viernes, 18 de diciembre de 2015

Cuando soñábamos con otros mundos

Este año ha sido pródigo en noticias de astronomía. Sin lugar a dudas el foco estuvo puesto en la increíble misión New Horizons, que sobrevoló Plutón en el pasado mes de julio. Pero no solo fue esto, sino también las noticias relacionadas con Marte, Encélado, la sonda Dawn sobrevolando Ceres, y las contingencias de la misión Rosetta en el cometa 67P/Churiumov-Guerasimenko. El año que viene nos deparará más noticias de Plutón, de Ceres, y tendremos la llegada de la sonda Juno a Júpiter. Sin embargo, todas esas novedades, todos esos descubrimientos, y todos esos proyectos futuros fueron posibles porque hace un siglo, y más, hubo personas que soñaron con llegar a las estrellas. Cuando busco información histórica, de cualquier tipo, en diarios y revistas viejos, no puedo evitar tomar nota del tratamiento, con la visión y limitaciones propias de la época, de los estudios sobre otros planetas y el futuro de la astronáutica. Por eso se me ocurrió la idea de hacer un rejunte de viejas noticias relacionadas con nuestro sistema solar. Como de costumbre, no se trata de una recopilación exhaustiva ni guarda ninguna lógica especial, simplemente se trata de un compilado al estilo "Bahía Sin Fondo": Azaroso.

Antigua ilustración medieval que muestra la concepción del Universo de aquel entonces, con la esfera de las estrellas fijas como fondo, y más allá se extiende otro mundo diferente [Fuente: La Máquina de Von Neumann].

El sistema solar representado con la estética propia de los años '50 [Fuente: Pics about space].


LUNA
Nuestro único satélite natural ha sido objeto de estudio y admiración por siglos. La mayoría de las culturas antiguas le otorgó un rango de divinidad que solo era superado por el Sol, y su observación sirvió de patrón para las cosechas y para la elaboración de calendarios. Por eso no es de extrañar que se tejiesen complejas historias a su alrededor. Una de las más elaboradas fue conocida como "el gran engaño de la Luna" (Great moon hoax), una serie de seis artículos periodísticos aparecidos en agosto de 1835 en el periódico New York Sun, que informaba sobre el descubrimiento de vida en la Luna. El supuesto descubrimiento se atribuía al astrónomo británico John Herschel, que en aquellas fechas se encontraba, ignorante de la publicación, haciendo observaciones astronómicas cerca de Ciudad del Cabo (Sudáfrica). En las notas se relataba que en la Luna había océanos, ríos, bosques, manadas de bisontes y gacelas, aves, castores bípedos y humanoides alados, que habrían sido observados con la ayuda del telescopio de mayor aumento construido hasta la fecha. Los artículos estaban firmado por un inexistente Dr. Andrew Grant. Su autoría se ha atribuido a Richard Adams Locke, uno de los reporteros del periódico, aunque éste nunca llegó a reconocer públicamente su participación en la redacción de la noticia.

Ilustración de los supuestos templos lunares aparecida en una de las ediciones del New York Sun [Fuente: The Museum of Hoaxes].

Rebuscando en diarios viejos encontré un par de notas interesantes en el siempre sorprendente semanario Golfo Nuevo. Una de ellas apareció publicada el sábado 6 de diciembre de 1941, y se titula "¿Será hora de pensar en trasladarse a la Luna?". Su autor era un químico y astrónomo español llamado Ignacio Puig, que fue también autor de varios libros de divulgación científica en la primera mitad del siglo XX. El artículo comienza con una recopilación de disparatados ideas para conquistar el sistema solar, para lugar resumir en forma más seria la situación en aquel entonces. Se mencionan los trabajos de Robert Goddard y se plantea el problema de la dirección del cohete como algo crítico (cosa que es cierta). Visto a la distancia, inquieta saber que apenas un par de años después de ese artículo de Puig el problema de la dirección de los cohetes iba a ser solucionado (parcialmente) por las V2 alemanas, cuyo fin no era conquistar el sistema solar sino aniquilar Inglaterra (y que irónicamente no lo lograrían... pero sí serían el puntapié inicial para la conquista del espacio).

