martes, 21 de julio de 2015

Interferencias radioeléctricas en el Madryn de los años '40

Todo este asunto de la sonda New Horizons y el sobrevuelo del sistema Plutón-Caronte me llevó a reflexionar sobre las cuestiones relativas a la comunicación. A más de 5.000 millones de kilómetros de distancia, y con un emisor de 15 Watts, la transmisión se hace a unos modestos 14 kilobits por segundo (unas cuantas centenas de veces más lento que nuestras -risas- redes de banda ancha doméstica en Argentina). A esta velocidad, cada foto tarda entre 4 y 5 horas en descargarse, razón por la cual la nave va a estar enviando datos hasta fines del próximo año. La culpa de todo esto recae, finalmente, en la necesidad de hacer más robusta la transmisión, dado que es imposible emplear más potencia. Cada Watt que usa New Horizons tiene que estar plenamente justificado, porque allá lejos, en el borde del sistema solar, no hay forma de recuperarlo. ¿Por  qué más robusta? Bueno, hay cuestiones relativas a la interferencia electromagnética proveniente de otras fuentes, naturales o artificiales, y la atenuación introducida por el medio de transmisión. Para llevarlo a un ejemplo más terrenal, es como cuando queremos sintonizar una emisora AM y estamos lejos de todo, en el medio de la nada, o no tenemos una buena antena, o estamos en el fondo de un sótano. La onda electromagnética que trae la información que luego vamos a escuchar (por ejemplo, el clásico patagónico "mensajes al poblador rural") llega a nuestro receptor de radio distorsionada, atenuada, con una gran dosis de ruido... en fin, lo que terminamos escuchando es un montón de chirridos, descargas, gorjeos, y con suerte algo parecido a la voz humana de fondo.

A fines de 1936 se promocionaban las radios marca Kadette, que incluían versiones a batería, o de 110V o 220V de corriente alterna. Me encanta el detalle del Kadette 77, "poderoso receptor de alcance mundial superheterodino de 7 lamparas de onda larga y corta y para ambas corrientes". Entre otras cosas, podía venir construido con diferentes maderas, tales como abedul, roble, nogal. ¿su peso) 5 kilos ¿medidas? 32x30x16 centímetros ¿precio? solamente m$n 225, unos u$s 65 de aquella época [extraído del semanario Golfo Nuevo, edición del 17 de octubre de 1936]. Se pueden ver fotos de esta obra de arte tecnológica, e incluso el diagrama circuital interno, en la web de Radiomuseum.


Curioseando, como no, en los archivos del semanario Golfo Nuevo, me encontré con que la cuestión de la interferencia electromagnética fue un tema que requirió cierta atención en Puerto Madryn a mediados de la década del cuarenta. Por ejemplo, en la edición del sábado 11 de noviembre de 1944 aparece en la tapa una nota titulada "Ruidos molestos e interferencias radiotelefónicas", en la cual se denuncian ruidos e interferencias que "obstaculizan en tal forma la libre percepción de los radio escuchas que constituye todo un martirio percibir las audiciones radiotelefónicas" (sic). Al parecer este era un problema largamente tratado en el diario, aunque aún no he podido encontrar notas más viejas al respecto. Entre las explicaciones a estos fenómenos se menciona el uso de dinamos sin filtros, y se insiste en la necesidad de aplicar un poco de buena voluntad para terminar con las interferencias.

En la portada del semanario Golfo Nuevo, en su edición del sábado 11 de noviembre de 1944, se denuncian ruidos e interferencias molestos. Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento (Puerto Madryn).


Al parecer la presión vecinal surtió algún efecto, porque en menos de un año, el semanario Golfo Nuevo anunciaba en su edición del sábado 22 de septiembre de 1945 que entraba en vigencia una nueva resolución para intentar poner fin al problema de las interferencias. Dicha resolución era del 30 de mayo del mismo año, y ya había pasado por las instancias de aprobación correspondientes a la gobernación del Territorio y el ministerio del Interior.

