sábado, 31 de enero de 2015

Aventureros patagónicos que atravesaron el continente en los comienzos del siglo XX

La entrada anterior fue dedicada, en principio, a las exposiciones del automóvil de Dolavon, y luego derivó en un repaso de la travesía Trelew - Detroit de Lecea y Rebuffo. A pocas horas de publicarla y compartirla por Facebook, recibí material adicional sobre la travesía de parte de dos amigos (Antonio y Patricio) que, a este ritmo, van directo a convertirse en staff del blog. Como para completar, encontré más material que tenía sin procesar sobre el raid de dos madrynenses a Nueva York en 1925 y el de un grupo de comodorenses que unieron Comodoro Rivadavia y Nueva York en 1927. Dada esta situación, creo que es bueno hacer un racconto de lo publicado, el material nuevo, y una nota más vieja que hice en 2012, y poner sobre la mesa todos los testimonios juntos. Espero por un lado enmendar los errores y desprolijidades de las entradas previas, y por otro, dar una visión más entera de estos aventureros de principios del siglo XX.

Julian Lecea y Juan Rebuffo junto a Henry Ford y el Ford T con el que realizaron la travesía Trelew - Nueva York. [Fuente: Facebook Madryn Olvidado]


Trelew - Detroit, la aventura de Lecea y Rebuffo
En la nota anterior hice un pequeño resumen de la aventura de los dos trelewenses y compartí algo de material periodístico relacionado. Ahora voy a ampliar un poco más basándome en el libro "Trelew, un desafío patagónico", de Matthew Henry Jones. Es bueno comentar que la idea original de Lecea y Rebuffo era cruzar el océano Atlántico en barco y luego realizar una gira por diferentes países de Europa, pero al final decidieron modificar el proyecto y cambiaron el destino final por EE.UU. El automóvil en que viajaron era un Ford T modelo 1925, propiedad de Lecea, que fue preparado mecánicamente por ellos mismos. La carrocería fue armada por el señor Moretti, en su taller mecánico "El Mate" (Trelew). Salieron de Trelew con destino a Buenos Aires en el año 1938, pero por diversos motivos, entre los cuales se encontraba el trámite de los permisos de tránsito de los países que pensaban recorrer, la salida desde Buenos Aires se postergó hasta el 15 de julio de 1939. Demoraron 10 meses en llegar a Bogotá, pasando por Ecuador, donde tardaron casi siete meses en atravesar los Andes, por lugares donde no habían caminos. Para la Navidad de 1940 ya estaban en San José de Costa Rica, previo paso por Panamá y viaje en barco desde Cartagena. Llegaron finalmente a Nueva York el 9 de noviembre de 1941. Lograron entrevistarse con Henry Ford, quien los felicitó por la proeza y los tomó como empleados en su fábrica de Dearborn (Michigan). Hicieron un curso especial, al final del cual les otorgaron un certificado de aprobación con fecha 10 de marzo de 1942. Después de siete meses, los dos amigos dividieron sus destinos. Lecea volvió a la Argentina, embarcándose en el vapor Río Tercero (el mismo que sería hundido tiempo después por un submarino alemán), mientras que Rebuffo se quedo a vivir en EE.UU. Posteriormente se radicaría en México, previo paso por el ejército norteamericano y habiendo estado destacado en el frente europeo durante la Segunda Guerra Mundial.

La leyenda al costado del vehículo es clara: "Raid Comodoro Rivadavia - Nueva York". Pero ¿de que año es? ¿Quienes son los cuatro muchachos que aparecen en la foto?. [Fuente: Corredores del viento].

