sábado, 5 de julio de 2014

El castillo de las estrellas, una amena introducción al fascinante manuscrito Voynich

Hace un par de semanas terminé de leer "El castillo de las estrellas", una entretenida novela escrita por el astrofísico español Enrique Joven. La tenía en mente desde que leí una reseña muy buena en Tecnología Obsoleta hace varios años. No la podía conseguir en papel en Argentina, y traerla desde España la encarecía mucho. Hace un par de meses la vi en oferta en Casa del libro, en formato electrónico, y me saqué las ganas. La novela trata, con rigor histórico y científico, la relación entre grandes astrónomos, como Tycho Brahe y Johannes Kepler, con un misterioso libro conocido en la actualidad como el Manuscrito Voynich. La historia se desarrolla en el presente y se relata desde el punto de vista de un jesuita que está tras las pistas de dicho manuscrito. Él, junto a otros dos compañeros, un astrónomo inglés y una misteriosas joven mexicana, van a recorrer distintos lugares de España e Italia en busca de las pistas que dejaron antiguos miembros de la orden jesuita acerca de la clave para descrifrar el libro. Paralelamente, se van contando las vidas de Brahe y Kepler, y de otros personajes históricos del siglo XVI.



La novela, como dije al principio, es entretenida, y además rigurosa. Quizás si tuviese que hacer una crítica, por mínima que sea, sería que, al igual que muchas otras novelas basadas en misterios históricos (Dan Brown y cía.), los personajes de la historia tienen una facilidad y una suerte para dar con las pistas (sumado a que toman aviones y trenes que siempre se ajustan a su tiempos) que a mi gusto le quitan un poco de realismo. Pero bueno, es ficción, si no fuese así sería un informe o ensayo. Pero bueno, a lo que quiero enfocarme ahora es al misterioso libro que articula toda la novela: el manuscrito Voynich.

Un fragmento del folio 58r del manuscrito Voynich.


El manuscrito Voynich debe su nombre a Wilfred Voynich, el librero que lo descubrió (y compró) en la biblioteca del colegio jesuita de Villa Mondragone, Italia, en 1912. Se trata de un libro ilustrado de 140 páginas, escrito en el siglo XV por un autor anónimo, cuyo contenido es desconocido porque emplea un alfabeto no identificado. La lengua en la que está escrito se la ha denominado Voynichés, y debido a que ninguno de los caracteres empleados se corresponde con los alfabetos conocidos, se ha establecido un sistema de transliteración denominado Alfabeto Voynich Europeo (EVA). A lo largo del siglo XX el manuscrito ha sido objeto de intensos estudios por parte de profesionales y aficionados, sin resultados de ningún tipo. Una de las cosas que se ha descubierto es que cumple con la ley de Zipf, la cual establece que en todas las lenguas humanas la palabra más frecuente en una gran cantidad de texto aparece el doble de veces que la segunda más frecuente, el triple que la tercera más frecuente, el cuádruple que la cuarta, etc. Esto hace pensar que el texto está basado en alguna lengua natural, ya que los lenguajes artificiales, como los élficos de Tolkien o el klingon de Star Trek, no cumplen esta regla. Es muy difícil que el autor del manuscrito Voynich conociera dicha ley, enunciada varios siglos después, y que hubiese creado una lengua al azar. Sin embargo, la sucesión de fracasos a la hora de descrifrar el manuscrito lo ha convertido es una especie de Santo Grial de la criptografía histórica, pero a la vez ha alimentado la teoría de que el libro no es más que un elaborado engaño, una secuencia de símbolos al azar sin sentido alguno. Esta es la hipótesis que defiende el investigador escocés Gordon Rugg, quien sostiene que es un engaño sin sentido creado por dos estafadores del siglo XV (Jon Dee y Edward Kelley) para sacarle dinero al rey Rodolfo II. Existen algunas argumentaciones en contra de la técnica sugerida por Rugg, conocida como la rejilla de Cardano, por lo que se sigue trabajando firmemente en la clave del libro. En junio de 2013 Montemurro y Zanette, dos físicos de la Universidad de Manchester y el CONICET, respectivamente, realizaron un análisis estadístico y concluyeron que presenta una organización compleja en la distribución de las palabras que es compatible con aquéllas existentes en lenguajes reales, asegurando haber encontrado redes semánticas. Recientemente, en febrero de 2014, Stephen Bax, profesor de la Universidad de Bedfordshire (Reino Unido), anunció haber descifrado algunas palabras del manuscrito.