Artículo de Ignacio Puig aparecido en la edición del sábado 6 de diciembre de 1941del semanario Golfo Nuevo [Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento (Puerto Madryn)].

Más exhaustiva es la nota aparecida el sábado 12 de abril de 1947 en el mismo semanario, titulada "Parada en la Luna", de Edward Pendray, uno de los pioneros de la cohetería. Allí describe, entre otras cosas y de forma muy resumida, los cuatro pasos para la colonización de la Luna:

Evidentemente, el establecer una colonia en la Luna no será cosa fácil. Los tripulantes del primer cohete que la visite no podrán hacerlo. El proceso de conquistar la Luna requerirá cuando menos de cuatro etapas.
1. Los viajes mecánicos. Cohetes portadores de instrumentos serán enviados primero, para probar los cálculos de vuelo y los controles mecánicos. Estos cohetes llevarán aparatos de radio que transmitirán automáticamente datos acerca de la temperatura, gravedad, radiaciones, etc., encontrados durante el viaje y en la superficie lunar.
2. La expedición piloto. Esta será la que por primera vez lleve hombres de la Tierra a la Luna, con todo el equipo necesario. Su misión será la de pasar allá un día y una noche lunares (veinte y ocho días terrestres) recogiendo todos los datos posibles antes de regresar a la Tierra.
3. La expedición Lunar. Esta llevará a la Luna un pequeño grupo de pioneers con objeto de crear un establecimiento permanente en ella. Su tamaño dependerá de los datos recogidos por la expedición piloto y los pioneers serán aprovisionados por nuevos cohetes, bien automáticos, bien dirigidos por pequeñas tripulaciones.
4. La colonización. Esta fase final comenzará después de que se haya construido con éxito en la Luna un establecimiento permanente y el número de colonos dependerá de los recursos de que puedan depender para sostenerse y de la naturaleza de los trabajos a realizar en el satélite.


Artículo de George Pendray aparecido en la edición del sábado 12 de abril de 1947 del semanario Golfo Nuevo [Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento (Puerto Madryn)].


Podríamos decir que al día de la fecha el primer paso ha sido claramente logrado, mientras que el segundo solo de manera parcial. Si bien hubo seis misiones Apolo que llevaron seres humanos a la superficie lunar, la duración de estas estancias en total fue menor a los 28 días propuestos por Pendray. Ahora falta encarar decididamente el paso 3, y lograr tener, al igual que ocurre con la ISS, un grupo de personas en forma permanente en nuestro satélite natural.




MARTE
De todos los planetas del sistema solar, Marte es el que atrae más miradas y despierta mayor interés. No es que los otros no sean interesantes, sino que Marte es el que presenta el hábitat más amigable para la instalación de una colonia humana, así como un potencial de soportar vida para nada desdeñable. Pero, ¿desde cuando comenzó la fascinación con Marte? Pues posiblemente desde que durante la gran oposición de 1877, el astrónomo italiano Schiaparelli observó una densa red de estructuras lineales en la superficie del planeta que llamó "canali", y que fueron erróneamente interpretados como canales artificiales. Estos canales se hicieron famosos en el último cuarto del siglo XIX y los primeros años del XX, dando lugar a una oleada de hipótesis sobre la posibilidad de vida inteligente en el planeta rojo.


Artículo aparecido en la edición del 27 de agosto de 1911 del New York Times, donde se asegura que los marcianos construyeron dos inmensos canales en solo dos años [Fuente: New York Times].


Hubo algunos que pensaron, incluso antes del descubrimiento de los canales, que podía haber vida inteligente en Marte. En una época tan temprana como 1874 hubo un inventor francés, llamado Charles Cros, que pensó en reflejar la luz del sol en un espejo gigantesco para enviar un mensaje a Marte. Cros estaba convencido de que los puntos de luz que se veían en Marte (posiblemente nubes) eran enormes ciudades marcianas, e invirtió mucho esfuerzo, hasta su muerte en 1888, para lograr que el gobierno francés construya el espejo en cuestión. Está de mas aclarar que eso nunca sucedió.

En septiembre de 1919 la revista Popular Science Monthly publicó un artículo a las posibilidades de contactar con los supuestos marcianos, y dedicó su portada al gigantesco espejo propuesto por Cros [Fuente: Paleofuture].


