jueves, 15 de diciembre de 2011

Por si Quede

Acabo de terminar de leer el libro "Por si quede", de Jorge Cramer, después de casi dos meses. Es cierto que coincidió con una etapa de actividad más que intensa en el trabajo, lo cual me restó tiempo y energías para leer, pero el tamaño del libro ameritó el tiempo dedicado. Se trata de una larga recopilación de historias sobre los pioneros de la Patagonia austral, con especial énfasis en la saga de los hermanos ingleses Lively. El libro toma su nombre de un pequeño establecimiento rural de la Patagonia, pero a su vez es una especie de resumen sobre la incertidumbre, sobre lo que puedo, o no, ser.


El autor comienza su libro con un repaso de las historias de los primeros europeos que llegaron a las tierras australes y su contacto con los pobladores originarios. Allí está la crónica de Magallanes, la trágica epopeya de Pedro Sarmiento de Gamboa y las ciudades del estrecho, la colonia galesa de Chubut, y un largo etcétera. No faltan Piedra Buena, Fontana, Moyano, y los exploradores europeos: Musters, Claraz, etc., los primeros en recorrer su vasta extensión como exploradores y que en muchos de los casos sentaron las bases de la soberanía por esas latitudes (aún no se lo hemos agradecido lo suficiente a Don Piedra Buena). Francisco Moreno, "el Perito", también tiene reservados varios lugares en el libro, en especial en aquellos dedicados a la cuestión de límites.
Sin embargo, el tema central del libro es la historia de los hermanos Lively, un grupo de pioneros ingleses arribados a la Patagonia a fines del siglo XIX, que tuvieron un rol importante en la posterior demarcación de límites entre Argentina y Chile. Allí se relata la llegada del primeros de los hermanos, Jack Lively, y el posterior arribo de los otros cuatro, en tanto Jack iba preparando el terreno y recorriendo el extremo sur del continente. Son Jack y Percy quienes recorrieron la Patagonia Austral, una Patagonia aún más virgen que ahora, desde la estancia Tres Pasos (cerca de Río Turbio) hasta el lago San Martín. Ambos hermanos fueron anotando sus vivencias en sendos diarios, con los que Cramer reconstruye el viaje y cada una de sus instancias. Es cierto que por momentos el relato del viaje se hace un poco tedioso, ya que son muchas jornadas sucesivas donde lo único que ocurre es que andan a caballo y cazan algún charo o guanaco, pero es justamente en esas largas etapas en las que se deja entrever la inmensidad de la Patagonia, su soledad, y los sentimientos más hondos de los protagonistas.

Travesia de Jack Lively con la Comisión de Límites [extraído del libro "Por si Quede"]

Cramer relata con mucha habilidad las peripecias de estos pioneros, intercalando de tanto en tanto otras historias relacionadas en mayor o menor grado, a fin de que el lector tenga un panorama más completo. Las historias relacionadas con la Comisión de límites, en la cual participó el "Perito" Moreno, justamente como perito argentino, y también Jack Lively como baqueano, son muy interesantes. Allí se puede ver como gran parte de lo que hoy conocemos como Lago San Martín quedó del lado oriental de la frontera gracias a la acción de la Comisión de Límites (ver Laudo Arbitral de 1902 [1] [2]) También es interesante la propia biografía del mismo Cramer, resumida escuetamente en la contratapa del libro (y ni hablar de su estancia Lagos del Furioso... espero conocerla algún día)

En resumen, un libro indispensable para los amantes de la Patagonia y las historias de los pioneros, en donde se resumen una extensísima bibliografía y los extractos de los diarios personales de los personajes principales. Como dice en el reverso de la tapa:
"Y en general, en base a diarios personales o testimonios de los participantes, ilustrados con mapas e imágenes antiguas o actuales, se van hilvanando las diversas historias en tono coloquial, señalando sus relaciones en el tiempo que va desde el de los colonizadores europeos presente hasta el de los antiguos pobladores nativos, en tanto se intenta vislumbrar como se las ha ido arreglando este viejo territorio para expulsarlos a casi todos"

En fin, creo que el último párrafo habla por si solo. Hasta la próxima.

4 comentarios:

  1. como le estas dando a la patagonia. hace pocos dias tuvimos la singular -y genial- idea de irnos a una playa un poco mas allá del doradillo, pero antes de llegar al cruce con la ruta a piramides. nos encontramos con un sitio inmenso, donde las olas que llegaban a la orilla rompian en armonía -supongo que el hombre poco puede hacer por modificar eso, pero allí sonaba mas, que se yo, auténtico- y sobre todo, abandonado. el viento soplaba muy fuerte, pero aquella soledad me vino fenomenal. es innegable que te sentis pionero, cuando recorrés caminos de tierra, mal trazados y sin carteles.... :) .... espero que algun dia podamos cumplir esa vieja promesa de recorrer en solitario, tanta estepa como dé el tanque.

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  2. Gracias por el comentario hermano. Pues sí, la Patagonia forma parte central de este blog, así como de mi vida. Imagino vagamente cual es la playa donde fueron, y no dudo que allí el mar suena más "auténtico". Como bien decís, te sentís un poco pionero, rodeado de los ruidos propios de la naturaleza, con huellas de caminos y escasos indicios de presencia humana. Algún día hermano cumpliremos con esa vieja promesa, dejala agendada hasta que llegue su momento ;o)
    Por cierto, creo que en esa playa que fuistes (o ahí nomás) hay un naufragio pendiente que tengo que ubicar. Quizás este verano me hago una escapada a ese lugar.
    Un abrazo.

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  3. asi que escribiste un libro

    teutone argentino (tobias sandkühler)

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  4. Estimado Tobias, gracias por tu comentario, pero no he escrito ningún libro. El libro que comento en esta entrada, "Por si quede", es obra de Jorge Cramer.

    Saludos

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