Tabla de transliteración del Alfabeto Voynich Europeo (EVA) [Fuente: Wikipedia]

En la actualidad, el original del manuscrito Voynich se halla en la biblioteca Beinecke de manuscritos y libros raros, de la universidad de Yale, catalogado como MS 408. Sin embargo, no es necesario viajar hasta allá para intentar descrifrarlo, se puede descargar completo desde la misma biblioteca o desde otros portales de Internet. Incluso, si alguno quiere intentar probar suerte y tratar de descrifrarlo, hay una lista de correo y sitios donde se comparte información y avances respecto del tema. Ahora bien, aparte de todo esto, que pueden leer hasta el hartazgo en todas la fuentes que he citado (y muchas otras), ¿Qué es lo que contiene el dichoso manuscrito? Pues bien, a grosso modo el libro se puede dividir en seis partes diferentes, que paso a resumir a continuación.


- Herbario: cada página muestra una o dos plantas y algunos párrafos de texto, un formato típico de herbarios europeos de la época.

Páginas de la sección denominada herbario, en donde se hallan decenas de dibujos de plantas desconocidas, decoradas y pintadas, y acompañadas del misterioso texto [Fuente: biblioteca Beinecke de manuscritos y libros raros].

- Astronómica: Contiene diagramas circulares, algunos de ellos con soles, lunas y estrellas, lo que sugiere que trata de astronomía o astrología. Una serie de 12 diagramas muestra símbolos convencionales para constelaciones zodiacales (dos peces para Piscis, un toro para Tauro, un soldado con un arco para Sagitario, etc.). Cada símbolo está rodeado por exactamente 30 figuras de mujeres en miniatura, la mayoría de ellas desnudas, cada una sosteniendo una estrella.

En la sección denominada astronómica se encuentran numerosos dibujos circulares como estos, con estrellas, lunas, signos zodiacales, y mucho texto [Fuente: biblioteca Beinecke de manuscritos y libros raros].


- Biológica: Un texto denso y continuo con figuras de pequeñas mujeres desnudas tomando baños en balnearios públicos o tinas interconectadas por una elaborada red de tuberías, algunas de ellas claramente con forma de órganos del cuerpo.

Las imagenes de la sección biológica son especialmente enigmáticas, con grupos de mujeres desnudas y coronadas, conectadas por conductos y rodeadas de densos párrafos de texto [Fuente: biblioteca Beinecke de manuscritos y libros raros].


- Cosmológica: Más diagramas circulares, pero de naturaleza desconocida. Esta sección también posee páginas desplegables, una de ellas de seis páginas de largo, que contiene una especie de mapa o diagrama con nueve "islas" conectadas por calzadas, castillos y posiblemente un volcán.

Al igual que la sección astronómica, la cosmológica está repleta de gráficos circulares [Fuente: biblioteca Beinecke de manuscritos y libros raros].


- Farmacéutica: Varios dibujos con leyendas de partes de plantas aisladas (raíces, hojas, etc.), objetos similares a frascos, y algunos párrafos de texto.

Algunas de las páginas de la sección farmacéutica, en donde se aprecian hojas y raíces, y unos extraños frascos en el margen izquierdo [Fuente: biblioteca Beinecke de manuscritos y libros raros].


- Recetario: Muchos párrafos cortos, cada uno marcado con una "viñeta" en forma de flor (o estrella) que hacen pensar en una serie de órdenes, pasos o instrucciones para elaborar algo (presumiblemente un producto químico o alquímico).

Las páginas de la sección recetario son las únicas que no contienen dibujos ni colores [Fuente: biblioteca Beinecke de manuscritos y libros raros].


Resumiendo, el manuscrito Voynich tiene una historia digna de un thriller histórico: lo hallaron en un baúl de un monasterio, no se sabe quien lo escribió ni que dice, sus posibles autores son personajes fascinantes, etc. Quizás nunca sepamos que es lo que está escrito allí, quizás simplemente existe para mantener vivo un misterio sin solución, para recordarnos nuestras limitaciones y animarnos a seguir buscando. Hasta la próxima.

2 comentarios:

  1. Me encantan los misterios! Y me encantó este artículo!

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    1. Gracias Chapi por tu comentario, me alegra que te haya gustado. Ojala que también te guste el siguiente artículo sobre los otros códigos sin descrifrar. Saludos

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