lunes, 21 de abril de 2014

Las fantásticas grabaciones del Dr. Lirpa

Esta es una de esas entradas que pretende ser breve, construida a partir de una nota curiosa que encontré, como no, por azar. Se trata de una noticia que aparece de una de las páginas interiores del semanario Golfo Nuevo, del sábado 16 de agosto de 1941.

Semanario Golfo Nuevo, sábado 16 de agosto de 1941

Un curioso disco que tiene alrededor de tres mil años
"Un hombre de ciencia alemán, el profesor Lirpa, acaba de hacer un descubrimiento sensacional. Como se sabe, la ciencia ignora como hablaban los antiguos egipcios. Se conocía su lenguaje y su escritura de jeroglíficos, que ha sido plenamente descifrada por los egiptólogos. Pero en cuanto a la fonética, la conformación auditiva de las palabras, no se la conocía. Lirpa ahora la ha reconstruido. Reparó que en muchos antiguos vasos egipcios cuyos ornamentos muestran a alfareros trabajando, se advertían a la altura de los labios de las figuras jeroglíficos determinados. La frecuencia de esa observación le indujo a creer que los alfareros del Nilo se dedicaban durante su trabajo, un tanto monótono, a pasar el rato cantando. Y dio en la ocurrencia de que de ese canto algo debía quedar en los vasos que fabricaban, pues alisaban a éstos, mientras giraban, con delgadas varitas de madera. Se procuró media docena de recipientes hechos según ese sistema y los aplicó a un complicado aparato de grabación de discos. Con lo que, en uno de los casos, obtuvo el milagro de reproducir una voz muerta desde hace 3.000 años. El delgado palillo había registrado, en efecto, en la arcilla del vaso toda una canción, grabación por supuesto muy primitiva pero que permite formarse una idea bastante completa del sonido que tenía el antiguo idioma egipcio. Vale decir que un obscuro alfarero egipcio, inventó involuntariamente la grabación gramofónica, al transmitir inconscientemente las vibraciones de su voz a la arcilla por conducto del palillo."

 
Cerámica egipcia de la tumba de Sennedjem, en Deir el–Medina (oeste de Tebas). Tiene unos 3200 años de antiguedad [Fuente: Metropolitan Museum of Art]


Una de las cosas que llama la atención de esta nota es la ausencia de datos que sean contrastables, o de referencias a documentos que respalden la información. A excepción del nombre del científico, el profesor Lirpa, el resto de la nota es una suma de vaguedades y conceptos comunes. La idea del supuesto experimento no es del todo un disparate, aunque, me temo, es prácticamente imposible. Pero antes de profundizar en este concepto quiero volver a la nota en sí. Traté de buscar información complementaria, u otras fuentes de la época, para contrastar, y no encontré nada. Pareciera ser que es el único lugar donde fue publicado aquello. Sin embargo, las páginas interiores del semanario Golfo Nuevo no eran diseñadas en Madryn, sino que más bien parecen ser una especie de suplemento genérico que se incorporaba al mismo. Las páginas con información local y regional eran las únicas realmente autóctonas, ya que las otras siguen un formato diferente al del semanario en sí, y presenta una diversidad de notas que va desde las fotos de la actualidad de la guerra en Europa, hasta comentarios sobre moda, cocina, otros, como el que inspira a esta entrada. Estimo que esa misma nota apareció en más de un diario del interior del país, y también del mundo, pero por más que he buscado no encontré nada, y parte de eso se entiende porque la noticia está repleta de cosas genéricas. El único nombre concreto que se menciona es el del profesor Lirpa, pero al buscar un poco más de información acerca de este personaje me encontré con un artículo en The Museum of Hoaxes, donde dice que se encontraron momias y antiguedades egipcias al realizar excavaciones para ampliar el subterráneo... de Berlín. El supuesto experto del caso, Dr. Lirpa, dijo que dicho descubrimiento rivaliza con el de la tumba de Tutankhamon y que indica la presencia prehistórica de una colonia egipcia en Alemania. Bueno, dicha noticia, en realidad, se trataba de una broma del día de los inocentes de un periódico berlinés del año 1923.

El egiptólogo Howard Carter junto al sarcofago de Tutankhamon [Fuente: The Museum of Hoaxes]. Como nota al margen podría decir que esta supuesta noticia que aparece en The Museum of Hoaxes tampoco pude contrastarla por ningún lado. Poniendome en modo eltra-escéptico, ¿podríamos hablar de un doble fraude? La supuesta noticia es un fraude y la recopilación de la noticia a su vez también lo es. Interesante...


Ahora bien, más allá de que el Dr. Lirpa parece ser un fraude, en la búsqueda me encontré con unas cuantas referencias a experimentos similares. Incluso la Wikipedia (¡Santa Wikipedia!) tiene un apartado dedicado al tema dentro del artículo sobre arqueoacústica. Como dije antes, la idea no es un completo disparate, y paso a explicarlo. Supongamos el caso del hipotético artesano del año 1000 a.C. que está moldeando una vasija cerámica a la sombra de un árbol y a la orilla del Nilo. Mientras va trabajando la cerámica, haciendo relieves geométricos o pintando, está cantando algo, ya sea un canto popular o un himno religioso. Ese canto provoca una vibración en el aire, que es lo que llamamos sonido, y también una vibración en el propio cuerpo. Ambas vibraciones están presentes en la mano del artesano, y por ende, se transmiten a la superficie de la cerámica donde trabaja. Así, de una forma inconsciente e imperceptible, el artesano "graba" su voz en la superficie de la vasija, de manera similar a como se graba en un gramófono. Hasta aquí vamos bastante bien, todo parece lógico. El problema es que ese canto, grabado como pequeñas vibraciones en la superficie de la cerámica, está contaminado con múltiples fuentes de ruido, que van desde los diversos movimientos fisiológicos del cuerpo, totalmente desincronizados con la voz (ejemplo: los latidos del corazón, la respiración, etc.), hasta cuestiones relacionadas con el proceso de fabricación y posterior uso de la vasija (cocción, erosión, etc.). Es posible extraer sonido a partir de las ondulaciones de la superficie de la cerámica, pero la información útil (la voz humana) se encuentra completamente enmascarada por un montón de otras fuentes de ruido, por lo que la posibilidad de rescatar dichas voces es una tarea poco menos que imposible.

Un investigador independiente, Richard G. Woodbridge III, llegó a publicar un artículo breve (lo que en la jerga se denomina "letter", carta) en donde declaraba haber recuperado voces de cerámicas y de pinturas. Esto apareció en la revista Proceedings of the IEEE, Vol. 57(8), August 1969, pp.1465-6. El contenido de esta letter es muy escueto, y ningún otro investigador ha vuelto a publicar sobre este tema en la IEEE.


En fin, no deja de ser una curiosa idea que en teoría podría funcionar, pero que en la práctica parece irrealizable. Eso no quita que el futuro no nos depare sorpresas en este sentido, pero bueno, ese es otro tema. Ahora sí, me despido hasta la próxima.

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