes, el Lockport Dialy Journal del 21 de agosto de 1886 publica en tapa la misma noticia, pero resaltando que el profesor Brackebusch realizó una gran anexión en el sur de la Patagonia, a favor de Alemania.

Telegrama del Lockport Dialy Journal, 21 de agosto de 1886, donde se menciona al profesor Brakenbusch (sic)


Todo esto me hace acordar a otras situaciones similares, que ya he comentado en este blog, como los planes de invasión nazi en América (ver aquí: P1 - P2), o el mapa de la Sudamérica germánica que nunca sucedió. Se nota que en algunos círculos había preocupación sobre la creciente influencia alemana en Sudamérica, y que se propagaron rumores y falsas noticias para alertar de ello. No voy a pecar de ingenuo, no quiere decir que en determinados momentos no haya habido algún interés estratégico, político, y/o económico, sobre la región, pero si las hubo, nunca estuvieron cerca de materializarse.

Hablando de alemanes, todo este tema de la anexión me trajo a la memoria otro suceso donde supuestamente hubo alemanes involucrados, pero que tiene más de mito que de realidad. En el libro Patagonia azul y blanca, de Dumrauf (interesante y polémico, para leer con ojo crítico), se menciona que en el año 1929 el gobierno alemán se comunicó con el entonces presidente Irigoyen para advertirle que, según su servicio de inteligencia, Chile estaba preparando una invasión a la Argentina, y que esta comenzaría por Bariloche. La respuesta del gobierno argentino fue enviar dos hidroaviones Fairey IIIF en enero de 1930, para realizar reconocimiento de la zona. En dicho vuelo, se detectaron grandes concentraciones de tropas del otro lado de la cordillera. Una vez comprobado el plan y denunciado, y habiendo tomado las medidas defensivas correspondientes, el plan de invasión fue abortado. Bien, he tratado de corroborar esta historia y no pude encontrar nada. Apenas alguna que otra repetición de lo que dice Dumrauf, pero sin ningún tipo de dato concreto. A mi humilde entender, si esto hubiese sido cierto tendría que haber habido algún reclamo oficial de parte de nuestro país, un movimiento inusual de tropas hacia la frontera, etc. Pero si hubo algo de eso, pues nadie se enteró. En lo personal creo que se trató de un ejercicio del ejercito argentino, donde se realizó el primer acuatizaje en el Nahuel Huapi (mérito del alférez Alberto Sautú Riestra) y no mucho más. Creo que esta historia está un poco influenciada con las típicas posiciones ultranacionalistas que han visto en Chile un enemigo acérrimo, y que vienen de la época de la demarcación de límites. Para muestra, les dejo un enlace a un artículo del diario Santa Fe del 25 de agosto de 1925, titulado "El buitre chileno sobre la Patagonia", que puede ilustrar esta idea.

Los hidroaviones Fairey IIIF matriculados AP-1 y AP-2 [Foto original extraida de Histarmar]


Nuevamente, no voy a pecar de ingenuo, Argentina y Chile estuvieron a punto de ir a una guerra en el '78, y Chile le dio apoyo al Reino Unido en la guerra del Malvinas, pero creo que ambos incidentes corresponden a una época negra en ambos países, que estaban regidos por dictaduras con pretensiones de eternidad.

Bueno, una más y basta. Al comenzar esta nota, que como ya es una costumbre, pensaba hacerla muy breve y se me fue de las manos, dije que hoy en día es más fácil corroborar si nos están mintiendo o no. Pues bien, eso es cierto, aunque no por eso han dejado de seguir circulando cosas disparatadas por los periódicos de todo el mundo. Para ello basta un botón, digo, un artículo, como el del New York Times del 27 de agosto de 2002 (¿otra conspiranoica noticia en agosto?). En aquellos días, cuando aún no terminaba la turbulencia de la crisis de 2001/2002,el NYT publicó una nota titulada "Some in Argentina See Secession As the Answer to Economic Peril", o dicho en castellano, "Algunos en Argentina ven una secesión como respuesta al riesgo económico". Rescato un par de párrafos para mostrar:

An independent Patagonia would be a sparsely populated but prosperous nation. Though fewer than 5 percent of Argentina's 37 million people live in Patagonia, the region accounts for nearly half of the country's territory, much of its fresh water supply and hydroelectric power and 80 percent of its oil and gas.
...
In a poll in May, 53 percent of people here who responded said they wanted an independent Patagonia. The sentiment for separation was strongest among young people, the group with the highest level of unemployment, 78 percent of whom said they favored secession.

"Una Patagonia independiente sería una nación escasamente poblada pero próspera. A pesar de que menos del 5 por ciento de los 37 millones de argentinos viven en la Patagonia, la región representa casi la mitad del territorio del país, gran parte de su suministro de agua potable y la energía hidroeléctrica y el 80 por ciento de su petróleo y gas.
...
En una encuesta realizada en mayo, el 53 por ciento de la gente de aquí que respondieron dijeron que querían una Patagonia independiente. El sentimiento de la separación fue más fuerte entre los jóvenes, el grupo con el mayor nivel de desempleo, el 78 por ciento de ellos dijo que estaban a favor de la secesión."


Para el ciudadano común, en especial para el patagónico promedio, esta nota es un disparate. Yo vivía en Madryn en aquellos días, y la verdad es que nadie hablaba de eso. Lo de la encuesta no me resulta creíble, aunque es normal alegar que tal o cual cosa es cierta basándose en encuestas de dudosa existencia (o de dudoso procedimiento). Me hace acordar a ese relato maravilloso, por la crítica que esconde en sus líneas, de Salvador San Martín, "Como la Argentina perdió la Patagonia". Pero bueno, viniendo del NYT, ya no me suena ni inocente ni saludable.

Bueno, creo que me excedí por hoy. Nos vemos en la próxima entrada, en cuanto pueda sentarme de nuevo a escribir. Gracias por leer hasta aquí, y pido disculpas por la redacción, que podría pulirse mucho más.

Nota del 30/marzo/2014: Entre tantos archivos, se me traspapeló, digitalmente hablando, una referencia adicional del diario La Vanguardia (España), del día 25 de agosto de 1886, en su edición de la tarde, en la cual dice textualmente:

"La anexión realizada por Alemania en la Patagonia comprende desde los 45 grados de longitud Oeste hasta los 48 de latitud Sur.
Si la noticia resulta confirmada, Alemania tendrá que entendérselas con Chile y con la República Argentina, que hace poco dividieron entre si toda la Patagonia.
Y no es dudoso que en el litigio, los Estados-Unidos, invocando la doctrina de Monroe, apoyarán á las dos repúblicas sud-americanas."
Lo interesante de destacar, el aporte en cuestión, es que en este caso se especula con una posible intervención estadounidense sobre la hipotética anexión germana.

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