En Pinterest se puede hallar una enorme, y muy interesante, colección de mapas y noticias sobre Marte, (Mapping Mars & Life on Mars), que han sido extraídos de antiguos diarios y libros. Hay cosas realmente interesantes, tales como un artículo sobre una supuesta super-raza marciana que estaría intentando contactarse con nosotros, o la novela de Garrett P. Serviss titulada "Edison conquista Marte". Un poco más cerca, en el siempre fascinante blog de Tecnología Obsoleta, podemos hallar otra novela, titulada "A trip to Mars" (1920), donde se pueden encontrar desde la fuente de la eterna juventud hasta una sociedad marciana heredera de la antigua Roma (sic), pasando por el Aeriolus, una nave que parece un submarino, movido por energía solar y dotado de la más moderna radio.

La novela de Garrett P. Serviss era una secuela, no autorizada, de la Guerra de los Mundos de H.G. Wells. Fuente: Library of the Congress y Mapping Mars & Life on Mars.

El New York tribune del 8 de febrero de 1920 publicaba en su portada esta nota en la que declaraba que los científicos creían que los marcianos eran una super raza que posiblemente estarían tratando de comunicarse con nosotros. Fuente: Mapping Mars & Life on Mars.

El Aerolius, la increíble nave con una estética casi steampunk que aparece en la novela A trip to Mars [Fuente: Tecnología Obsoleta].


Siguiendo un poco en la línea de lo disparatado, y sin dejar Tecnología Obsoleta (o mejor dicho, a su autor), nos encontramos con una foto y una nota al pie que aparece en el diario El Heraldo de Madrid, del 9 de noviembre de 1928. Allí aparece el doctor inglés Mansfield Robinson, quien juraba tener comunicación con el planeta Marte mediante un sistema de radiotelefonía. Ahondando en este tema encontré una serie de artículos de diferentes años, donde este personaje aseguraba una y otra vez sus contactos con los marcianos. Recomiendo darle un vistazo al blog Terra Máxica, donde hay una recopilación exhaustiva de artículos relacionados con este personaje.

El doctor Mansfield Robinson intentando comunicarse con Marte [Fuente: Facebook].


El interés por Marte también se seguía desde el hemisferio sur en la década de 1940. Por ejemplo, en el Semanario Golfo Nuevo del 2 de octubre de 1943 aparece una nota con el título, algo apocalíptico, de "Así como ha desaparecido todo vestigio de vida en Marte, sucederá igual en nuestro planeta". En la nota dice que, según el profesor Lindblad, director del observatorio astronómico de Saltskobaden (Suecia), el fin de la vida en la Tierra no será causado por un cataclismo, sino que se deberá a un proceso que se encuentra en acción desde hace algunos millones de años. Según sus observaciones, el oxigeno marciano se combinó muy lentamente con la tierra, formando óxido de hierro, y desapareció de la atmósfera. Este proceso se desarrolló a lo largo de centenares de millones de años, lo cual hace suponer que Marte es un mundo mucho más antiguo que la Tierra. A partir de aquí, el profesor Lindblad especula que lo mismo ocurrirá en la Tierra, y que dentro de millones de años nuestro planeta carecerá de oxígeno. Ante este panorama, sugiere que la especie humana podría adaptarse lentamente (evolucionar) de manera de poder soportar la baja densidad de este elemento. La otra opción es que se construyan gigantescos dispositivos para producir oxígeno y absorber el anhídrido carbónico. El cierre de la nota es, sin embargo, sombrío, porque asegura que "... la lucha por la existencia se tornaría cada vez más aspera y finalmente imposible, porque las fuerzas inexorables de la naturaleza acabarían por vencer al ingenio humano".


Artículo aparecido en la edición del sábado 2 de octubre de 1943 del semanario Golfo Nuevo [Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento (Puerto Madryn)].

Siguiendo en el hemisferio sur, se vuelve al tema de Marte en la revista En Viaje, una publicación de los FF.CC. del Estado de Chile, en su edición de junio de 1944. A estas alturas todavía se discutía sobre la existencia o no de vida en el planeta rojo. Se especulaba con la posible existencia de formas de vida simples (por ejemplo algún tipo de vegetación), o sobre la existencia pasada de formas de vida más desarrolladas. Incluso se mencionaban algunas de las extravagantes ideas para contactarse con los marcianos, que incluían el uso de potentes reflectores (una idea similar al espejo de Cros) u ondas de radio codificadas con Morse.


