domingo, 7 de agosto de 2011

Dos vueltas de tuerca acerca del ajedrez

El ajedrez es un juego fascinante. Quizás por ello es que ha trascendido los siglos y sigue vigente al día de hoy. Desde los míticos partidos entre los grandes maestros del ajedrez hasta las últimas competencias que enfrentaron al hombre con la máquina, el ajedrez ha captado al atención del público en general, incluyendo a los que no sabemos casi nada de él. Apenas conozco las reglas básicas de los movimientos, y su práctica me ha demostrado mi total incapacidad en el juego. Sin embargo, me sigue resultando atractivo. Mucho se ha escrito sobre él, tanto desde la táctica y estrategia asociada como desde el ámbito de la ficción. Me viene a la memoria en este momento la novela "El ocho", de Katherine Neville, donde la historia gira en torno del llamado Ajedrez de Carlomagno. También recuerdo un cuento de Edgar Allan Poe, "Los crímenes de la calle Morgue", donde hay un interesante razonamiento sobre el ajedrez y las damas, donde se analiza cuál de los dos involucra un mayor grado de análisis estratégico.

Una vez puestos en situación, voy al grano con el contenido de esta entrada. En realidad se trata de dos enlaces que encontré, como no podía ser de otra manera, en el blog Microsiervos. Dos ideas curiosas que giran en torno al ajedrez y que quiero compartir desde este sitio. En primer lugar está el ajedrez circular para tres jugadores, un tablero circular sobre el que se disponen tres juegos de piezas completos.
 

Las reglas de juego permanecen casi inalteradas, a excepción de algún retoque en el movimiento de las torres y los alfiles. A las clásicas blancas y negras se les suma un juego de piezas grises. Este ajedrez para tres hace más complejo el juego, ya que crea situaciones inexistentes en el original. Por ejemplo, situaciones de jaque o jaque mate de uno o dos jugadores, o combinaciones de aperturas nuevas. No tengo idea como se hace en el caso de que uno de los jugadores sea derrotado (¿se quitarán las piezas del tablero?), si la partida sigue; o como hacen para comer los peones de dos jugadores lindantes.

La otra cosa que quiero compartir es un original tablero de ajedrez (normal, de dos jugadores) en el cual las piezas han sido reemplazadas por válvulas electrónicas y el tablero consta de zócalos para insertarlas. Este tablero se lo ha denominado como ajedrez Tesla, y luce como se ve en las fotos:
 


Más allá de que en este caso el espíritu del juego permanece intacto, me encanta la estética de este tablero que parece sacado de una historia de ciencia ficción de los años treinta. He visto juegos de ajedrez con piezas hechas en madera, plástico, metal, piedra, e incluso piezas virtuales, en el caso de los juegos por computadora, pero nunca un juego de este tipo.
 
Bueno, eso es todo por hoy, una entrada más bien lúdica, algo curiosa, sobre un juego cautivante. Hasta la próxima.


P.D.: Si se fijan en http://www.beautifullife.info/industrial-design/top-15-original-chess-sets/ van a ver otros originales juegos de piezas... hasta uno con fósiles de insectos atrapados en ámbar.

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