Art. 1.°- Dentro del radio del Municipio, los poseedores de aparatos eléctricos capaces de emitir oscilaciones perturbadoras deberán proveerlos de eficientes dispositivos «silenciadores» para evitar la producción o propagación de tales ruidos parásitos.

a) Se comprenden como emisores o creadores de oscilaciones molestas a los motores eléctricos y dinamos de cualquier uso y potencia, rectificadores, cargadores, enderezadores, campanillas de servicio continuado; convertidores, arcos voltaicos, soldaduras eléctrica; interruptores, reguladores termo-eléctricos, aparatos de alta frecuencia para masajes y usos médicos, ventiladores, encendedores, aspiradores de polvo, refrigeradores, diatermia y Rayos X, y, en general la electro herramientas de uso continuado o intermitente y otros que la técnica considere incluidos en la enumeración.
b) Considerándose dispositivos «silenciadores» la llamadas trampas antiparásitas, «filtros derivadores» «absorbedores», «obstructores», «alisadores» y otros artificios similares térmicos diseñados para impedir la produc o propagación al exterior.

Art. 2.°- La Usina eléctrica local no dará conexion a los aparatos eléctricos que se instalen contraveniendo la presente reglamentación y deberá de imponer la misma a los poseedores de aparatos comprendidos en el art. 1.°. Igualmente los vendedores de aparatos afectados por estas disposiciones indicarán a los adquirentes la necesidad de colocarse dentro de la reglamentación.

Art. 3.°- Los propietarios de aparatos comprendidos que procedan al cumplimiento de la presente o los instaladores que intervengan, según el caso, deberán dar aviso a la Municipalidad para la verificación del buen resultado ó funcionamiento de los «silenciadores» adoptados.

Art. 4.°- Solicítase a los aficionados radio-escuchas, y propietarios de radioreceptores, para que denuncien a los que voluntaria o involuntariamente fueren infractores, contribuyendo asi a la mayor eficacia de la presente Resolución.

Art. 5.°- Fíjase un plazo de 90 días a contar la fecha para el cumplimiento de éstas disposiciones.

Art. 6.°- Vencido el plazo precedente indicado, sera penada la infracción con multa de m$n 10, y 20 en cada caso de reincidencia, sin perjuicio de que el infractor quedará obligado a dar cumplimiento a lo ordenado.

En la edición del sábado 22 de septiembre de 1945, el semanario Golfo Nuevo comunica que la municipalidad ha dictado una resolución tendiente a solucionar el problema de las interferencias. Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento (Puerto Madryn).

Podría pensarse que la situación debería haber empezado a mejorar a partir de la nueva reglamentación, pero la realidad fue muy diferente. El semanario Golfo Nuevo, una vez más, volvía sobre este tema un año después, publicando una nueva resolución de la municipalidad de Puerto Madryn. La nota aparece en la edición del sábado 14 de septiembre de 1946, y la resolución en cuestión es del 5 de septiembre del mismo año. Palabras más, palabras menos, el texto es el mismo que el de la resolución del año 1945, aunque con el agregado de un nuevo artículo 4 que dice así: "A fin de proceder a constatar el cumplimiento de esta Resolución se designará un técnico electricista Municipal ad-honorem que tendrá facultad para efectuar todas las inspecciones que sean necesarias en los locales y casas de familia donde existan artefactos eléctricos que puedan ocasionar ruidos molestos". Al parecer, la falta de resultados de la anterior resolución hacía necesaria una actitud más agresiva de parte de municipio. Ahora sí, las condiciones estaban dadas para solucionar la cuestión de las interferencias radiales.

El sábado 14 de septiembre de 1946, el semanario Golfo Nuevo vuelve sobre el tema, comunicando una nueva resolución municipal sobre el tema de las interferencias. Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento (Puerto Madryn).


