sábado, 29 de noviembre de 2014

Un viaje en el tiempo en solo 8 bits

Por una vez voy a abstenerme de una larga y aburrida introducción que solo me interesa a mí, y voy a ir directo al asunto. Hace un par de días me subí a una máquina del tiempo virtual discretizada en 8 bits. Por supuesto que se trata de una metáfora, a lo que me refiero es que estuve hojeando una vieja revista Microhobby, de aquellas que leí en mi ochentosa juventud de computadoras hogareñas y solo un canal de televisión (el viejo canal 7 de Rawson). La revista en cuestión, así como toda la colección de Microhobby, esta digitalizada y accesible en la web, basta con ir a este sitio: www.microhobby.org

Portada de la revista Microhobby Nº123, de Abril de 1987 [Fuente: Microhobby].



Algunas páginas interiores de la revista Microhobby Nº123, de Abril de 1987, con propagandas de los juegos del momento [Fuente: Microhobby].

Bueno, en mi caso tenía la revista en papel. De más está decir que es un golpe directo a la nostalgia, simplemente con la propaganda sobre el Arkanoid, definido como "el mayor éxito del momento", o la del Ghost'n Goblins ¡a solo 875 pesetas! (menos de un Euro), basta para volver a ver a través del cristal de mis 12 años. Sin embargo, en lo que me detuve a leer en detalle fue una sección denominada Trucos, en la cual los lectores compartían pequeños trucos y consejos para hacer cosas novedosas con sus "poderosas" computadoras de 8 bits. Uno de los trucos era un programa para dibujar una pantalla gráfica que aparentaba una cripta. El programa en cuestión es muy corto, apenas unas catorce líneas de comandos, por lo que me sentí tentado de probarlo. Ahora el problema era conseguir una computadora donde hacerlo. No tengo ninguna Spectrum a mano, y a decir verdad, nunca fui de ese bando. Yo entré al mundo de la computación con la Commodore 64 (Le dediqué un artículo hace mucho a la querida Commodore), y mi escaso contacto con la Spectrum fue a través de un breve curso de computación que hice en 1987 en un comercio cuyo nombre no recuerdo, que se hallaba en la zona de San Martín y Sarmiento. Ante la imposibilidad de hacer la prueba tecleando directamente sobre aquellas diminutas teclas de goma, decidí buscar algún programa emulador, y así me encontré con un emulador de ZX Spectrum online escrito en JavaScript. Al intentar tipear el programa me topé con el tema del teclado abreviado de la Spectrum, que te escribe los comandos completos con solo pulsar una tecla. Habiendo olvidado completamente este detalle, no me quedó otra que buscar una imagen del teclado de la Spectrum para saber como escribir el programa.

Distribución de teclas de la Spectrum [Fuente].


Finalmente pude tipear las dichosas catorce líneas y después de eso escribí "RUN" y le di a la tecla Enter, esperando que no pase nada. Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula cuando vi que en mi pantalla se dibujaba la cripta a la que hacía mención el truco. Luego de más de 27 años, esas líneas escritas por un lector hobbista volvían a la vida a través de un emulador Java.

El programa en cuestión...

... y el resultado.


Esta zambullida en las aguas de la nostalgia me hicieron recordar una noticia que leí hace unas semanas atrás en la web de Microsiervos. Allí comentaban que en The Internet Archive publicaron una recopilación, denominada The Internet Arcade, de más de 900 juegos clásicos tipo arcade desarrollados entre los años 70 y 90 del siglo pasado. No pude evitar la tentación de entrar a dar un vistazo a la colección. Allí estaban el imposible de terminar Ghost'n Goblins, el curioso Gyruss con su pantalla circular, el infaltable Galaxian, el adictivo Arkanoid, y el espectacular Slap Fight. Sin embargo, lo que me causó más sorpresa fue encontrar un juego casi desconocido, High Voltage, de la desaparecida compañía Alpha Denshi. Este juego lo conocí en la vieja sala de Laser Play, sobre la calle Mitre, a metros de 28 de Julio, y recuerdo haber gastado parvas de fichas tratando de comandar esa torpe nave. Nunca más volví a verlo en ningún otro lado, y la verdad es que al jugarlo de nuevo tuve la sensación de que los años no habían pasado.

Así luce la pantalla del High Voltage, que simula la cabina de una nave espacial.


Bueno, esto es todo por hoy. Ha sido un breve viaje en el tiempo, a la época de los arcades y los 8 bits. Ahora sí, me voy a poner las pilas para terminar con mis compromisos más urgentes y a ver si vuelvo con algún artículo sobre la Patagonia, que los tengo colgados hace como un mes. Hasta la próxima... y felices juegos ;)

2 comentarios:

  1. Corrian los años 89-90, recien nos conciamos Pato. Yo solo tenia una comodore 16 y mi hambre por la electronica recien comenzaba. Por aquel entonces, no existia internet, algun agraciado quizás tenia una XT, y viviamos en Puerto Madryn! una ciudad a 1400Km de la civilizacion, lejos de mucha bibliografia. Si, aunque muchos no lo crean, el hombre alguna vez se educaba leyendo libros de papel. Mi unica fuente de informacion era el manual de la commodore. Convengamos que esos manuales eran casi libros, no los que vienen hoy de dos hojas y multilenguaje. Con ese pequeño manual y muuuchas horas de prueba y error, logre hacer un programita en basic que servia como base de datos de electronica. Les recuerdo que no exisitan los pdf, los manuales al menos en madryn, eran inexistentes. Cuando se conseguian las especificaciones de algun transitor, o el diagrama interno de algun integrado habia que guardarlo!!!! Pero donde?
    De ahi que se me ocurrio escribir ese programita que guardaba en un casette, si señores, un casette, ni siquiera un disquette. Guardaba datos de componentes, su encapsulado, parametros y pinout.
    Las compus de aquel entonces, incluso las PC, que recien veian el mundo, raramente tenian disco rigido. Asi que cada vez que se encendia la commodore, habia que rebobinar el cassete cargar el programa desde dicho elemento renegar un poco con un destornillador para calibrar el cabezal, y a continuacion otro tanto para la carga de la base de datos
    Lo interesante de todo esto, es que somos la unica generacion que vivio esto. Una epoca donde practicamente, cuando necesitabas de algun programa, te lo tenias que hacer vos mismo.

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    1. Gracias Ale por tu anécdota. Recuerdo aquella rudimentaria base de datos armada componente por componente, con los datos que uno iba encontrando con mucho esfuerzo (sin internet, sin pdfs... ¡y casi sin manuales!). También recuerdo las horas y horas que pasamos programando el puerto del usuario de mi commodore 64, haciendo secuencias de luces y una especie de organito musical. Una época amateur con un folklore especial: el tedioso e impredecible ajuste del cabezal de la casetera, los gráficos de 8 bits, el usar televisores comunes y corrientes (y blanco y negro en mi caso) para trabajar, etc. Uno prendía la computadora y en un instante aparecía la pantalla del interprete de Basic esperando nuestros comandos (¿bootear? no señores, nada de sistemas operativos, había que teclear código en Basic).

      Me quedo, para cerrar, con tu reflexión final. Creo que lo interesante de todo esto es que somos la unica generacion que vivio esta etapa especial, una epoca donde prácticamente, cuando necesitabas de algun programa, te lo tenias que hacer vos mismo.

      Un abrazo

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