martes, 11 de agosto de 2015

La Monarquía Argentina y otras propuestas extrañas

Con la excusa del clima eleccionario que estamos viviendo en Argentina, con las pasadas PASO (la sigla da para este y otros juegos de palabras) y las próximas elecciones generales de octubre, voy a desempolvar una nota sobre esta temática que tengo empezada desde hace tres años. La vida democrática argentina ha pasado por los más variados sobresaltos, desde períodos democráticos de extrema debilidad y crisis permanente, hasta nefastos gobiernos de facto que dejaron consecuencias a muy largo plazo. Si vamos a los orígenes mismos de nuestro país, a la Revolución de Mayo, encontraremos que en un período de pocos años se sucedieron una variedad de gobernantes y organismos de gobierno que reflejan la inestabilidad política de aquel entonces (por cierto lógica, se estaba formando el país). Pero dejando de lado esos años turbulentos en los que se definía la forma de nuestro país, en la vida política de finales del siglo XIX y durante todo el siglo XX hubo situaciones de lo más extravagantes. Por ejemplo, en la década de los noventa, hubo un agrupación política que intentó implantar el debate, durante el reforma constitucional, para adoptar un sistema de gobierno monárquico... sí, tal como lo digo, monárquico.

En noviembre y diciembre de 1993 se publicaron algunas notas en el diario monárquico español, el ABC, en donde se hace mención al Movimiento Monárquico Argentino. Fuente: ABC del 24/nov/1993 y del 07/dic/1993.


El Movimiento Monárquico Argentino (MMA) fue un poco el disparador que me llevó a curiosear en este tema. El MMA, que incluso tiene página en Facebook y marca registrada, plantea entre sus objetivos lograr la adopción de un esquema de gobierno tipo monárquico constitucional para fundar el Reino de Argentina. Según planteaba el director del MMA, Luis Carosini, en el año 1993, "En Argentina y en toda Latinoamérica padecemos el terrible flagelo del Absolutismo Republicano, en el cual el sistema presidencialista concentra en el jefe del Poder Ejecutivo la suma del poder público" (entrevista ABC). En una entrevista al diario Clarín, en Enero de 1994, reafirmó estas palabras, diciendo que una monarquía disminuye el poder de los políticos.

Nota de Clarín, del domingo 2 de enero de 1994, que se hace eco del artículo publicado en el ABC. Según Luis José Carosino, jefe del MMA, su idea era presentar la propuesta en el curso del año (1994), en el congreso.


Lo increíble del caso es que, después de unos años de silencio, el MMA volvió a la carga en 2014, en ocasión de la abdicación del rey Juan Carlos de España, con su propuesta de reforma constitucional (ver nota publicada por TELAM). Al investigar un poco sobre el MMA, me encontré con que también habían existido una serie de partidos y propuestas políticas que eran tanto o más extrañas. Algunos pude conocerlos a través de los medios en los últimos años, mientras que otros fueron una novedad completa para mi. Una gran parte de esto se recoge en la obra de Eduardo Bilotti, la Enciclopedia argentina de agrupaciones políticas, 1800-2003, en donde se reunen unas 3000 agrupaciones políticas, que incluye tanto a los partidos políticos tradicionales como los de efímera existencia. Allí aparecen nombres extraños, casi bizarros, como el Partido Bromosódico Independiente, el Movimiento Monárquico Argentino, el Partido Equipo Orquesta, el Partido Gente de Teatro, el Movimiento pro-Voto Impugnado, y muchos otros.

En el Boletín Oficial de la República Argentina del día 30 de septiembre de 1999 aparece una notificación del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº1, en donde se reconoce la denominación del "Partido Equipo Orquesta". Nunca pude averiguar a que se postularon ni cuales eran sus propuestas.


El Movimiento pro-Voto Impugnado, por ejemplo, fue una reacción ante la situación vivida entre 2001 y 2003, en donde todos los partidos políticos llegaron a su cota mínima de credibilidad. En ese clima de apatía, ajuste, y sensación de crisis inminente, hubo quienes creyeron que anulando el voto se podía alcanzar la depuración de la clase política. La convocatoria era: “No vote a la corrupción, no sea un corrupto más. Toda derrota electoral desencadena una purga de los partidos. El voto en blanco favorece al ganador; para impugnar su voto introduzca en el sobre cualquier papel que no sea una boleta”. Así surgieron, entre otras, aquellas famosas boletas de Clemente, que tuvieron su minuto de gloria en las elecciones de octubre de 2001, o las de la Confederación Para Que Se Vayan Todos (2003).

Boletas de la Confederación Para Que Se Vayan Todos. Obtuvieron 129764 votos en los comicios de abril de 2003.


La boleta de Clemente, que se "viralizó" en 2001 y que vuelve al ruedo en cada nueva elección.


Sin embargo, hay que mirar un poco más allá de las fronteras para ver que estos no son casos aislados que solo se dan en Argentina. Al final de cuentas, existen movimientos políticos más bizarros en algunos países del denominado "Primer Mundo". Si no me creen, les recomiendo dar un vistazo a estos dos enlaces:

- Los diez partidos políticos más raros de la historia.
- Siete partidos políticos bizarros (pero reales) a los cuales solo votaría Homero Simpson (en inglés).


De todas formas, más allá de sus defectos y de las formas en que, unos y otros, retuercen sus reglas por cuestiones de poder o ideología, la democracia permite que todo el mundo, incluyendo las excentricidades aquí resumidas, exprese sus ideas y las ponga en juego. Es la responsabilidad de todos nosotros hacer lo mejor con ellas. Así que ahora a prepararse para lo que viene en octubre, monárquicos y Clementes incluidos. Hasta siempre.

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