Sin embargo, en la edición del sábado 9 de noviembre de 1946, el semanario Golfo Nuevo publica en tapa una nota con tono de lamentación, donde se deja en evidencia la ineficiencia de la normativa municipal.

Llego el 5 de Noviembre......

...y como todos esperábamos, la Resolución Municipal del 5 de septiembre en la cual, como último plazo, se conminaba a los señores poseedores de aparatos eléctricos, de cualquier clase que estos fueran, a colocarles los “filtros“ o "silenciadores" necesarios para que no produzcan interferencias radio-eléctricas, y, como también esperábamos muchos, los señores poseedores de los tales aparatos, siguen "sordos" y nada han hecho para colocarse dentro de la Ordenanza, como nada hicieron antes con otras ordenanzas, que, al igual que la que aludimos, los emplazaron y amenazaron con tomar severas medidas.
Como las otras veces, nadie le ha hecho caso a la Ordenanza y, ante este resultado, y después de 9 años, que la Municipalidad viene dictando ordenanza tras ordenanza, en el mismo sentido y sin resultados, caben las siguientes preguntas: ¿Es que el interés de unos pocos debe primar sobre el de la mayoría de la población? ¿Es que a los señores poseedores de aparatos eléctricos, productores de tales molestias, no les importa el clamor general de la población? ¿Es que el insignificante costo de los llamados "filtros“ o “Silenciadores” que hay que colocar a sus aparatos, puede incidir tan gravemente sobre la economía, o para ser mas claros, sobre el bolsillo de los mismos, que se resistan a invertir tan pequeñas sumas, por temor a perjudicarse? y por último: ¿Es que las Autoridades Municipales que se han sucedido en la Comuna, no han contado con la suficiente autoridad, moral y efectiva, como para hacer cumplir sus propias ordenanzas por la acción de la Fuerza, a los que no entienden la fuerza de la razón por la razón misma?
Esperamos esta vez a que la ordenanza se cumpla en todas sus partes y que el señor Comisionado obligue a los reacios a cumplirla y en los casos necesarios, aplique la penalidad que corresponda, para hacer comprender que la Autoridad Municipal está para velar por la comodidad, seguridad e interés de la mayoría de la población, sobre la falta de entendimiento de los que, en número reducido, no quieren entender o que confunden un exceso de contemplación por parte de la misma, con una debilidad que estamos seguros no existe.

El sábado 9 de noviembre de 1946, el semanario Golfo Nuevo se lamenta por los nulos efectos de las resoluciones municipales y por la falta de colaboración de algunos sectores de la población. Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento (Puerto Madryn).


A partir de aquí el tema no vuelve a mencionarse en las páginas de Golfo Nuevo, aunque es importante aclarar que los ejemplares correspondientes a los años 1948 a 1952 no están disponibles, y que el diario dejó de circular en el '53. Entiendo que el paso de los años, y la evolución tecnológica, hicieron que la comunicación radial mejorase notoriamente. Además, la puesta en el aire de la emisora LU17, el día 28 de julio de 1963, agregó una opción local al dial de la AM, lo cual fue un gran avance para los "radio escuchas" madrynenses. Por supuesto, los problemas, así como el público, se renuevan. Ahora se puede sintonizar apropiadamente la AM... pero si queremos hablar por celular ¡es otro tema! Más vale que estemos en pleno centro o abajo de una antena, porque donde nos corremos un poco al sur, o al oeste, nos quedamos sin cobertura. ¿Que hubiera publicado el semanario Golfo Nuevo si aún circulase? Nunca lo sabremos...

Hasta la próxima

En el año 1947 aparecía regularmente el anuncio del taller electrotécnico de Curt Kunzke, quien aseguraba poder reparar a domicilio gracias a sus equipos de mediciones y comprobaciones de fallos [extraído del semanario Golfo Nuevo, edición del 6 septiembre de 1947].

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