Artículo dedicado al planeta Marte aparecido en la revista "En viaje" (Año 21, junio 1944,nº 128, pag.15-16), una publicación de los FF.CC. del Estado de Chile. Fuente: Memoria Chilena.



VENUS
No podemos completar el recorrido por el vecindario terrestre más próximo si no incluyéramos a Venus. En el caso del gemelo malvado de la Tierra (gemelo porque es casi idéntico en tamaño, malvado por la atmósfera imperante), se sabe que no puede albergar vida desde hace mucho tiempo. Así como a Marte se lo considera, en cierta forma y haciendo algunas salvedades, como una visión de como será la Tierra dentro de cientos de millones de años, a Venus se lo suele describir como un planeta que está en las mismas condiciones que la Tierra hace cientos de millones de años. Ya en el primer cuarto del siglo XX se especulaba con las condiciones atmosféricas en la superficie venusina, y sobre la posibilidad de existencia de algún tipo de forma de vida, como puede verse reflejado en una nota de la Popular Mechanics Magazine (vol 38, nº6), de diciembre de 1922.

Venus, con su densa cobertura de nubes y su atmósfera infernal [Fuente: Todo el sistema solar].


A pesar de ello, aún hay científicos que especulan sobre las posibilidades de existencia de formas de vida en Venus. Por ejemplo, entre los 50 y 65 kilómetros sobre la superficie venusina, las condiciones atmosféricas son bastante aceptables. La temperatura y presión son similares a las de la superficie terrestre, hay vapor de agua, e incluso pequeñas cantidades de oxígeno. En esas condiciones podría desarrollarse vida bacteriana, al igual que en la Tierra, donde se han encontrado bacterias en las zonas altas de la tropósfera (debajo de los 10 kilómetros). Sin embargo, hay algunos que se atreven a pensar más allá, y han sugerido que existen formas de vida sobre la ardiente superficie de Venus. El científico ruso Leonid V. Ksanfomality publicó un artículo llamado "Possible Signs of Life on the Planet Venus" en el International Journal of Astronomy and Astrophysics (2013), en el cual asegura que existen formas de vida en la superficie del planeta, algunas de las cuales fueron fugazmente captadas por las cámaras de la sonda Venera 13. Más allá de la cuestión de la hostilidad de la superficie venusina (450ºC y 90 atmósferas), un simple vistazo a las imágenes, que tienen una resolución bastante pobre, es suficiente para comprobar que allí no hay nada. Bueno, me corrijo, no quiero decir que no haya nada en todo Venus, sería muy arriesgado de mi parte. Me refiero a que las cosas que declara ver este científico son más producto de la imaginación, o de intentar explicar cosas de manera retorcida.

Imágenes tomadas por la sonda Venera 13, en las cuales, según Ksanfomalit, puede apreciarse un objeto que se mueve muy lentamente, y que dio en llamar como escorpión [Fuente: International Journal of Astronomy and Astrophysics].


AL INFINITO... Y MAS ALLÁ
La curiosidad humana nos ha traído hasta acá (con un montón de metidas de pata de por medio), y seguramente nos llevará mucho más lejos. ¿Qué dirán los científicos del siglo XXII cuando lean los artículos y estudios publicados hoy en día? Seguramente experimentarán la misma sensación que nosotros al leer estas notas e historias de fines del XIX y principios del XX. Algo de sorpresa, mucho de admiración, y unas cuantas sonrisas (o quizás carcajadas). Y lo mismo ocurrirá en el siglo XXIII, XXIV... y así, hasta el infinito. Espero, como siempre, que les haya gustado, y nos vemos en la próxima entrada.

Artículo satírico dedicado a la astronomía, aparecido en la revista Blanco y Negro del 9 de febrero de 1901 [Fuente: Hemeroteca de ABC].


Artículo aparecido en la edición del sábado 21 de marzo de 1936 del semanario Golfo Nuevo [Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento (Puerto Madryn)].

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