¿Hubo cuatro comodorenses que viajaron a Nueva York?
En las dos notas anteriores comenté que hubo un grupo de cuatro comodorenses que realizaron un viaje desde Comodoro Rivadavia hasta Nueva York en el año 1927. Al intentar profundizar sobre esta historia no solo no pude encontrar datos sobre la misma sino que incluso los nombres de los implicados no parecen concordar. En un folleto conmemorativo editado en 1995, en ocasión del 43° aniversario del Auto Moto Club de Comodoro Rivadavia, y en una nota publicada en el blog de Corredores del viento, se dice que los comodorenses Francisco Gumy, Diego Loja, Francisco Bassi y Gubensi Rofe emprendieron la aventura de unir Comodoro Rivadavia con Nueva York, en un Ford T. Según estas fuentes el año fue 1924 y la travesía no pudo completarse, abandonando en México. Sin embargo, en la web Mosaico de la Patagonia aparece una versión diferente de esta historia, ya que se dice que el año en que comenzó el raid fue 1927, y que los jóvenes aventureros se llamaban Francisco Sánchez, José Leitendorff, Diego López y Francisco Bassi. La única coincidencia entre ambas fuentes es la de Francisco Bassi, lo cual me genera las siguientes preguntas: ¿hubo dos raids, uno en 1924, frustado, y otro en 1927, y Bassi participó de ambos? ¿Una de las dos fuentes está errada? ¿o ambas? Finalmente... ¿existió un raíd Comodoro Rovadavia - Nueva York?



Una travesía inconclusa desde Puerto Madryn a Nueva York
Esta historia la conté hace dos años, pero voy a resumirla en pocas líneas aquí. En el año 1925 dos madrynenses se lanzaron a la ruta a bordo de una moto con el objetivo puesto en la ciudad de Nueva York. Se trataba de Alejandro Braun, un mecánico aviador de nacionalidad checoeslovaca, y Gotlieb Schick, un mecánico alemán, que partieron el domingo 17 de mayo de 1925 a bordo de una Harley Davidson con sidecar. Según la información obtenida a partir del semanario Golfo Nuevo, la moto estaba recién estrenada, y partieron desde el edificio de la municipalidad de Puerto Madryn, previendo llegar a Nueva York en unos seis meses.

Según una nota publicada en la revista Caras y Caretas del 8 de octubre de 1927, los dos aventureros no pudieron llegar a su meta final, en Nueva York, porque no los dejaron pasar la frontera entre México y EE.UU.. Al parecer era necesario un depósito o resguardo de 1000 dólares oro, monto que superaba la capacidad de los viajeros. El viaje concluyó en la ciudad mexicana de Nuevo Laredo, el viernes 12 de octubre de 1926. Para llegar hasta allí tuvieron que sortear, al igual que Lecea y Rebuffo, numerosos contratiempos, que fueron desde atravesar fronteras de países en guerra (Nicaragua y Costa Rica), quedarse sin combustible ni agua en el medio de un desierto, o tener que desarmar la moto pieza por pieza para pasar las altas montañas en Colombia.

Las noticias del viaje de Braun y Schick fueron publicadas por diferentes medios, que iban desde el local semanario Golfo Nuevo a diarios de México (El Informador), Australia (Barrier Miner), y EE.UU. (The Laredo Daily Times); y revistas como Caras y Caretas.


La aventura de Aimé Tschiffely con Gato y Mancha
Aimé Félix Tschiffely era un maestro de nacionalidad suiza que, después de impartir clases algunos años en Inglaterra, se radicó en Argentina, donde dio clases en colegios bilingües de Buenos Aires. Un buen día decidió salir a recorrer América a caballo. Después de esa aventura declararía que "Hacía años que tenía en la cabeza la idea de este viaje, y por fin resolví hacer la tentativa". En 1925 se pone en contacto con el Dr. Emilio Solanet, criador y propulsor del reconocimiento de la raza equina criolla. Él fue el primero que creyó posible el proyecto de Tschiffely. Le regaló dos caballos de carácter poco amigable, llamados Gato y Mancha, que eran oriundos de Río Senguer, provincia de Chubut. El 23 de Abril de 1925 partieron desde el edificio de la Sociedad Rural, en Palermo, y durante tres años recorrieron el continente americano hasta llegar Washington el 22 de Septiembre de 1928.

El viaje de Tschiffely, Gato y Mancha estuvo cargado de complicaciones, al igual que le ocurrió a los otros aventureros que emprendieron el mismo camino a bordo de una endeble moto o un Ford T. Cruzaron la cordillera pasando por Bolivia, llegando a los 5.900 metros sobre el nivel del mar en el paso de "El Cóndor", surcaron el infernal desierto Matacaballo (Perú) y se enfrentaron a las pestes de las húmedas selvas centroamericanas. Tuvieron que cruzar a nado ríos desbordados y hasta pasar por regiones pobladas por bandoleros. En más de una ocasión, Tschiffely estuvo a punto de renunciar tanto por él como por Mancha y Gato, pero siempre recordó una frase que le había dicho Solanet al entregarle los caballos: "Si usted resiste, mis pingos no lo van a dejar".

El 20 de diciembre de 1928 pisaron otra vez suelo argentino. Volvieron, esta vez, en barco, y se encontraron con una multitud que los vitoreaba. Gato y Mancha volvieron a la Patagonia y murieron en 1944 y 1947, respectivamente. Tschiffely, siguió viajando, por la Patagonia, por España y por Inglaterra, pero siempre volvió a la Argentina. Falleció en Londres en 1954, y en 1998 sus cenizas fueron sepultadas en el campo que su amigo Solanet tenía en Ayacucho.

Los caballos Gato y Mancha embalsamados, tal como se los puede ver en el museo del transporte de Luján (año 2009).


Un raid casi desconocido desde Tupiza hasta Punta Arenas
Una vez más, el semanario Golfo Nuevo me sorprende con estos pequeños hallazgos de noticias que han pasado al completo olvido. Si bien en este caso no se trata de un viaje realizado por pobladores oriundos de la Patagonia, creo que es interesante por que su meta final es la Patagonia y porque su paso está documentado, al menos en lo que a Madryn respecta. En su edición del día sábado 7 de mayo de 1927, se anuncia la llegada a Puerto Madryn de Emilio Karstulorie, Federico Gutierrez, y Pedro Bermudez, quienes realizaban un raid desde Tupiza (Bolivia) hasta Punta Arenas (Chile). El raid era auspiciado por el diario La Razón, de Buenos Aires, y lo hacían a bordo de un vehículo marca Franklin enfriado por aire. La nota del diario dice que después de su paso por Puerto Lobos fueron acompañados por los señores Juan Castro, Enrique Del Pino (corresponsal de La Razón en la zona) y Santiago Fazio, quienes constataron que en el trayecto hasta Madryn tuvieron que solucionar un pinchazo en un neumático en el tiempo record de ¡2 horas y 25 minutos!. La llegada a Madryn fue fiscalizada por el Automovil Club Argentino (ACA), el presidente de la municipalidad, José Contín, y el jefe de correos, Juan Castro.
Nota publicada en el semanario Golfo Nuevo del día sábado 7 de mayo de 1927, donde se menciona el paso de los raidistas auspiciados por el diario La Razón. [Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento].


Más y más aventureros
No es la intención de este artículo hacer una revisión de todos los que se lanzaron a la ruta, con mayor o menor suerte, y trataron de recorrer el continente americano. Me he enfocado en algunos de los que partieron, o llegaron, a la Patagonia, o los que de alguna manera estaban relacionados con ella (es el caso de Gato y Mancha, dos caballos bien chubutenses). Sin duda me han quedado algunos afuera, pero bueno, siempre habrá oportunidad de escribir nuevas notas actualizadas y compartir más información. Simplemente quiero mencionar una hazaña similar a la de Lecea y Rebuffo, y con mayor éxito que la de Braun y Schick, que es la de los hermanos Stoessel, que entre los años 1927 y 1928 realizaron un viaje desde la localidad de Arroyo Corto, partido de Saavedra, hasta Detroit, a bordo de un Chevrolet Campeón 1927. Yendo a algo más moderno, también podríamos mencionar las andanzas de la familia Zapp en un Graham–Paige modelo 1928, que ya han recorrido los cinco continentes y aún no se detienen.

En este mapa se puede apreciar algunos de los lugares y fechas relacionados con las diferentes travesías comentadas a lo largo de esta nota. Cada color identifica a un grupo diferente, y los caminos mostrados no son exactos sino meramente ilustrativos. Los únicos puntos concretos son los que están identificados con nombre y, en algunos casos, también con la fecha.


Este humilde servidor está llegando al final de otra etapa en su raid personal. Creo que es un buen momento para bajar el telón y para descansar un poco. Mañana será otro día y entonces veré con que nueva nota me embarco. Como siempre, nos veremos en la próxima entrada.

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